Zona Estética
El acné en adultos aumenta por los cambios en el estilo de vida, según los expertos
El estrés la alimentación el sedentarismo la contaminación y algunos cambios hormonales están favoreciendo un aumento de los casos de acné en adultos especialmente entre mujeres jóvenes y de mediana edad según advierten los especialistas.
El acné ha dejado de ser una alteración asociada exclusivamente a la adolescencia para convertirse en un problema cada vez más frecuente también en la edad adulta. Así lo explica Jerónimo Ors, farmacéutico y director de Cosméticos Paquita Ors, quien señala que en los últimos años han aumentado de forma significativa las consultas relacionadas con brotes de acné persistente, especialmente entre mujeres jóvenes y de mediana edad.
“Estamos viendo un cambio muy claro en las consultas. Cada vez atendemos a más personas con acné fuera de la adolescencia y también a pacientes que presentan un acné leve, pero persistente, que se mantiene durante meses o incluso años”, afirma Ors
El especialista añade que este incremento también coincide con un aumento de otros problemas cutáneos, como la sensibilidad de la piel, la sequedad, las manchas, la caída del cabello o determinadas alteraciones relacionadas con tratamientos farmacológicos, lo que refleja el impacto que los cambios en el estilo de vida tienen sobre la salud cutánea.
Un problema con múltiples causas
El origen del acné se encuentra en la obstrucción de las glándulas sebáceas. Cuando el exceso de grasa favorece la proliferación de la bacteria Cutibacterium acnes, aparece la inflamación y las lesiones características.
No obstante, Jerónimo Ors considera que el incremento actual responde a una combinación de factores que van más allá de la predisposición individual. Entre ellos destaca:
- El uso de dispositivos intrauterinos hormonales.
- El sedentarismo asociado al teletrabajo.
- El consumo de alimentos ultraprocesados.
- El abandono progresivo de la dieta mediterránea.
- Algunos tratamientos farmacológicos.
- La contaminación ambiental.
- Los disruptores endocrinos presentes en determinados plásticos y envases.
- El uso de cosméticos poco adecuados para cada tipo de piel.
- El aumento del estrés.
La piel refleja los cambios del organismo
Según el farmacéutico, la piel responde de forma directa a las alteraciones que experimenta el organismo y a los cambios en los hábitos de vida.
“La piel refleja perfectamente lo que ocurre en nuestro organismo. El aumento del estrés, una alimentación menos saludable, la contaminación o algunos cambios hormonales están alterando su equilibrio natural y favoreciendo la aparición de brotes que antes eran mucho menos frecuentes”.
El especialista recuerda también el denominado maskné, un fenómeno que se popularizó durante la pandemia como consecuencia del uso continuado de mascarillas. Aunque aquella situación fue puntual, considera que actualmente existen otros factores ambientales y de estilo de vida que mantienen esta tendencia al alza.
La prevención sigue siendo la mejor estrategia
Jerónimo Ors insiste en que una rutina cosmética adecuada, acompañada de hábitos saludables y tratamiento médico cuando sea necesario, permite controlar la mayoría de los casos.
“Con una rutina cosmética adecuada, hábitos saludables y un tratamiento médico cuando sea necesario, la mayoría de los casos pueden controlarse con éxito. Lo importante es identificar qué está provocando ese desequilibrio para actuar cuanto antes”.