Transformación de plásticos por recubrimiento
Los recubrimientos permiten dotar a las superficies de los materiales tradicionales-acero, hormigón, madera- con las características de continuidad de superficie, coloración y resistencia química de los plásticos o reparar los daños causados en los mismos por el paso del tiempo
Cuando se piensa en la transformación de plásticos por recubrimiento, lo primero que acude a la mente es una de las aplicaciones más antiguas del PVC, que aún tiene un amplísimo uso, en la protección de elementos metálicos. Fue ésta una de las primeras aplicaciones del material en nuestro país y de su idoneidad cabe decir que no ha disminuido su uso.
Muchísimas estructuras de alambre, tales como enrejados, perchas, barras de manipulación y otros materiales continúan utilizando esta eficaz protección, que permite dotarlas además de una diversidad de colorido. Sus únicos inconvenientes son su pobre resistencia al roce y su relativamente rápido envejecimiento en los procesos en que se utiliza una cantidad elevada de plastificantes, que migran con el paso del tiempo.
El recubrimiento de grandes superficies
Sin embargo, existen otros polímeros que se utilizan también en un volumen importante para aplicaciones completamente distintas. Un ejemplo lo constituye el PUR, que espumado o en forma de durómetro constituye un eficaz aislante de la humedad y, en el primer caso, como recubrimiento para el aislamiento térmico y acústico. Su variedad de posibilidades de formulación permite obtener sin plastificantes diversas durezas para el polímero, con lo que estos materiales se utilizan también, por ejemplo, para recubrir tambores y rodillos de impresión, en sustitución de cauchos con menores propiedades de resistencia química.
Menos conocido es el caso de los recubrimientos a base de resinas epoxi. Varios campos de aplicación aprovechan su resistencia química y mecánica o a la abrasión. Se trata en general de formulaciones que permiten el aislamiento de los metales en los tanques que deben contener hidrocarburos u otros productos químicos, o que sirven para recubrimiento de pisos industriales o de grandes superficies públicas.
Este es el caso de la Expo’92 de Sevilla, en que la mayor parte de las áreas de paso estaban recubiertas con estas formulaciones, que son además autonivelantes, es decir, que igualan las deficiencias e irregularidades del sustrato. También en las obras de la Barcelona’92 se reconstruyeron importantes elementos arquitectónicos deteriorados con masillas basadas en este material.
Finalmente, con estas formulaciones se recubren túneles, el interior del vaso de las presas de hormigón y otras grandes construcciones. En muchos casos, se utiliza un refuerzo de fibra de vidrio para mejorar las características mecánicas del material en determinadas zonas.
Cambio de características mediante recubrimiento
En nuestro número anterior citábamos el recubrimiento, mediante gas ionizado (plasma), de un producto de plástico de bajo coste con otro plástico de superiores cualidades, con lo que la calidad superficial del producto final deviene la del segundo de estos polímeros.
Entre este tipo de aplicaciones del plasma con espesores muy pequeños de material, cabe recordar los recubrimientos "arco iris" de los elementos de mayor fricción de la lanzadera espacial europea, en que se ensayaron distintas combinaciones de cerámicas, vidrio y carbono como recubrimiento resistente al calor y a la abrasión bajo las condiciones de reingreso en la atmósfera para las superficies de carbono-carbono de la lanzadera. Estos recubrimientos tienen en común el bajo espesor y coste de las materias, que resulta ampliamente excedido por el de la propia operación del equipo de plasma, además de las limitaciones de tamaño que el mismo impone.
Obtención de propiedades específicas
Para obtener determinadas propiedades de protección térmica, antiadherencia y mejor deslizamiento se utilizan recubrimientos con fluoropolímeros con equipos especiales adaptados a la difícil transformación de muchos de estos materiales.
Éstos y muchos otros plásticos se usan en forma de lacas o soluciones para aplicaciones especiales, como productos desmoldeantes, recubrimientos de películas y envases, especialmente con PVDC, y como sustrato previo para otros tratamientos, como el metalizado bajo vacío. Huelga comentar que muchos polímeros entran en las formulaciones de pinturas, tanto en solución como en polvo.
Un recubrimiento muy popular es el de fibrillas poliméricas adheridas a la superficie mediante una cola y una carga electrostática (flocado), dando un acabado de tipo aterciopelado que realza el aspecto de determinados envases y otros productos.
Aplicaciones menos conocidas
Pero quizá los menos conocidos de los recubrimientos son los ablativos. Desarrollados por la industria militar para evitar que los cohetes balísticos se calentasen excesivamente, con riesgo de desintegrarse, a su reingreso en la atmósfera, estos recubrimientos tienen su aplicación en campos industriales de alta seguridad.
Los materiales ablativos son aquellos que necesitan absorber calor para continuar su combustión, por lo que una tubería que contenga líquidos inflamables, si en caso de incendio exterior está protegida con estos materiales, puede mantener a su contenido a una temperatura baja durante un tiempo predeterminado, dando la oportunidad de vaciarla o cerrar el paso y evitar que resulte rápidamente destruída y contribuya a aumentar los efectos del siniestro.













