José Ramón Lerma analiza los retos clave de la industria del plástico: “No se puede implantar industria 4.0 en plantas con procesos inestables”
Durante el evento organizado por Raorsa con motivo de su 40º aniversario, José Ramón Lerma, uno de los referentes más reconocidos del sector termoplástico en España, ofreció una ponencia de alto valor estratégico sobre el presente y el futuro de la transformación de plásticos. Con décadas de experiencia en moldeo por inyección y actualmente director técnico de Biesterfeld Ibérica, Lerma combinó visión técnica con reflexión de fondo, desgranando fortalezas consolidadas y desafíos que marcarán el rumbo de la industria en los próximos años.
Un sector estratégico y tecnológicamente puntero
José Ramón Lerma, durante la jornada de Raorsa en Astigarraga (Gipuzkoa).
Pero más allá de su función social, Lerma subrayó el músculo técnico y económico de la industria. “Las plantas actuales utilizan tecnologías comparables a las del sector aeroespacial o de defensa”, señaló. Inyectoras eléctricas, sistemas de visión, conectividad global y control de parámetros en tiempo real definen un ecosistema altamente automatizado.
En cifras, el sector genera en España cerca de 100.000 empleos directos y está compuesto por más de 3.000 empresas —en su mayoría pymes— con una facturación conjunta que ronda los 35.000 millones de euros. Representa el 2,1% del PIB nacional y y casi el 16% de toda la industria del país . En términos de empldeo ocupa el séptimo lugar en volumen de empleo industrial con un 96% de empleo fijo por tanto empleo de calidad y con un coeficiente de 50%-50% de igualdad entre hombres y mujeres.
Docente y director técnico de Biesterfeld Ibérica, Lerma imparte cursos de formación sobre la transformación de plástico.
De la palanca al algoritmo
Con su estilo cercano y pedagógico, Lerma hizo un repaso a la evolución técnica del sector. “Hace años, el resultado dependía de la fuerza del operario: si empujaba más o menos, salía bien o salía mal”, bromeó. Hoy, ese margen humano ha sido sustituido por algoritmos, control estadístico y gestión remota. Como ejemplo, citó una planta portuguesa que gestiona ajustes de proceso en tiempo real desde Brasil, a miles de kilómetros.
Sin embargo, también advirtió sobre los límites de esta transformación: “No se puede implantar industria 4.0 en plantas con procesos inestables”. La automatización requiere bases sólidas: “Si el proceso no es repetible, ni los sensores ni el big data servirán de mucho”.
Los tres grandes retos: robustez, competitividad y productividad
El primero de los retos, según Lerma, es técnico. “La viscosidad es el asesino silencioso del proceso”, sentenció. Las variaciones en este parámetro, especialmente frecuentes en materiales reciclados, pueden provocar desde rebabas hasta fallos funcionales. De ahí la importancia de contar con procesos robustos, capaces de absorber esas variabilidades.
El segundo desafío es la presión competitiva internacional. “Estamos en un mercado global donde China, Europa del Este o el norte de África compiten en costes”, apuntó. En este contexto, las empresas españolas deben diferenciarse por su capacidad productiva, no por precio. “Con costes energéticos elevados, materias primas inestables y márgenes ajustados, la única vía viable es la eficiencia”, explicó.
Y el tercer gran reto es la productividad. Para Lerma, esta se construye sobre varias “palancas”: desde materiales más estables y fluidos, pasando por maquinaria más fiable y automatizada, hasta un diseño optimizado, una calidad sin rechazos y, sobre todo, un proceso estable y predecible. “El proceso lo es todo”, remarcó.
El dominio del proceso a través de la formación de nivel y calidad es la clave.
La falta de relevo generacional, un desafío en toda la industria.
El gran obstáculo: la falta de relevo generacional
Uno de los puntos más sensibles de su intervención fue el relativo al déficit de talento. La transformación de plásticos —reconoció— sufre una grave escasez de técnicos cualificados. “Cada semana me llaman empresas preguntando si conozco a alguien disponible”, compartió. La combinación de conocimientos técnicos tradicionales con competencias digitales es cada vez más crítica, y la falta de relevo generacional pone en riesgo la continuidad de muchas empresas.
“Necesitamos atraer a las nuevas generaciones”, insistió. Y para ello, es clave visibilizar la dimensión tecnológica del sector, su impacto económico y su papel en la sostenibilidad.
Este es un reto esencial para los formadores, centros técnicos y de formación, universidades, empresarios del sector y autoridades de educación tanto estatales como autonómicas.
Una industria con presente sólido y futuro exigente
Libros de José Ramón Lerma.
La ponencia concluyó con una mirada equilibrada entre realismo y esperanza. “Tenemos una base industrial muy sólida”, aseguró Lerma, “pero debemos ser rápidos en adaptarnos a los nuevos tiempos si queremos seguir liderando”.
Digitalización, eficiencia, automatización y talento son los ejes sobre los que, según el experto, deberá articularse la industria del plástico en los próximos años. Un sector con grandes desafíos, pero también con herramientas para superarlos.
Como remarcó en su intervención: “El futuro no es de los más grandes, sino de los más ágiles”.

















