CEV y Amat celebran una jornada sobre el absentismo en la Comunitat Valenciana
En esta jornada se desgranaron los problemas que se deben hacer frente actualmente, tanto a nivel nacional como particularmente en la Comunidad Valenciana, en lo referente a los procesos de Incapacidad Temporal derivados de Contingencias Comunes (ITCC). Haciendo énfasis en los procesos diagnosticados como patologías traumatológicas, de los que las Mutuas colaboradoras con la Seguridad Social son especialistas en su tratamiento.
Además, estos procesos se ven ralentizados por el laberinto burocrático que supone un alargamiento innecesario de la reincorporación de los trabajadores a sus puestos de trabajo. Estos mismos procesos, cuando se trata de un accidente de trabajo o enfermedad profesional, son atendidos por las Mutuas colaboradoras con la Seguridad Social prestando una excelente asistencia sanitaria y recuperando la salud de los trabajadores en la mitad de tiempo.
Existe una sustancial diferencia de tiempo en la recuperación de la salud de los trabajadores cuando las bajas que son diagnosticadas como patologías traumatológicas son tramitadas a través de los Servicios Públicos de Salud de las Comunidades Autónomas respecto a cuando estas mismas patologías son tratadas por las Mutuas colaboradoras con la Seguridad Social. En el siguiente grafismo se muestran los datos de los procesos iniciados de las patologías traumatológicas, así como la duración media de estos procesos. A la izquierda las derivadas de Contingencias Comunes, con procesos tramitados por los Servicios Públicos de Salud de las Comunidades Autónomas; y a la derecha la duración de los procesos de baja laboral cuando tienen origen en accidente de trabajo o enfermedad profesional, y la asistencia sanitaria a los trabajadores es prestada por las Mutuas colaboradoras con la Seguridad Social.
Así las cosas, a nivel nacional, 1.138.214 bajas laborales tuvieron una duración de 68,64 días de media en 2022. Además, la recuperación de la salud de los trabajadores, como sucede con todos los procesos de Incapacidad Temporal por Contingencia Común, se ve notablemente ralentizada por el laberinto burocrático existente para la resolución de estos procesos.
Las Mutuas colaboradoras con la Seguridad Social durante 2022 gestionaron 561.563 procesos traumatológicos derivados de accidentes de trabajo, con una duración media de 39,49 días. Aproximadamente 30 días menos de lo que tardan los Servicios Públicos de Salud de las Comunidades Autónomas en recuperar la salud de los trabajadores. Esto quiere decir que los trabajadores de baja laboral derivados de Contingencias Comunes sufren innecesariamente un mes más en recuperar su salud y poder reincorporarse a su trabajo, con las pérdidas económicas que también se producen para ellos mismos, para las Empresas y para la Seguridad Social, además de los quebrantos organizativos que conlleva para el funcionamiento normal de las Empresas y la carga laboral que supone para el resto de trabajadores de las mismas.
Basándose exclusivamente en la actuación sanitaria por parte de las Mutuas colaboradoras con la Seguridad Social en los procesos de baja por enfermedades comunes y accidentes no laborales derivados de patologías traumatológicas, podría reducirse a la mitad de tiempo la recuperación de la salud de los trabajadores diagnosticados con estas patologías.
La tendencia en los nueve primeros meses del ejercicio 2023 es aún más negativa, según los datos de la patronal de las Mutuas colaboradoras con la Seguridad Social, Amat, y se cuestionan porqué las Mutuas no pueden prestar una asistencia sanitaria integral y dar el alta a los trabajadores cuando hayan recuperado su salud de la misma forma que lo hacen cuando las bajas laborales son motivadas por un accidente de trabajo o enfermedad profesional, garantizando los derechos de los trabajadores con mecanismos similares para su impugnación en el caso de que los trabajadores no estuvieran de acuerdo.
Por todo lo anterior, la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (Amat) apela a lo previsto en la recomendación número 9 de los Acuerdos del Pacto de Toledo, y al capítulo VII del V Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (V AENC), suscrito entre CEOE, CEPYME, CC OO y UGT, para llegar a acuerdos con los Servicios Públicos de Salud de las Comunidades Autónomas, como el que se está alcanzando con la Comunidad Valenciana, dirigidos a recuperar la salud de los trabajadores en el tiempo adecuado, y ahorrar costes innecesarios para las Empresas y para la Seguridad Social, a la par de ayudar a reducir las listas de espera de los Servicios Públicos de Salud.
El posible ahorro de las Mutuas colaboradoras con la Seguridad Social




















