El CGCOII considera que el informe favorable del CSN respalda la continuidad de la Central Nuclear de Almaraz
El Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros Industriales (CGCOII) ha publicado un comunicado en el que señala que el informe favorable emitido por el Pleno del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) para renovar la autorización de explotación de la Central Nuclear de Almaraz hasta el 30 de junio de 2030 respalda las conclusiones alcanzadas por la organización en su análisis sobre el futuro de la instalación.
El CSN ha confirmado que la central reúne las condiciones necesarias para continuar operando con garantías de seguridad hasta esa fecha. Una vez emitido este pronunciamiento, la decisión definitiva sobre la renovación de la autorización corresponde al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
El CGCOII ha recordado que su informe ‘Análisis sobre el impacto del cierre de la Central Nuclear de Almaraz: consecuencias energéticas, ambientales y económicas’, presentado el pasado mes de marzo, advertía de que clausurar la planta sin disponer de una alternativa técnica clara y viable podría comprometer la estabilidad del sistema eléctrico español, incrementar el precio de la electricidad y elevar las emisiones de CO2.
Para los ingenieros industriales, el pronunciamiento del CSN confirma que existen condiciones de seguridad para prolongar la operación de Almaraz. Este requisito constituía, según el Consejo General, una de las premisas imprescindibles para abordar cualquier decisión relacionada con el futuro de la instalación.
Ausencia de una alternativa técnica equivalente
La organización ha sostenido que España todavía no dispone de una alternativa técnica equivalente que permita sustituir la aportación de las centrales nucleares sin afectar a la estabilidad del sistema eléctrico. Mientras continúan desarrollándose los sistemas de almacenamiento energético y las tecnologías necesarias para integrar plenamente las energías renovables, el cierre anticipado del parque nuclear incrementaría previsiblemente el recurso a las centrales de ciclo combinado alimentadas con gas natural.
Según el CGCOII, este escenario provocaría un aumento tanto de las emisiones como de la dependencia energética exterior. Por este motivo, la organización defiende que la transformación del sistema eléctrico debe apoyarse en tecnologías suficientemente maduras y probadas, capaces de garantizar la seguridad del suministro y la competitividad económica.
El Consejo General ha reclamado, asimismo, una planificación transparente y fundamentada en criterios técnicos y datos objetivos. En este sentido, ha recordado que el parque nuclear español genera aproximadamente el 20 % de la electricidad del país con apenas el 5 % de la potencia instalada.
La organización también ha destacado que esta tecnología aporta estabilidad al sistema eléctrico, dispone de un suministro de combustible diversificado internacionalmente, ofrece costes de generación competitivos cuando no está penalizada fiscalmente y presenta unas emisiones de CO₂ prácticamente nulas durante la generación.
Tras el informe favorable del Consejo de Seguridad Nuclear, el CGCOII ha señalado que“resulta difícil justificar desde un punto de vista estrictamente técnico la no prolongación de la vida operativa de las centrales nucleares españolas mientras no existan soluciones equivalentes que garanticen la misma seguridad, estabilidad y competitividad del sistema eléctrico”.
Por todo ello el Consejo General ha reiterado su llamamiento para que las decisiones sobre el futuro del sistema energético español se adopten sobre la base del conocimiento técnico, la seguridad del suministro, la sostenibilidad ambiental y la competitividad económica, elementos imprescindibles para afrontar con éxito la transición energética.





































































