Las películas plásticas de desecho se perfilan como fuente alternativa de energía
Limitaciones en la clasificación de residuos
Los materiales ligeros contienen mezclas complejas de componentes, como madera, papel, arena y diferentes tipos de plásticos. Entre estos, destacan las películas de PVC y PET, que presentan un aspecto similar al PP y PE, pero generan problemas en las etapas posteriores de valorización.
El PVC, por ejemplo, libera cloruro de hidrógeno durante la pirólisis, lo que puede provocar corrosión en los equipos y la formación de compuestos tóxicos. Por su parte, el PET requiere temperaturas más elevadas para su descomposición y genera subproductos que afectan negativamente a la calidad del combustible obtenido.
Estas dificultades han limitado durante años el desarrollo de procesos eficientes para convertir residuos plásticos en energía.
Nuevas tecnologías de separación
En este contexto, la incorporación de sistemas avanzados de clasificación está permitiendo mejorar la calidad de las fracciones recuperadas. Entre ellos, destaca el uso de tecnologías de identificación hiperespectral combinadas con inteligencia artificial, capaces de distinguir entre distintos polímeros con altos niveles de precisión.
Estas soluciones permiten separar películas de PP y PE con niveles de pureza superiores al 95 %, eliminando materiales no deseados antes de su tratamiento. Este paso resulta determinante para garantizar la viabilidad de procesos como la pirólisis.
De residuo a combustible
Una vez obtenidas fracciones limpias de PP y PE, estas pueden someterse a procesos de craqueo térmico en ausencia de oxígeno. El resultado es un aceite de pirólisis que, tras su refinado, puede emplearse como base para la producción de combustibles líquidos.
El rendimiento de este proceso se sitúa, según los datos disponibles, entre 0,6 y 0,75 toneladas de aceite por cada tonelada de material tratado. Este enfoque contribuye a reducir la dependencia de recursos fósiles convencionales y favorece el aprovechamiento de residuos que, de otro modo, no tendrían salida.
Un recurso en desarrollo
El aprovechamiento energético de películas plásticas plantea una vía complementaria dentro de las estrategias de economía circular. No obstante, su desarrollo depende en gran medida de la mejora de las tecnologías de clasificación y del control de impurezas en las corrientes de residuos.
En este escenario, la valorización de estos materiales se presenta como una opción para reducir el impacto ambiental de los residuos plásticos y avanzar hacia sistemas más eficientes de gestión de recursos.





























