Casco de seguridad Bolt 200 de Milwaukee: protección avanzada y certificada en la prevención de lesiones
El Helmet Lab de Virginia Tech es un grupo independiente con más de 20 años de experiencia en la investigación de lesiones en la cabeza. Sus pruebas simulan caídas graves, pero potencialmente no mortales, para predecir el número de lesiones por cada 100 accidentes. Bolt 200 obtuvo una puntuación superior a la de todos los cascos analizados. El laboratorio únicamente recomienda cascos con calificaciones de 4 y 5 estrellas.
La construcción sigue siendo uno de los sectores con mayor riesgo laboral, y un golpe en el casco puede marcar la diferencia entre un incidente sin consecuencias graves y una lesión que cambie la vida de una persona. Sin embargo, no todos los sistemas de protección para la cabeza están diseñados con el mismo nivel de exigencia.
La mayoría de los cascos de seguridad son de Tipo 1 y protegen únicamente frente a la caída de objetos. Bolt 200 es un casco de Tipo 2, diseñado para ofrecer protección también frente a impactos oblicuos provocados por resbalones, tropiezos y caídas. Más de la mitad de las lesiones cerebrales en el sector de la construcción, tanto mortales (57%) como no mortales (54%), están relacionadas con una caída[1].
La diferencia: la carcasa y el revestimiento interior
Con certificación completa EN y UKCA, el rendimiento de Bolt 200 se basa en el funcionamiento conjunto de sus dos componentes principales.
La resistente carcasa de policarbonato Lexan del casco, que constituye la primera línea de defensa, ofrece aproximadamente un 40% más de límite elástico que el ABS estándar utilizado en cascos de la competencia. Esto permite absorber una cantidad significativamente mayor de energía de impacto antes de que el material falle.
Detrás de la carcasa se encuentra el RHEON Impact Armour Liner. En caso de impacto, este revestimiento aumenta progresivamente su rigidez, distribuyendo la fuerza de manera uniforme por toda la cabeza en lugar de permitir que se concentre en el punto donde se produce el golpe.
En conjunto, la carcasa y el revestimiento absorben el 95% de la fuerza de impacto transmitida, reduciendo el riesgo de conmoción cerebral al 15%, frente al 30-32% habitual en los cascos estándar. En las zonas de impacto de mayor riesgo, el Bolt 200 presenta un índice de riesgo de conmoción cerebral del 32%, frente al 53-63% de otros productos.
La comodidad favorece un uso adecuado
La comodidad es fundamental para garantizar un uso adecuado de los equipos de protección. Las investigaciones muestran que algunos trabajadores modifican sus equipos de protección individual (EPI), cortando correas o retirando revestimientos, principalmente porque no se ajustan correctamente o resultan incómodos. Cualquier modificación de este tipo invalida la certificación.
Bolt 200 puede adaptarse a las necesidades de cualquier entorno de trabajo gracias a un sistema de ajuste mediante rueda de 52 a 68 cm, correas de barbilla identificadas por colores para facilitar el cumplimiento de la norma EN 12492 y un sistema Bolt Cooling, diseñado para minimizar el estrés térmico.
Bolt 200 reúne en un único casco seguridad demostrada, comodidad durante toda la jornada y versatilidad para las exigencias de la obra, estableciendo un nuevo referente en la protección de la cabeza en el sector de la construcción.
[1] Konda, Tiesman & Reichard (2016), “Fatal traumatic brain injuries in the construction industry, 2003–2010”.




















