Sesenta años reconociendo el compromiso con las carreteras: la AEC entrega sus Medallas de Honor 2026
No hay infraestructuras sin hombres y mujeres que las piensen, las diseñen, las construyan, gestionen y mantengan. Esta afirmación es sin duda una obviedad, pero nunca está de más recordarla, porque promover las carreteras significa apoyar de forma clara a las personas que trabajan en ellas y por ellas. De esta certeza nacieron, en 1966, las Medallas de Honor de la Asociación Española de la Carretera (AEC), unos galardones que llegan a los 60 años sin haber cambiado su razón de ser: reconocer de forma pública a las personas, y con ellas a las instituciones, que trabajan denodadamente por unas vías seguras, sostenibles, eficientes y de calidad.
Medallas de Oro de la Carretera
La Medalla de Oro -el máximo reconocimiento que otorga la AEC a personas e instituciones cuya trayectoria y compromiso han dejado una huella profunda - se entrega como en años anteriores en tres categorías: al Mérito Institucional, al Mérito Internacional y al Mérito Personal.
La Medalla de Oro al Mérito Institucional ha recaído en 2026 en la Comunidad de Madrid, por su compromiso con la modernización, conservación y mejora de la red viaria, así como por su papel en el impulso de una movilidad más segura, eficiente y conectada.
La Comunidad de Madrid ha mantenido a lo largo de los últimos años una política activa y sostenida en materia de infraestructuras viarias, entendiendo la carretera como un servicio público esencial para la movilidad cotidiana, la seguridad de los ciudadanos, la cohesión territorial y el desarrollo económico de la región.
En un territorio caracterizado por una elevada intensidad circulatoria, una fuerte concentración urbana y metropolitana y una red sometida a exigencias crecientes, la Administración autonómica ha asumido el reto de gestionar sus carreteras desde una visión integral en la que la conservación, la seguridad vial, la innovación tecnológica y la eficiencia forman parte de una misma estrategia de servicio a la sociedad.
Especialmente destacable es su apuesta por una gestión basada en el conocimiento, la experiencia técnica y la colaboración con el conjunto del sector viario. En este sentido, la Comunidad de Madrid ha venido participando en iniciativas, jornadas y espacios de trabajo orientados a compartir buenas prácticas, impulsar la innovación y favorecer la transferencia de talento entre administraciones, organismos técnicos, empresas y profesionales de la carretera.
Por otro lado, la Medalla de Oro al Mérito Internacional la recibe José F. Papí Ferrando, un profesional que ha contribuido a proyectar el valor de la carretera más allá de nuestras fronteras, fortaleciendo la cooperación, el intercambio de conocimiento y la dimensión global del sector.
Vinculado a la Asociación Española de la Carretera desde sus primeras etapas profesionales, José Papí fue, entre 1997 y 1998, el responsable del departamento de Relaciones Internacionales de la AEC en un momento especialmente relevante para la articulación del sector en Europa. Su papel fue decisivo en el proceso que condujo a la creación de la European Union Road Federation (ERF), contribuyendo de manera activa a sentar las bases de una estructura de cooperación que hoy constituye un referente en el ámbito viario europeo.
José Francisco Papí Ferrando (en el centro) recoge la Medalla de Oro de la Carretera al Mérito Internacional de manos de Juan Francisco Lazcano, presidente de la AEC, y Rocío Báguena, Secretaria General de Transporte Terrestre.
Este compromiso le llevó a asumir, entre 1998 y 2002, la Jefatura de la Oficina Europea de la International Road Federation (IRF), germen de la propia ERF. Posteriormente, fue nombrado Secretario General de la ERF, cargo desde el que impulsó, durante cinco años, la consolidación de esta organización, asumiendo el papel de interlocutor clave ante las instituciones comunitarias en materia de infraestructuras y transporte.
En la actualidad, José Papí continúa liderando iniciativas internacionales de alto impacto como presidente de la Smart Transportation Alliance (STA), desde donde impulsa modelos avanzados de movilidad basados en la digitalización.
Mas allá de los cargos desempeñados, lo que distingue a José Papí es su capacidad para anticipar tendencias, conectar actores y construir espacios de colaboración internacional que han contribuido a posicionar al sector viario español en el contexto global.
Por otro lado, en el marco del 60º aniversario de estos galardones, se concede la Medalla de Oro al Mérito Personal a los tres presidentes que ha tenido el Comité de Medallas a lo largo de su historia: Gregorio Casas Carrillo (1995 y 2014), Pedro Escudero Bernat (2015 y 2020), y Carlos Ortiz Quintana (2021-actualidad).
Los tres han sido, además, consejeros de la Asociación Española de la Carretera durante largos períodos, representando a entidades de referencia en el sector -3M España, Ministerio de Fomento y Probisa, respectivamente- y contribuyendo desde estas posiciones al desarrollo de la actividad de la AEC. En el caso de Gregorio Casas, esta implicación se vio reforzada por su desempeño como Tesorero durante casi una década, aportando estabilidad y solvencia a la gestión interna de la entidad.
Más allá de sus respectivas trayectorias profesionales, Gregorio Casas, Pedro Escudero y Carlos Ortiz destacan por su dedicación generosa y desinteresada a una tarea que exige criterio, compromiso y un conocimiento profundo del sector. Durante años, han asumido la responsabilidad de seleccionar y reconocer a quienes, con su trabajo diario, contribuyen a hacer de la carretera un espacio más seguro y eficiente, al servicio de la sociedad.
Junto a todos ellos, ham recibido la Medalla de Honor otras 28 personas, siete de ellas con Mención Especial.
Mención especial
Como es habitual, la Asociación Española de la Carretera ha otorgado, además, una serie de galardones que conllevan una Mención Especial y que van dirigidos a profesionales que, en el desempeño de su labor, han apoyado de forma continuada a la propia AEC. Personas y entidades que comparten el proyecto de movilidad que la Asociación promueve en su lucha por mejorar las infraestructuras viarias. En esta ocasión son siete las personas distinguidas:
- Miguel Cañada Echániz
- Gonzalo Fernández Manceñido
- Elena María López Serrano
- Manuel López Villena
- María José Martínez Ruzafa
- Jesús Félix Puerta García
- Francisco José Vea Folch
Medallas de Honor
El elenco de galardonados se completa con otras 21 Medallas de Honor otorgadas a otros tantos hombres y mujeres que, desde distintas facetas, han trabajado por mejorar la seguridad vial, por construir vías más sostenibles y más inteligentes, por concienciar a los más jóvenes de los peligros al volante, por el trabajo a pie de carretera, por su saber técnico, por enseñar con el ejemplo valores como la solidaridad, el esfuerzo, la profesionalidad o la constancia y, en definitiva, por su voluntad de trabajar por el bien común. Este grupo está formado por:
- José María Coronado Tordesillas
- Juan Felipe Criado Delgado
- Félix de Miguel Poyatero
- Sacramento Gómez Martín-Zarco
- Félix Manuel González Fernández
- Juan María González Uriarte
- María Dolores Jiménez Mateos
- Ramón Magraner Ferrús
- Juan Antonio Mesones López
- Nieves Molina Oñate
- Roberto Orozco Martín
- Jorge Ortiz Ripoll
- Esteban Ramírez Fernández
- Jesús Miguel Ruiz Aldaz
- Ignacio Rus Palacios
- Isabel Sánchez Jimeno
- María Ángeles Santiago Maqueda
- José María Tenes Valero
- Julio José Vaquero García
- Jordi Vilaseca Ferrarons
- Roberto Villegas Gómez
60 años horando el pasado, reconociendo el presente, mirando al futuro
También en ese Consejo, se decidió que en el diseño de la insignia figurara la leyenda “Mejores carreteras para un mundo mejor”. Este lema, acuñado inicialmente por la Federación Internacional de Carreteras (IRF), encerraba un ideario, una misión y una visión que desde el primer día guio la concesión de las Medallas. Así, con ellas se reconocía a aquellas personas cuyo trabajo conseguía mejorar las infraestructuras -por aquellos años muy maltrechas- y con ellas, la vida de los españoles.
Espejo fiel de la evolución de la movilidad española, la concesión de las Medallas de Honor ha experimentado muchos cambios desde aquel lejano abril del 66: las categorías de las Medallas se han ampliado y variado en función de las circunstancias del sector, se han incrementado el número de galardonados y también su espectro profesional, y la ceremonia ha mudado de sede, ganando en vistosidad y colorido de su puesta en escena.
A pesar de estos cambios, la esencia de las Medallas de Honor permanece intacta, y hoy, seis décadas después de su nacimiento, su lema es tan válido como lo fue en 1966. Con más de 3.000 galardones entregados a lo largo de su historia, se han consolidado como el reconocimiento más prestigioso del sector viario en España, destacando por su capacidad para dar visibilidad tanto a grandes proyectos como al trabajo anónimo a pie de obra.
Hoy, las Medallas de Honor de la Carretera lucen más brillantes que nunca y siguen recordando que la mejora de la movilidad es una tarea colectiva que impacta directamente en el bienestar de los ciudadanos.




































































