Entrevista a Nuno Gomes, director general de Hasco Iberia
Hasco Iberia inicia una nueva etapa bajo la dirección general de Nuno Gomes, en un contexto marcado por la incertidumbre del mercado, la presión sobre la competitividad y la necesidad de avanzar en estandarización, digitalización e innovación tecnológica. Durante su participación en el Estudio de mercado de inyección, periféricos y robots 2026, celebrado en el Hotel Qgat de Sant Cugat del Vallès, el directivo analiza las prioridades estratégicas de la filial, el papel de la modularidad en el sector del molde y las oportunidades de crecimiento para la industria del plástico en la península ibérica.
Hasco acaba de vivir un cambio relevante en su estructura directiva a nivel global con Markus Büngers como CEO del grupo. ¿En qué momento asume usted la dirección general de Hasco Iberia y con qué prioridades iniciales?
El cambio de nuestro CEO no tiene una relación directa con mi asunción de la dirección general de Hasco Iberia, tratándose esencialmente de una coincidencia. Asumí la gerencia de Hasco Iberia el pasado mes de enero y, como es habitual, en una fase inicial quiero conocer en profundidad el funcionamiento de la filial de Hasco en España, pero, por encima de todo, quiero conocer rápidamente el mercado y a nuestros clientes en detalle, ya que solo así podré aportar efectivamente mi contribución para que Hasco sea cada vez más reconocida en los sectores de moldes y plásticos como un socio preferente.
Nuno Gomes, director general de Hasco Iberia.
¿Prevé introducir cambios en la estrategia de Hasco Iberia a corto o medio plazo, tanto a nivel comercial como tecnológico?
En Hasco, como empresa global, contamos con formas de trabajar que también son globales, por lo que lo que pretendo es garantizar que en el mercado español estemos alineados con ese planteamiento global de la empresa. Solo así conseguiremos alcanzar el nivel de proximidad comercial que buscamos, basándonos siempre en productos de calidad y en el hecho de ser reconocidos como una empresa que introduce regularmente novedades tecnológicas a sus clientes.
Néstor Castañeda, technical sales engineer de Hasco Hasenclever GmbH + Co KG, Yolanda Gómez Marzo de Fira Barcelona / Equiplast y Nuno Gomes, director general de Hasco Iberia.
Hasco es reconocida por los componentes normalizados y los sistemas modulares. ¿Qué aspectos tecnológicos considera hoy diferenciales frente a otros proveedores del mercado?
Hasco, más que por el reconocimiento de los componentes normalizados y los sistemas modulares, es reconocida por haber sido pionera en la introducción de estos conceptos en la industria del molde. Son ya más de 100 años ofreciendo soluciones orientadas a la simplificación del proceso de fabricación de moldes. Son varios los factores que nos diferencian de otros proveedores, desde la calidad, la disponibilidad de stock, la presencia global o la innovación, entre otros. Pero, por mi experiencia en Hasco, lo que realmente nos diferencia es la relación con nuestros clientes, basada en profundos lazos de confianza y colaboración que, en muchos casos, se remontan a varias décadas.
En un contexto de mayor exigencia en eficiencia, precisión y fiabilidad, ¿qué papel juegan la estandarización y la modularidad en la competitividad del molde?
La estandarización siempre ha estado asociada a conceptos como fiabilidad, precisión y eficiencia, con el gran objetivo de mejorar la competitividad del molde. En la situación actual, para la supervivencia de estas industrias, la continuidad del camino de la estandarización en la fabricación será más importante que nunca. En mi opinión, las empresas que sigan un camino diferente tendrán muchas dificultades.
Hasco presentó en la K nuevas soluciones relacionadas con la digitalización de los moldes, la fiabilidad de los procesos y la eficiencia energética. ¿Qué valor añadido aportan estas soluciones al trabajo diario del moldista?
Todas nuestras soluciones, antes de ser introducidas en el mercado, son objeto de estudios profundos por parte de nuestro departamento de I+D y, en la mayoría de los casos, en colaboración con nuestros clientes. En muchas ocasiones, es a partir de las necesidades que nos trasladan los clientes cuando buscamos soluciones que faciliten sus procesos de fabricación. Esta profunda conexión de Hasco con el mercado hace que los moldistas vean en Hasco al socio que, a lo largo de los años, les ha simplificado el proceso de fabricación. Por la tipología específica de la industria del molde, cada día nos enfrentamos a nuevos retos, y son estos los que tratamos de resolver a través de nuestras soluciones.
Más allá de estos lanzamientos, ¿qué otro producto o solución reciente destacaría especialmente por su impacto en el mercado?
Han sido varias las soluciones que hemos presentado en los últimos tiempos, por lo que resulta difícil destacar una sola. No obstante, señalaría quizá tres: el Cooling Tornado, el equipo de diagnóstico de conexiones eléctricas del molde y nuestro nuevo configurador online de mangueras.
¿Detecta diferencias significativas entre el mercado español y el portugués?
Espero poder responder a esta cuestión con mayor exactitud dentro de algunos meses, cuando tenga un conocimiento más profundo del mercado español. Pero no tengo dudas de que se trata de dos mercados que, por su proximidad y conexión cultural, tienen mucho que ganar manteniendo relaciones estrechas. La complementariedad que puede existir entre ambos mercados en los sectores de moldes y plásticos es evidente, no solo a nivel comercial, sino también en ámbitos como el asociativo, la formación, el intercambio de conocimiento o la investigación y desarrollo.
¿Cómo describiría la situación actual del sector del molde y la transformación de plásticos en España y Portugal?
A pesar de tratarse de dos mercados bastante distintos —Portugal con un mayor peso de fabricantes de moldes y mayoritariamente exportador, y España con más empresas de inyección orientadas al mercado interno—, ambos están muy ligados y comparten una fuerte vinculación con la industria de la automoción. España es el principal mercado de destino de los moldes portugueses desde hace varios años, con más del 20% de la cuota de exportaciones. Esta elevada exposición a la automoción ha generado cierta complejidad en los últimos tiempos, aunque se observa una clara capacidad de adaptación por parte de las empresas, que buscan alternativas más allá de este sector.
¿En qué segmentos o aplicaciones ve mayor potencial de crecimiento en la península ibérica?
El know-how acumulado en los sectores de moldes y plásticos en la península ibérica es enorme, de los mejores a nivel mundial. Esta experiencia permitirá a las empresas estar presentes en todos los segmentos, aportando innovación de forma constante. Existen aplicaciones con elevado potencial de crecimiento, como el packaging, el sector médico o el armamento, siempre bajo una lógica de innovación en los procesos y no basada exclusivamente en el precio.
Para finalizar, ¿qué mensaje le gustaría trasladar a los moldistas y transformadores de plásticos?
Vivimos momentos de cierta incertidumbre, provocados en gran medida por factores externos difíciles de controlar. En algunos casos, deberían existir políticas que garanticen que el know-how se mantenga en Europa, ya que, una vez perdido, es muy difícil recuperarlo. Por su parte, las empresas están actuando correctamente, modernizando sus procesos productivos para ser competitivas y ofrecer productos de alta calidad a precios que el mercado pueda asumir. Estamos en un momento de transformación y no tengo dudas de que los moldistas y transformadores de plásticos sabrán encontrar el camino hacia el éxito.
“La continuidad del camino de la estandarización en la fabricación será más importante que nunca para la supervivencia y competitividad de la industria del molde”

























