Un nuevo modelo probabilístico revisa las emisiones de plásticos a lo largo de todo su ciclo de vida
Algunas emisiones de plásticos pueden ser menores de lo estimado en países con sistemas eficaces de gestión de residuos
Redacción Interempresas07/04/2026 La contaminación por plásticos es uno de los problemas definitorios del siglo XXI, aunque las estimaciones globales sobre cuánto plástico se libera al medio ambiente siguen siendo muy inciertas, según un artículo elaborado por la Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea. Los modelos existentes pueden pasar por alto vías importantes de emisión o basarse en supuestos desactualizados sobre el abandono de residuos y el reciclaje. Este estudio propone un modelo más completo de emisiones de plásticos a lo largo de todo el ciclo de vida de los productos. Integra investigaciones recientes sobre emisiones procedentes de la producción, la fabricación y la agricultura, y aporta información relevante sobre qué materiales y procesos son los principales responsables de estas liberaciones.
Los investigadores desarrollaron un análisis probabilístico de flujo de materiales (PMFA), un enfoque que permite cuantificar los flujos y reservas de materiales en un espacio y tiempo determinados, para estimar las emisiones de siete polímeros principales: tereftalato de polietileno (PET), polipropileno (PP), polietileno de baja densidad (LDPE), polietileno de alta densidad (HDPE), policloruro de vinilo (PVC), poliestireno (PS) y poliestireno expandido (EPS), en todas las etapas del ciclo de vida. Utilizando datos de Suiza en 2022 como caso de estudio detallado, el modelo refleja los flujos en un sistema avanzado de gestión de residuos, en un país con alta conciencia ambiental, y puede servir como referencia de buenas prácticas dentro de la UE.
A diferencia de muchos modelos anteriores, que se basan en supuestos fijos sobre el abandono de residuos o ignoran emisiones de determinadas categorías de productos, este marco integra 245 vías de emisión e incorpora nuevos datos sobre producción, reciclaje y emisiones de plásticos. También tiene en cuenta regulaciones recientes, como las prohibiciones de plásticos de un solo uso, e incluye aportaciones de expertos de la industria.
El modelo PMFA sigue los flujos de plástico desde la producción, el comercio y el uso de productos hasta la recogida y los procesos de fin de vida. Utiliza simulaciones de Monte Carlo para considerar la incertidumbre, generando distribuciones de probabilidad en lugar de estimaciones puntuales. Este enfoque probabilístico permite una comprensión más transparente y basada en datos de dónde es más probable que los plásticos se liberen. Las emisiones se clasifican en directas (por ejemplo, liberación de fibras de textiles o pérdida de pellets durante la fabricación) e indirectas (como el abandono de residuos, la escorrentía de aguas pluviales o las descargas de aguas residuales). El estudio se centra en emisiones al suelo y al agua, diferenciando entre entornos residenciales, agrícolas y de carreteras.
Imagen de Alf Mertens, Wikimedia.
El estudio estima que, por persona, se liberaron 222 (± 50) gramos de plástico al medio ambiente en Suiza en 2022. Esta cantidad es considerablemente menor —y potencialmente más precisa— que estimaciones anteriores para países industrializados con sistemas eficaces de gestión de residuos y alta conciencia ambiental.
Entre otros resultados:
- Los macroplásticos (82%) dominaron las emisiones, principalmente procedentes de procesos posteriores al consumo (como pellets), residuos de envases (botellas y films), materiales de construcción y productos de automoción.
- Los microplásticos (18%) procedieron principalmente de la ropa y los textiles (incluidos agrotextiles, geotextiles y recubrimientos) y de procesos antes y después del consumo.
- Los suelos recibieron la mayor parte de las emisiones (más del 95%), mientras que solo una pequeña fracción (menos del 5%) llegó a las aguas superficiales.
- El PET y el PP fueron los mayores contribuyentes, impulsados por los residuos de envases y los textiles sintéticos.
Los investigadores sugieren que evaluaciones globales anteriores podrían sobreestimar las emisiones, en gran parte debido a datos menos precisos. No obstante, el modelo no incluye la contribución significativa del desgaste de neumáticos a las emisiones de microplásticos. Además, se trata de un modelo específico de Suiza, donde algunas fuentes de emisión están ausentes (como la aplicación de lodos de depuradora en suelos, los aparejos de pesca, la basura en playas o los vertederos), aunque ya se está trabajando en ampliar el modelo a otros países europeos.
Los resultados cuestionan la idea de una contaminación por plásticos uniforme. En conjunto, el estudio señala que la principal fuente de microplásticos son las actividades relacionadas con los textiles, como el lavado, el secado y el uso, y que la ropa es el mayor contribuyente de microplásticos tanto en suelos como en agua. En el caso de los macroplásticos, las emisiones más relevantes provienen del abandono de envases, especialmente botellas, films y bolsas.
El estudio indica que la infraestructura sólida de gestión de residuos en Suiza, las altas tasas de incineración y la prohibición de aplicar lodos de depuradora en suelos reducen de forma significativa las fugas al medio ambiente. En países con sistemas robustos, reducir aún más las emisiones requerirá actuar sobre las principales fuentes identificadas en el modelo, en particular los microplásticos de textiles, los residuos de envases, la pérdida de pellets en la fabricación y los plásticos agrícolas. Los datos de este modelo también podrían combinarse con modelos de destino y transporte para mejorar las predicciones de concentración de plásticos a gran escala y apoyar evaluaciones de riesgo.
Referencia:
Jiang, D. y Nowack, B. (2025) Reconciling plastic release: Comprehensive modelling of macro- and microplastic flows to the environment. Environmental Pollution (383): 126800. DOI: 10.1016/j.envpol.2025.126800
La estimación de emisiones de plástico por persona en Suiza es significativamente menor que en estudios anteriores, lo que sugiere que los sistemas avanzados de gestión de residuos pueden reducir de forma notable las fugas al medio ambiente