El 45% de los españoles percibe una mejora de la seguridad laboral en los últimos cinco años
La seguridad y la salud laboral han avanzado en España durante los últimos años y así lo percibe el 45% de los españoles, que considera que la situación ha mejorado mucho o algo en el último lustro. Así se desprende del estudio sobre ‘Seguridad y salud laboral’ impulsado por Knauf, fabricante internacional de materiales de construcción.
El estudio se ha elaborado a partir de un análisis cuantitativo realizado sobre una muestra de 3.000 personas y completado con una fase cualitativa en la que han participado asociaciones e instituciones, tales como la Dirección General de Conservación de Vías Públicas del Ayuntamiento de Madrid, el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, el Instituto Regional de Seguridad y Salud en el Trabajo, CC. OO. del Hábitat, UGT FICA Madrid, AEPSAL, FREMAP, Vitaly, Quirón, el Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Madrid y el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid.
El estudio refleja, además, el elevado grado de concienciación que existe en torno a esta cuestión. El 72,9% de los españoles considera la seguridad y la salud laboral muy importante y otro 18,9% la califica como bastante relevante. Más allá de esta percepción individual, el 50,8% considera que la seguridad y la salud laboral son muy o bastante significativos para el conjunto de la sociedad española.
Daniel Orta, director de Personas de Knauf, señala que, aunque “hemos avanzado en seguridad y salud laboral, todavía tenemos recorrido para conseguir que la prevención forme parte de nuestra manera de trabajar y se entienda como una responsabilidad compartida”. Para Knauf, este avance pasa también por trasladar la prevención al día a día, reforzando la planificación y la capacidad de anticiparse a los riesgos para seguir mejorando la seguridad en los entornos de trabajo.
En esta línea, Judith Albalate, responsable de Seguridad de Knauf, destaca que “la prevención debe estar integrada desde la planificación y acompañar cada decisión, de forma que podamos anticiparnos a los riesgos antes de que se produzcan”.
La prevención, parte de la cultura de trabajo
La evolución de los últimos años abre paso ahora a un nuevo desafío para el sector: conseguir que la prevención no se limite al cumplimiento de normas y procedimientos, sino que se incorpore de forma natural a la manera de trabajar. El 40% de los españoles considera que la cultura preventiva está bastante integrada en las empresas, aunque reconoce que todavía se puede mejorar, mientras que el 48,6% cree que está poco integrada.
Las conclusiones de la fase cualitativa apuntan en esta misma dirección. Pese a los avances logrados durante las últimas décadas, los expertos consideran necesario seguir trabajando para reducir la distancia entre conocer la importancia de la seguridad y actuar en consecuencia en el día a día. La experiencia acumulada y el exceso de confianza pueden llevar a normalizar determinadas prácticas por el hecho de que nunca hayan provocado un accidente, por lo que el reto pasa por generar una conciencia real sobre el riesgo y la responsabilidad compartida en torno a la seguridad.
Planificar para trabajar de forma segura
La organización del trabajo aparece también como uno de los ámbitos clave para continuar avanzando en prevención.
El 28,9% de los españoles identifica los plazos y ritmos de trabajo elevados como la principal causa de los accidentes laborales, por delante de la falta de formación o concienciación del personal sobre la cultura de seguridad, con un 17,4%; los equipos, maquinaria o instalaciones en mal estado, con un 15,6%; y la falta de inversión en prevención, con un 14,3%.
Esta reflexión adquiere especial relevancia en el ámbito de la construcción, pues el 57,1% de los españoles identifica la construcción y las actividades inmobiliarias como el sector más peligroso para sus trabajadores, por delante de la agricultura, ganadería, pesca y silvicultura, con un 29,4%; la industria extractiva, energía y agua, con un 26,6%; y la industria, con un 25,6%.
Dar voz al trabajador para reforzar la prevención
Avanzar hacia una cultura preventiva más sólida requiere también implicar a los trabajadores y aprovechar su conocimiento directo del puesto para identificar riesgos y buscar soluciones; sin embargo, el estudio muestra que todavía existe margen para reforzar esa participación.
Solo el 16,3% de los españoles considera que un trabajador puede comunicar siempre una condición insegura sin arriesgarse a sufrir consecuencias negativas, mientras que un 26,8% cree que puede hacerlo en la mayoría de los casos.
La salud mental amplía el alcance de la prevención
La salud mental y los riesgos psicosociales han ganado visibilidad en los últimos años y plantean nuevos desafíos para las organizaciones. El 57,5% de los españoles considera que las empresas no ofrecen recursos suficientes para el cuidado de la salud mental de sus trabajadores, mientras que el 30,4% considera que sí disponen de ellos y el 12,1% cree que existen recursos, pero que todavía hay margen de mejora.
Los expertos coinciden en el futuro de la salud y seguridad laboral
Las conclusiones del estudio Seguridad y Salud Laboral de la iniciativa Foro Construyendo Juntos ponen de manifiesto que, pese a los avances logrados en los últimos años, el siguiente paso pasa por conseguir que la prevención se integre de forma natural en la manera de trabajar y deje de percibirse únicamente como una obligación asociada al cumplimiento de normas y procedimientos. Para ello, los expertos consideran necesario reforzar la concienciación sobre los riesgos y evitar que la experiencia o el exceso de confianza lleven a normalizar determinadas prácticas inseguras.
Asimismo, coinciden en que la educación constituye una de las principales vías para consolidar una verdadera cultura preventiva. Incorporar estos conocimientos desde edades tempranas permitiría interiorizar hábitos y comportamientos seguros para que, con el tiempo, formen parte de manera natural de la vida cotidiana y trasciendan el propio ámbito laboral.
En este camino, el liderazgo de las compañías y, especialmente, el papel de los mandos intermedios resultan fundamentales para trasladar la seguridad al día a día de los equipos y evitar que pierda peso ante otras exigencias de la actividad.
Los expertos también destacan la necesidad de simplificar una gestión preventiva todavía muy vinculada a la carga documental y aprovechar la experiencia de los propios trabajadores para identificar riesgos y plantear soluciones adaptadas a la realidad de cada puesto.




















