Aimplas reúne a más de 150 especialistas en biopolímeros para debatir sobre regulación, certificación e innovación
Aimplas ha celebrado en Valencia la novena edición de su Seminario Internacional de Biopolímeros y Composites Sostenibles, un encuentro que ha reunido a más de 150 asistentes y más de 20 ponentes. El evento se consolida como un espacio de referencia para el análisis técnico del desarrollo de los biopolímeros, con especial atención a la regulación, la certificación y la innovación.
Durante la primera jornada, centrada en el análisis técnico, expertos internacionales abordaron el impacto del nuevo marco regulatorio europeo, en particular del reglamento sobre envases y residuos de envases (PPWR), en el diseño de materiales. La intervención de Lorette Du Preez, de European Bioplastics, puso el foco en la necesidad de estabilidad normativa y apoyo al escalado industrial para consolidar el crecimiento del sector. Según explicó, los bioplásticos representan actualmente en torno al 0,5% del mercado global, pero se prevé que su capacidad de producción se duplique entre 2025 y 2030, con Europa pasando de 330.000 a 800.000 toneladas anuales.
En esta línea, Rafael Auras, de la Universidad de Michigan, señaló que la adopción generalizada de estos materiales requiere acelerar los procesos de biodegradación, mientras que María Mozo, de Aimplas, destacó la necesidad de criterios de ensayo y certificación rigurosos para garantizar el cumplimiento del PPWR.
El bloque dedicado a normalización y certificación contó con la participación de Francesca Braca, de Archa, quien abordó los protocolos experimentales y la trazabilidad metodológica. Ramón Plana, de Compostable by Design, presentó un manual técnico orientado a facilitar la transferencia de conocimiento entre laboratorio e industria. Por su parte, María Rocha, de DIN Certco, analizó los esquemas necesarios para acceder a mercados internacionales, mientras que Asobiocom expuso las claves legislativas para el etiquetado de materiales compostables en España.
Tras un taller del proyecto Biosuppack, la jornada abordó el desarrollo de materias primas y aplicaciones. Iván Navarro, de Prime Biopolymers, presentó su gama Zima adaptada a procesos de inyección convencionales. Luciana Bicalho, de Notpla, expuso soluciones de recubrimiento para papel basadas en algas, y Jenifer Mitja, de TotalEnergies Corbion, detalló desarrollos en PLA reciclable y compostable orientados a evitar la persistencia de microplásticos.
El bloque final incluyó casos de valorización de biomasa y reciclaje químico presentados por Octavio García, de la Universidad de Valladolid, así como avances en fermentación acidogénica para la obtención de ácidos grasos volátiles, expuestos por José Badia, de la Universitat de València.
Biopolímeros en ambientes abiertos
La segunda jornada se centró en la aplicación de los biopolímeros en entornos abiertos, especialmente en el ámbito agrícola. Bernard Le Moine, de APE Europe, destacó el papel de los plásticos biodegradables en contextos donde la recogida de residuos resulta compleja. Miguel Ángel Domene, de la Fundación Grupo Cajamar, presentó ensayos de compostaje y soluciones basadas en residuos vegetales, mientras que Francisco Javier Egea, de la Universidad de Almería, analizó el desarrollo de la bioeconomía circular en la agricultura intensiva.
El impacto de estos materiales en el suelo fue abordado por Patrizia Schmidt, de BASF, quien presentó una metodología para diferenciar microplásticos persistentes de fragmentos biodegradables procedentes de films certificados. Sara Guerrini, de Novamont, expuso soluciones basadas en Mater-Bi y avances del proyecto europeo Soul en colaboración con la Universidad de Bolonia.
En el bloque de aplicaciones, Chelo Escrig, de Aimplas, presentó desarrollos en plasticultura orientados a mejorar la eficiencia hídrica y la liberación controlada de fertilizantes. Domingo Font y José Ignacio Valero, de Ercros, mostraron recubrimientos biodegradables para usos agrícolas y de envase. Giovanni Grieco, de Nurel, compartió resultados en cultivos utilizando biopolímeros Inzea.
El seminario también abordó innovaciones en biotecnología, como Agarene, desarrollado por Beyond Seeds a partir de algas rojas, y el análisis de la cadena de valor del PHA presentado por Emanuele Martini, de Gruppo Maip, quien defendió el potencial de estos materiales para su completa mineralización en distintos entornos.
Innovaciones al alcance de la mano
El encuentro incluyó una zona de demostradores donde se presentaron desarrollos como hidrogeles de algas, fertilizantes de liberación controlada, estructuras biodegradables para regeneración marina y soluciones obtenidas a partir de subproductos agrícolas. Estas iniciativas reflejan el avance hacia materiales con menor impacto ambiental y nuevas aplicaciones en distintos sectores.
La celebración del seminario ha contado con el apoyo de entidades como BASF, Novamont, Columbus Instruments, Archa, Asobiocom, Great Packaging, Raiz Instituto de Investigação da Floresta e Papel, DIN Certco, Enco y Nurel.






























