La ventana conectada busca su encaje en el sector
La incorporación de tecnología al cerramiento lleva años formando parte del discurso del sector. Sin embargo, su implantación real —especialmente en el mercado español— sigue avanzando de forma desigual. Durante una visita a las instalaciones de IoT Fenster y tras una conversación con su equipo directivo y técnico, surge una idea clara: el reto ya no es solo integrar tecnología, sino transformar la ventana en un elemento activo dentro del hogar, capaz de interpretar su entorno y reaccionar en consecuencia. En otras palabras, evolucionar desde un componente pasivo hacia una ventana inteligente, que no solo conecta, sino que aporta valor anticipándose a las necesidades de confort, seguridad y eficiencia.
El Parque Tecnológico de Fuente Álamo, en Murcia, acoge a empresas que desarrollan actividades de alto contenido tecnológico, con una intensa dedicación a la investigación y la innovación. En este entorno desarrolla su actividad IoT Fenster, especializada en el diseño de dispositivos electrónicos aplicados al sector del cerramiento. Su tecnología contribuye a mejorar tanto la labor del profesional de la ventana como la experiencia de confort del usuario.
Julio Fuertes y Fran Pérez, CEO y CTO de la empresa, respectivamente, advirtieron hace ya más de diez años que la incorporación de nuevas tecnologías al ámbito de la ventana y la persiana era un camino sin retorno. Aunque ya existían soluciones en este sentido, supieron ver que había margen para innovar y, al mismo tiempo, aportar valor añadido a la ventana sin introducir complejidad en su producción.
IoT Fenster desarrolla tecnología que se integrea de forma natural en la ventana y facilita el trabajo tanto del fabricante como del instalador.
“El sector de la ventana ha evolucionado de forma notable. Vemos una tendencia clara hacia el minimalismo y el diseño. También observamos un crecimiento progresivo de soluciones orientadas al control remoto, no solo de la ventana, sino también de la persiana como elemento clave en el control solar y el confort de la vivienda”, explica Julio Fuertes.
Respecto a la evolución tecnológica, Fran Pérez considera que el salto no ha sido tan disruptivo como cabría esperar: “En las últimas ferias internacionales que he visitado, las soluciones siguen una línea continuista: pulsadores de pared, mandos a distancia o sistemas de motorización conectados vía WiFi. Se ha evolucionado, pero dentro de un mismo paradigma”.
Soluciones donde todos ganan
No existe una única razón que explique la reticencia de los fabricantes de ventanas a incorporar estas tecnologías. Si bien el acceso del cliente final, tanto desde el punto de vista económico como en la gestión de los dispositivos, puede suponer una barrera, uno de los factores principales es la incertidumbre sobre cómo integrar estos sistemas sin afectar a la eficiencia de los procesos productivos. A ello se suma que muchas soluciones del mercado han sido diseñadas desde la perspectiva del fabricante de motores o de domótica, y no desde la realidad del carpintero. El mercado español de la ventana tiene algunas particularidades, como el cajón de persiana incorporado y el recogedor de cinta, que pueden suponer un hándicap en cuanto a favorecer la conexión de la ventana.
IoT Fenster pone el foco precisamente en este punto: desarrollar tecnología que se integre de forma natural en la ventana y facilite el trabajo tanto del fabricante como del instalador.
“Hemos puesto el foco en el instalador —indica Julio Fuertes— para que pueda trabajar igual que siempre. Solo tiene que instalar la ventana y conectar un punto de luz para alimentar el sistema, siempre que el cliente disponga de una red WiFi. Ahí termina su trabajo. No tiene que añadir pulsadores en la pared ni realizar configuraciones complejas. La propia ventana ya incorpora el sistema de control y es el usuario final quien, de forma sencilla, completa la vinculación con la aplicación. Esto reduce tiempos, errores y dependencia de terceros”.
Asimismo, de cara al usuario, IoT Fenster ha diseñado un sistema en varias capas para resolver posibles dudas o incidencias en la configuración de los dispositivos: “Ofrecemos contenido claro y accesible para que el usuario pueda resolver la mayoría de situaciones por sí mismo. Si no es suficiente, existe una red de soporte a través de nuestros partners y, en última instancia, intervenimos directamente con el cliente final. De esta forma, evitamos que instaladores o distribuidores tengan que asumir incidencias que no les corresponden, eliminando fricciones en toda la cadena”.
Para el fabricante, la incorporación de los sistemas de IoT Fenster tampoco supone cambios significativos en sus procesos. “Nuestros últimos desarrollos requieren únicamente mecanizados mínimos, como un simple taladro en el perfil. Es una solución diseñada desde la realidad de fábrica, tras años de evolución, para integrarse sin afectar a la producción”, destaca el CEO.
“Se trata de una solución que se integra en el producto sin complicaciones, que eleva su valor y el de la marca, y que no penaliza el proceso productivo. Además, asumimos toda la parte de soporte, lo que elimina una de las principales preocupaciones del fabricante”, añade Fran Pérez.
Tecnología integrada en la ventana
Las soluciones desarrolladas por IoT Fenster están pensadas para mejorar la eficiencia de los cerramientos. El objetivo, como explica Fran Pérez, es “convertir la ventana en un elemento tecnológico que actúe como punto de conexión de toda la vivienda. Al estar presente en todas las estancias, la ventana tiene una posición privilegiada para asumir ese rol. Para ello, integramos la tecnología directamente en el producto, de manera que llegue al hogar como una solución completa”.
El planteamiento técnico parte de elevar las prestaciones de elementos fiables, como los motores mecánicos convencionales. “Añadimos funcionalidades como detección de obstáculos, alertas de sobreconsumo o avisos de apertura. En definitiva, reforzamos los tres pilares fundamentales del cerramiento: control solar, seguridad y eficiencia energética”, añade el CTO.
Los dispositivos funcionan de manera autónoma, ofreciendo un conjunto completo de servicios, pero además pueden integrarse con plataformas estándar como Alexa o Google. De este modo, la vivienda no solo monitoriza su estado, sino que puede actuar automáticamente ante determinadas condiciones, evolucionando hacia un entorno más inteligente y reactivo.
El usuario obtiene múltiples beneficios, como reconoce Fran Pérez: “Desde funciones básicas como la detección de obstáculos o el control de consumo, hasta sistemas más avanzados como alertas de apertura, detección de impactos o control de la calidad del aire mediante sensores de CO₂. Todo ello integrado en una única solución que aporta seguridad, confort y eficiencia”.
Dispotivos Connect y Connect Evo.
Una evolución continua
Como sucede en otros ámbitos, el progreso tecnológico es constante. Los sistemas y aplicaciones evolucionan de forma continua, y lo que hoy resulta innovador puede quedar superado en pocos años.
El sector de la ventana no es ajeno a esta dinámica, como señala Julio Fuertes: “La ventana ha dejado de ser un elemento puramente analógico. Tiene una capa digital cada vez más relevante y está destinada a formar parte de un ecosistema conectado. En el futuro, no solo responderá a órdenes, sino que será capaz de anticiparse y autorregularse dentro del hogar”.
Esta tendencia ya es una realidad en las ventanas que incorporan la tecnología de IoT Fenster: “Es una ventana que mejora con el tiempo. Su peor versión es la que se instala inicialmente. A partir de ahí, mediante actualizaciones, va incorporando nuevas funcionalidades que mejoran la experiencia del usuario. Es un cambio radical respecto al concepto tradicional de ventana, hasta ahora un producto estático. Nosotros la convertimos en un elemento vivo, que evoluciona, aprende y aporta cada vez más valor”, añade.
IoT Fenster continúa desarrollando nuevas aplicaciones, como explica su CTO: “Estamos trabajando en soluciones centradas en la seguridad, con un alto nivel de integración en producción. La idea es sustituir elementos tradicionales por versiones tecnológicas sin alterar los procesos, pero multiplicando el valor del producto final”.











































