Prevented Ocean Plastic presenta un rPP reciclado mecánicamente conforme a la normativa europea
Del menos del 1% reciclado a nuevas aplicaciones para el polipropileno
El polipropileno es uno de los plásticos más utilizados en envases, presente en vasos, bandejas, tapones, films y cierres. Sin embargo, su reciclaje ha estado históricamente limitado, especialmente en aplicaciones destinadas al contacto alimentario. Prevented Ocean Plastic (POP) presentó en Packaging Innovations & Empack 2026 un polipropileno reciclado mecánicamente y apto para contacto alimentario que cumple los requisitos de la normativa europea.
El polipropileno es el segundo polímero plástico más utilizado después del PET, pero ha contado con menos alternativas de reciclaje a gran escala, especialmente para aplicaciones de contacto alimentario. Cuando se recicla, además, una parte del material se destina a aplicaciones de menor valor, lo que limita su capacidad para sustituir al material virgen empleado en envases de mayores prestaciones.
La obtención de la conformidad con el Reglamento europeo 2022/1616 abre la posibilidad de reincorporar el polipropileno reciclado a aplicaciones de mayor valor. Para ello, uno de los elementos fundamentales es garantizar la calidad y trazabilidad del material recuperado desde las primeras etapas de la cadena.
El sistema desarrollado por POP se basa en un modelo de recogida mediante franquicias en comunidades costeras en riesgo. La iniciativa ya funciona en Indonesia, donde cuenta con centros de recogida respaldados por Danone Aqua, y está diseñada para poder implantarse en otras regiones con infraestructuras limitadas y elevado riesgo de fuga de residuos al medio marino.
La clasificación y el control del material recogido son especialmente relevantes en el caso del polipropileno destinado al contacto alimentario. La calidad de la materia prima de entrada y el conocimiento sobre su procedencia y exposición permiten establecer las condiciones necesarias para su posterior reciclaje.
El rPP desarrollado ya se utiliza en diferentes procesos y formatos, entre ellos el moldeo por inyección, el moldeo por soplado, las bandejas y las aplicaciones flexibles. Estas últimas representan una de las áreas de desarrollo más relevantes, ya que históricamente había sido especialmente difícil incorporar polipropileno reciclado mecánicamente a este tipo de productos.
Entre las aplicaciones ya disponibles se encuentran vasos reutilizables para café fabricados con rPP reciclado mecánicamente, mientras que también avanzan los desarrollos para films BOPP.
Un modelo basado en la recogida controlada
El proyecto se ha desarrollado durante los últimos cinco años mediante la creación de modelos de recogida, procedimientos de auditoría, procesos regulatorios y acuerdos con diferentes agentes de la cadena de suministro.
El modelo parte de una experiencia previa con PET reciclado. Actualmente, más de 1.000 productos utilizan Prevented Ocean Plastic PET, mientras que la compañía está ampliando el sistema a otros materiales. El polipropileno constituye el siguiente paso, con el HDPE como una de las próximas áreas de desarrollo.
La compañía señala que la disponibilidad de materia prima reciclada sigue siendo uno de los principales retos. La producción actual de este rPP se sitúa en torno a las 10.000 toneladas anuales, mientras que, según datos de ICIS citados por POP, la demanda potencial podría alcanzar las 150.000 toneladas anuales y superar el millón de toneladas en 2030, en función de los requisitos derivados del Reglamento de envases y residuos de envases (PPWR).






























