Dos de cada tres españoles reclaman neutralidad tecnológica para renovar el parque automovilístico
La mayoría de los españoles apuesta por una transición tecnológica abierta para acelerar la renovación del parque automovilístico y reducir sus emisiones. Así lo recoge el estudio ‘Impacto de la renovación del parque móvil en España en las emisiones, en la seguridad vial y en la economía’, elaborado por SigmaDos e impulsado por Fundación Repsol, en colaboración con Sernauto, Faconauto y la Universidad Politécnica de Madrid, con el apoyo de la Dirección General de Tráfico (DGT).
Más del 65% de los ciudadanos considera que deben contemplarse todas las tecnologías disponibles para reducir las emisiones y renovar el parque móvil según el estudio elaborado por SigmaDos, que señala que el 71% de los particulares considera que los combustibles renovables pueden contribuir a reducir las emisiones de los vehículos que ya circulan por las carreteras. El informe, basado en encuestas a más de 1.500 ciudadanos y 300 profesionales del sector, analiza el impacto que tendría la renovación del parque móvil sobre las emisiones, la seguridad vial y la economía española.
La presentación del estudio tuvo lugar el 21 de octubre en Madrid y contó con la participación del presidente de Repsol, Antonio Brufau; el vicepresidente de Sernauto, Benito Tesier; la presidenta de Faconauto, Marta Blázquez; el presidente de SigmaDos, Gerardo Iracheta; el director general de Fundación Repsol, António Calçada, y el director general de Transportes y Movilidad de la Comunidad de Madrid, Luis Miguel Torres.
Entre las principales conclusiones destaca el respaldo ciudadano a la neutralidad tecnológica. Más del 65% de la población considera que deben contemplarse todas las tecnologías disponibles para acelerar la renovación del parque y reducir las emisiones. Además, el 44% de los ciudadanos cree que este proceso no debería centrarse exclusivamente en los vehículos 100% eléctricos.
El estudio refleja también que el 60% de los españoles considera que un vehículo nuevo de gasolina o diésel emite menos que uno antiguo. Más de la mitad entiende que sustituir los vehículos más envejecidos por modelos modernos contribuye a reducir las emisiones, independientemente de la tecnología utilizada.
La antigüedad del parque, uno de los principales retos para reducir las emisiones
España cuenta con 31,7 millones de vehículos y más de seis de cada diez tienen más de diez años de antigüedad. De ellos, 9,2 millones superan los veinte años, lo que representa el 29,3% del parque móvil. Según los datos del estudio, estos vehículos pueden emitir hasta diez veces más contaminantes que los modelos más avanzados disponibles actualmente.
Esta situación preocupa a la ciudadanía. El 44% de los españoles identifica el envejecimiento del parque móvil como un problema y la mayoría considera que la antigüedad de los vehículos influye directamente en las emisiones, la seguridad vial y la competitividad del sector de la automoción.
Los ciudadanos valoran especialmente las soluciones que permiten reducir las emisiones de forma inmediata en los vehículos que ya circulan por las carreteras, sin depender exclusivamente de la incorporación de nuevas tecnologías al mercado.
Los combustibles renovables, una alternativa para descarbonizar el transporte
Los combustibles renovables figuran entre las opciones que cuentan con mayor respaldo ciudadano para reducir las emisiones del parque móvil actual. El 71% de los particulares y el 73% de los profesionales considera que pueden contribuir a disminuir las emisiones de los vehículos que ya están en circulación.
Asimismo, siete de cada diez encuestados entienden que los combustibles renovables y la electrificación son soluciones complementarias para avanzar en la descarbonización del transporte. El estudio también refleja que siete de cada diez ciudadanos consideran que estos combustibles pueden resultar especialmente útiles para los vehículos que recorren largas distancias y para aquellos usos en los que la electrificación presenta mayores dificultades a corto plazo.
La confianza en el origen de estos combustibles también constituye un factor relevante. El 80% de los particulares y el 77% de los profesionales considera importante que dispongan de sistemas de certificación y trazabilidad que garanticen de forma transparente su origen renovable.
La renovación del parque también influye en la seguridad vial
La modernización de los vehículos no solo tiene efectos sobre las emisiones, sino también sobre la seguridad en carretera. En este ámbito, el 62% de los particulares y el 70% de los profesionales considera que los sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS) ayudan a reducir la gravedad de los accidentes y el riesgo de fallecimiento.
Más de siete de cada diez ciudadanos identifican tecnologías como la frenada automática de emergencia y los detectores de fatiga como herramientas que contribuyen a mejorar la seguridad vial.
El informe también pone de manifiesto la importancia del mantenimiento. Actualmente, el 30% de los particulares circula sin la ITV en vigor y el 29% reconoce que no realiza todas las revisiones recomendadas por el fabricante.
La renovación del parque como motor de la industria y la economía
La modernización del parque automovilístico también tendría repercusiones sobre la actividad económica y la industria española. El sector de la automoción representa alrededor del 9% del PIB nacional y cuenta con 17 plantas de fabricación, más de 1.000 empresas de componentes y una red de 5.600 concesionarios. En conjunto, genera más de dos millones de empleos.
Según el estudio, rejuvenecer el parque móvil contribuiría a fortalecer toda la cadena de valor de la automoción, impulsando la demanda, atrayendo nuevas inversiones y reforzando la competitividad de la industria española.
El 65% de los particulares y el 70% de los profesionales encuestados considera que la renovación del parque contribuiría a mejorar la situación del sector en España.
Para acelerar este efecto sobre la economía, el informe plantea acompañar las ayudas a la compra con una política fiscal orientada a la renovación del parque. Entre las medidas propuestas figuran deducciones para particulares vinculadas al achatarramiento de vehículos antiguos, incentivos para autónomos y empresas que renueven sus flotas, fórmulas de amortización acelerada para pymes y una revisión de la fiscalidad del automóvil que favorezca los objetivos de eficiencia y reducción de emisiones sin excluir ninguna tecnología.
Según el informe, más del 65% de los ciudadanos considera que las ayudas a la compra deben contemplar los vehículos nuevos independientemente de su tecnología.
Los ciudadanos reclaman incentivos para renovar sus vehículos
El coste de adquisición, la situación económica de los hogares y la falta de incentivos figuran entre las principales barreras para sustituir los vehículos más antiguos.
En este contexto, más del 65% de los particulares considera que las ayudas económicas facilitarían la renovación del parque móvil. Además, cerca de tres de cada cuatro creen que incentivar la compra de vehículos nuevos, independientemente de su tecnología, contribuiría a acelerar la transición energética.
La disposición a cambiar de vehículo también está condicionada por las ayudas públicas: más del 57% de los ciudadanos estaría dispuesto a renovar su automóvil si existieran incentivos basados en criterios de neutralidad tecnológica.
Las conclusiones del estudio apuntan a un respaldo social a la modernización del parque móvil español para reducir las emisiones, mejorar la seguridad vial y reforzar la competitividad económica. La ciudadanía apuesta por aprovechar las distintas soluciones tecnológicas disponibles y facilitar la sustitución de los vehículos más antiguos por modelos más eficientes y seguros.



























