Seopan reclama a Fomento un ‘banco malo’ de autopistas
En un encuentro informativo, Julián Núñez, presidente de Seopan, la patronal de las grandes constructoras, reclamó al Ministerio de Fomento la constitución de una sociedad concesionaria pública que agregue a las nuevo sociedades concesionaras de autopistas. En caso contrario, advertía Núñez, las concesionarias reclamarían judicialmente al Gobierno el pago de la Red Pública de Autopistas, por un montante estimado por la patronal en 5.100 millones de euros.
“La solución debe ser la mejor para el interés público, y consideramos que esta es la mejor, minimizando su impacto en el déficit público”, explicaba Julian Núñez. Para Seopan, la constitución de esta sociedad pública evitaría un enfrentamiento judicial que se prolongaría en el tiempo y que generaría una inseguridad jurídica que dañaría la imagen del país y dificultaría futuras inversiones en proyectos de colaboración público-privada.
“La creación de esta sociedad no tiene nada que ver con un rescate”, puntualizaba el presidente, ya que esta solución no supondría la declaración de Ayuda del Estado. Asimismo, explicó que las empresas concesionarias han perdido el 100% del capital invertido en las autopistas, una cantidad que cifró en 1.799 millones de euros. Julían Núñez recordó que, además del fallo del cálculo del tráfico de la vía (el tráfico de las autopistas de peaje ha sufrido una caída media del 42% desde 2007), las constructoras han soportado un incremento de costes de 1.830 millones de euros por las expropiaciones de suelo rural no urbanizable.
Recuperación del sector no antes de 2016
En cuanto a las cifras del sector, los datos de Seopan muestran una caída del 10,3% de la producción en 2013, con 93.096 millones de euros. Todos los indicadores de actividad cerraron el año en negativo, con uncaída del 11,4% en el empleo y del 19,3% en el consumo de cemento. En cuanto a la edificación, las 34.000 viviendas iniciadas en 2013 suponen un descenso del 23,1%. No obstante, Julián Núñez subrayó que, en el caso de la edificación, espera que 2014 sea el año de inflexión, aunque negó una normalización de la construcción de viviendas en torno a las 250.000 antes de 2016.
Por primera vez, la rehabilitación y el mantenimiento de viviendas fue el subsector con más peso en la construcción. A pesar de caer un 4% en el pasado año, su peso en el total de la producción es del 30,4%, por delante de residencial (27% de peso sobre el total), la obra civil (24,1%) y el mercado no residencial (18,4%).
Las ventas de los grupos empresariales asociados en Seopan, que ya incluyen a los socios de Aseta (Asociación de Sociedades Españolas Concesionarias de Autopistas, integrada en Seopan desde el pasado mes de febrero), descendieron un 3,8% en el pasado, muy castigado por la caída en las ventas dentro de España (-26,6% en el último año). En 2013, las ventas en el exterior ascendieron a 38.736 millones de euros, un 2% más que en el año anterior. Esto supone que en la actualidad las grandes constructoras españolas facturan cinco veces más en el exterior que dentro del país.
De nuevo, la patronal de las constructoras lamentó que el sector de la obra civil ha soportado el 59% de los 5,1 puntos porcentuales sobre el PIB ajuste de déficit total emprendido desde el año 2010. Según los cálculos de Seopan, tras los recortes previstos para los dos últimos ejercicios, España tendrá el menor ratio de inversión por superficie y población de la Europa de los 27. Esto situará la inversión pública sobre el PIB para 2016 en el mínimo histórico del 1,1%. “No somos el origen de la crisis, pero lideramos la reducción del gasto público”, manifestaba Julián Núñez. “Vamos a seguir sufriendo ajustes. El plan presupuestario de 2014 sigue proyectando ajustes hasta el 2016, aunque de menor intensidad que en años anteriores.
Recuperar la “coherencia inversora”
Un de las principales reclamaciones de las grandes constructoras hacia Fomento es la recuperación de unos mayores niveles de inversión. Para el ejercicio 2014/2015 el plan de consolidación fiscal rebajará el porcentaje de inversión sobre el PIB al 1,4%, con un total de 28.900 millones de euros, lo que supone un ratio de 622 millones de euros por km2 y millón de habitantes. Esto sitúa a España a la cola de la UE27 en ratio inversor por superficie y población, la mitad que el penúltimo país en la lista, Polonia, con 1.320 millones por km2 y millón de habitantes. Tomando el valor absoluto, la inversión pública española será la mitad que la de Italia (56.400 millones de euros), la tercera parte que la de Reino Unido (81.000 millones de euros) y Alemania (88.800 millones) y la cuarta que Francia (126.000 millones).
“De mantener el esfuerzo inversor de los últimos 19 años –argumentaba Núñez-, el 3,1% del PIB, se obtendrían 64 millones de euros de inversión pública”. Según los cálculos del presidente de Seopan, esta política generaría 700.000 puestos de trabajo. “Por cada millón de euros de inversión se generan 18 puestos de trabajo. Cada euro invertido tiene un retorno fiscal del 62%”, continuaba.
En defensa de nuestras infraestructuras
Uno de los aspectos en los que más hincapié hizo Julián Núñez fue en la defensa de las infraestructuras españolas: “A pesar de haber invertido menos tenemos un stock de infraestructuras mayor y magnífico, clave en algunos sectores tan importantes como el turismo”. Además, explicaba, “las obras realizadas con dudosa rentabilidad representan el 2,7 por mil de lo invertido en las últimas dos décadas. A este respecto, Núñez lamentaba que “se ha elevado la anécdota a la categoría de general, como ha sucedido con algunos aeropuertos”.
También defendió el papel de las constructoras en su participación en concursos públicos, culpando a las Administraciones Públicas de adjudicar contratos por debajo del coste de producción. La postura de la patronal es contundente al respecto: “Cada vez se da mayor peso a la oferta económica en detrimento de la evaluación técnica. Estamos ante auténticas subastas de precio”.
Desde el inicio del ajuste fiscal en 2010, las bajas de contratación del Grupo Fomento se han duplicado, pasando del 20,8% al 39,1% en 2013.
Preguntado por el caso de Sacyr en el Canal de Panamá, defendió su “resolución favorable”, negando que vaya a tener un impacto negativo de cara a la adjudicación de grandes contratos en el exterior. “No hay otro ejemplo de presencia internacional de un sector de actividad económica español como el de la construcción”, concluyó Núñez.









































