TABE, presente en la fase final del desmantelamiento de la central térmica de Compostilla II
Entre los equipos que han participado en estos trabajos destaca el martillo hidráulico TABE MT 40, que comenzó a operar en la obra a finales de 2025. Su intervención precedió a uno de los hitos más espectaculares del proyecto: la voladura controlada, llevada a cabo entre febrero y marzo de 2026, de las últimas chimeneas de la central, una operación que puso fin a la presencia de los elementos más emblemáticos del complejo.
Uso del martillo TABE MT40 en el desmantelamiento de la central térmica de Compostilla II.
Este episodio supuso un nuevo avance dentro de un calendario de desmantelamiento iniciado tras el cese de actividad de la central y que, según las previsiones de Endesa, concluirá a lo largo de este año.
El cierre de Compostilla II respondió al proceso de transición energética impulsado en Europa, donde el endurecimiento de la normativa ambiental y el elevado coste de los derechos de emisión de CO₂ complicaron la continuidad de las centrales térmicas de carbón. El proyecto de desmantelamiento no solo persigue eliminar las antiguas instalaciones industriales, sino también recuperar la mayor parte posible de los materiales generados. De hecho, Endesa prevé reutilizar o reciclar alrededor del 95% de los residuos procedentes de la demolición, siguiendo criterios de economía circular.
En este tipo de actuaciones, la demolición mecánica desempeña un papel decisivo. Antes de ejecutar una voladura es necesario eliminar elementos estructurales secundarios, preparar zonas concretas de las edificaciones y facilitar posteriormente la fragmentación y clasificación de los materiales. Son trabajos que exigen equipos robustos, fiables y capaces de soportar largas jornadas en condiciones especialmente exigentes.
El martillo MT 40 de TABE ha jugado un papel clave en la ejecución de este exigente trabajo de demolición.
Es precisamente en este escenario donde el TABE MT 40 demuestra todas sus prestaciones. Diseñado para excavadoras de entre 42 y 65 toneladas, este martillo hidráulico combina un peso operativo de 4.850 kg con una frecuencia de trabajo de 230 a 560 golpes por minuto, ofreciendo una elevada productividad en aplicaciones de demolición pesada. Además, trabaja con un caudal hidráulico de 250 a 340 l/min y un puntero de 180 mm de diámetro, características que le permiten afrontar con solvencia estructuras de hormigón de gran espesor.
A estas prestaciones se suman diversas soluciones técnicas orientadas a maximizar la disponibilidad del equipo, como su diseño sin tirantes, la recuperación de energía mediante tecnología híbrida, el sistema centralizado de engrase automático, la protección frente a golpes en vacío y una carcasa reforzada con materiales antidesgaste. El reducido número de piezas móviles contribuye igualmente a disminuir las necesidades de mantenimiento y a prolongar la vida útil del conjunto, aspectos especialmente valorados en obras como la de Compostilla II.
La participación del MT 40 en este emblemático proyecto vuelve a poner de manifiesto la importancia que tienen los martillos hidráulicos de altas prestaciones en las grandes operaciones de demolición. Su capacidad para combinar potencia, fiabilidad y productividad los convierte en herramientas imprescindibles para afrontar con seguridad y eficiencia el desmantelamiento de algunas de las infraestructuras industriales más complejas del país.





































































