SEAT y CUPRA inician la producción en serie de baterías en Martorell y aceleran su salto al coche eléctrico
La compañía SEAT y su marca CUPRA inician el ensamblaje en serie de sistemas de baterías en su planta de Martorell, un hito clave en la fase final de transformación industrial de la empresa y paso previo al lanzamiento del CUPRA Raval, el primer modelo 100 % eléctrico que se producirá en estas instalaciones.
Este avance marca el inicio de una nueva etapa para la planta, que se prepara para fabricar vehículos eléctricos de forma masiva. Las baterías ensambladas en Martorell no solo estarán destinadas al CUPRA Raval, sino también al futuro Volkswagen ID. Polo, consolidando así el papel de la fábrica como un centro clave dentro de la estrategia de electrificación del Grupo Volkswagen.
El inicio de la producción en serie de sistemas de baterías supone, según la compañía, un paso decisivo en la recta final hacia la electrificación. En palabras de Markus Haupt, CEO de SEAT & CUPRA: “El comienzo de la producción en serie de sistemas de baterías marca un hito decisivo en la recta final de la transformación de nuestra compañía y nos acerca a la producción en serie del CUPRA Raval. Con el inicio de la fabricación de vehículos eléctricos, Martorell reforzará su posición como una planta totalmente flexible y preparada para liderar la transición de España hacia la electromovilidad a través de la fabricación de modelos eléctricos, híbridos y de combustión de alta eficiencia.”
En el núcleo tecnológico de estos sistemas se encuentra la denominada celda unificada del Grupo Volkswagen, una plataforma global diseñada para aportar escalabilidad, flexibilidad y eficiencia en la producción de baterías para distintas marcas, regiones y segmentos. Cada sistema integra celdas que proporcionan la capacidad de almacenamiento energético, junto con componentes electrónicos que gestionan su funcionamiento.
Uno de los elementos clave es el E-Box, considerado el ‘cerebro’ de la batería, que se fabrica en la planta de componentes de El Prat. Esta instalación representa un ejemplo de transformación industrial, tras haber estado dedicada durante más de 45 años a la producción de cajas de cambio manuales y adaptarse ahora a la fabricación de componentes esenciales para vehículos eléctricos.
La planta de ensamblaje de baterías en Martorell cuenta con una capacidad de producción de hasta 1.200 unidades diarias, lo que equivale a una batería cada 45 segundos y un volumen anual de hasta 300.000 sistemas. El proceso productivo comienza en el almacén logístico, desde donde se suministran los componentes a la línea de montaje.
El ensamblaje se desarrolla en paralelo a través de dos procesos principales: el preensamblaje de componentes eléctricos y el denominado ‘stacking’ de las celdas, que se realiza mediante tecnología cell-to-pack. Este sistema permite mejorar la eficiencia del conjunto al integrar directamente las celdas en el paquete de baterías. En total, las líneas pueden producir hasta 3.600 conjuntos diarios, con cerca de medio millón de puntos de soldadura.
Una vez completado el ensamblaje y sellado el sistema, las baterías pasan por rigurosos controles de calidad en bancos de pruebas para garantizar su seguridad y rendimiento. Posteriormente, se transportan de forma automatizada a través de un puente de 600 metros hasta las líneas de producción de vehículos, asegurando un flujo continuo y sincronizado con el ritmo de fabricación.
El desarrollo de esta planta fue especialmente rápido: en menos de dos años, SEAT & CUPRA construyeron una instalación de 64.000 metros cuadrados que combina automatización avanzada con mano de obra cualificada, con una plantilla de aproximadamente 500 empleados.
Además, el centro incorpora importantes medidas de sostenibilidad, como la instalación de 11.000 paneles solares en la cubierta, que permiten cubrir cerca del 70 % de la energía necesaria para el proceso de ensamblaje, reduciendo significativamente la huella ambiental.
El inicio de la producción en serie llega menos de un año después de los primeros sistemas de preserie en la planta de Martorell, lo que evidencia la aceleración del proceso de industrialización. Este proyecto forma parte de una estrategia más amplia para impulsar la electrificación en Europa desde la Península Ibérica.
En este sentido, André Kleb, responsable de Producción del Brand Group Core del Grupo Volkswagen en la región, subrayo que España se está consolidando como un hub clave de electromovilidad en Europa. Dentro de esta estrategia, se prevé la fabricación de cuatro modelos eléctricos urbanos en el país, comenzando por el CUPRA Raval.
El año 2026 se perfila así como un momento decisivo para la compañía, con la entrada en la fase final de su transformación y el inicio de una nueva era marcada por la producción de vehículos eléctricos, en la que SEAT & CUPRA aspiran a desempeñar un papel protagonista en el desarrollo de la movilidad sostenible en Europa.






















