Fotobiomodulación frente al fotoenvejecimiento: cómo recuperar la piel después del verano
Blanca Miñano, fundadora y CEO de Skinvity, propone aprovechar la vuelta de las vacaciones para abordar el cuidado desde una perspectiva más amplia. “Después del verano solemos fijarnos en las manchas porque son la señal más evidente, pero gran parte del fotoenvejecimiento ocurre donde no podemos verlo”, explica.
¿Qué ocurre en la piel con la exposición solar?
Las radiaciones UVB y UVA no actúan de la misma manera. Mientras las primeras afectan principalmente a la epidermis y son responsables en gran medida de las quemaduras solares, la radiación UVA puede alcanzar la dermis, donde se encuentran estructuras como el colágeno y la elastina.
Según explica Skinvity, esta radiación genera estrés oxidativo y activa determinadas enzimas, conocidas como metaloproteinasas de matriz o MMP, que, cuando se producen en exceso, pueden fragmentar el colágeno sano. Paralelamente, las fibras elásticas dañadas pueden acumularse de manera desorganizada, dando lugar a la denominada elastosis solar.
Con el tiempo, estos procesos pueden traducirse en pérdida de firmeza, arrugas más profundas, alteraciones de la textura y pigmentación irregular. Y existe un aspecto especialmente importante para trasladar al cliente: no es necesario haber sufrido una quemadura para que se produzca daño asociado a la exposición solar repetida
Fotobiomodulación para estimular los mecanismos naturales de la piel
Entre las tecnologías que Skinvity plantea para acompañar el cuidado después del verano se encuentra la fotobiomodulación mediante luz roja e infrarroja.
Esta tecnología emplea determinadas longitudes de onda para provocar respuestas biológicas en las células sin generar un calor significativo ni dañar la superficie cutánea. Según la información facilitada por la compañía, estas longitudes de onda son absorbidas por las mitocondrias y favorecen la producción de ATP, principal fuente de energía celular.
Este estímulo se relaciona, entre otros procesos, con la actividad de los fibroblastos, responsables de sintetizar colágeno y otros componentes de la matriz extracelular.
La compañía insiste, no obstante, en una diferencia fundamental: la fotobiomodulación no elimina el daño solar acumulado ni sustituye a la protección solar, sino que busca acompañar los mecanismos naturales de mantenimiento y reparación de la piel.
Cinco cuidados para la piel después del verano
Blanca Miñano recomienda recuperar una rutina constante y adaptada al estado de la piel:
- Mantener la fotoprotección: el protector solar debe continuar utilizándose durante todo el año, especialmente en rostro, cuello, escote y dorso de las manos.
- Observar posibles cambios: ante manchas nuevas o cualquier lesión o alteración que genere dudas, debe recomendarse la valoración de un dermatólogo.
- Recuperar hidratación y barrera cutánea: después del sol, el calor, el cloro, la sal y el aire acondicionado, conviene priorizar la hidratación antes de incorporar numerosos activos.
- Incorporar la fotobiomodulación con constancia: la luz LED roja e infrarroja plantea un estímulo progresivo y, por tanto, requiere regularidad.
- No limitar el cuidado al rostro: cuello, escote, manos, brazos y piernas también acumulan exposición solar y pueden necesitar atención específica.
Silicone LED Mask para rostro, cuello y escote
Dentro de su propuesta de fotobiomodulación, Skinvity cuenta con Silicone LED Mask, un dispositivo flexible para el rostro que incorpora un accesorio específico para cuello y escote.
Para abordar el fotoenvejecimiento, combina luz roja de 630 nm, infrarroja cercana de 830 nm e infrarroja profunda de 1072 nm, distribuidas mediante 219 diodos LED triples. El protocolo indicado por la compañía es de 10 minutos diarios.
Según un test de eficacia independiente realizado en más de 20 mujeres mayores de 40 años después de ocho semanas de uso, se registró un aumento del 30 % de la firmeza facial, una mejora del 19 % de la elasticidad, un incremento del 12% del grosor de la dermis y una reducción del 18,6 % en la coloración de las manchas.
Infrared LED Mat para extender el cuidado al cuerpo
El fotoenvejecimiento no afecta únicamente al rostro. Brazos, piernas, espalda o abdomen también reciben radiación solar durante el verano y, sin embargo, no siempre forman parte de las rutinas de cuidado.
Para estas áreas, Skinvity propone Infrared LED Mat, una manta de luz LED infrarroja diseñada para trabajar zonas corporales amplias y favorecer, según la firma, los procesos naturales de reparación y mantenimiento del tejido a nivel celular.
El dispositivo se utiliza sobre la piel limpia y seca durante 20 a 40 minutos, entre tres y cinco veces por semana, preferentemente por la noche.
Para el profesional de la estética, el final del verano puede ser así un buen momento para valorar el estado global de la piel y diseñar protocolos que no se centren exclusivamente en las alteraciones visibles. Fotoprotección, recuperación de la barrera cutánea, hidratación y tecnologías como la fotobiomodulación pueden formar parte de un abordaje progresivo y adaptado a las necesidades de cada piel.



