De la fundición sueca al cielo del Windsor: 50 años sacando al operario del peligro
Martin Krupicka, director general de Brokk Global
Ainhoa Yuste, responsable de comunicación de Anzeve
28/01/2026Este 2026, Brokk cumple medio siglo de vida. Lo que nació en 1976 para resolver un problema de seguridad en una fundición sueca, terminó por cambiar la forma de demoler en España. Desde el hito del incendio del Windsor hasta la optimización de procesos en el sector de la demolición, industrias o minería, la alianza entre Brokk y Anzeve demuestra que el éxito de un proyecto depende de la precisión y el control técnico, para poder ejecutar trabajos complejos desde una distancia segura.
El origen de una necesidad: seguridad frente a entornos hostiles
El Windsor: el punto de inflexión en la ingeniería española
Varios clientes del distribuidor de maquinaria industrial Anzeve, proveedor oficial de estos robots en España y Portugal, utilizaron sus equipos Brokk para desmantelar la estructura dañada; gracias a que el control era remoto, se eliminó el riesgo de colapso sobre los operarios, permitiendo una demolición quirúrgica en una situación de emergencia nacional.
Versatilidad total: de la minería a la industria pesada
A día de hoy, y gracias a la trayectoria de Anzeve en el mercado ibérico con más de 25 años de experiencia, estos robots han trascendido sus orígenes. Aunque su eficacia en la demolición de refractario es indiscutible, su polivalencia los ha consolidado como el estándar en la demolición técnica, la minería de interior, la industria metalúrgica y los proyectos de ingeniería civil. No son solo máquinas; son soluciones que resuelven tres problemas estructurales:
- Acceso en espacios críticos: En túneles o galerías de incluso 1 metro de diámetro donde la maquinaria convencional es inviable, un robot compacto como el Brokk 70 ofrece un rendimiento y versatilidad excepcional.
- Productividad en entornos térmicos: En industrias como la del cemento, donde esperar el enfriamiento de un horno supone pérdidas masivas, sistemas como el Brokk Descaler permiten trabajar a temperaturas excepcionalmente elevadas gracias a que el operario no tiene que acceder al área de trabajo y a los accesorios de protección anticalórica que equipan los robots.
- Seguridad y prevención (PRL): el uso de robots de demolición supone una solución técnica definitiva para los encargados de prevención. Elimina los riesgos por caídas de material, atmósferas nocivas o vibraciones, ya que el operario maneja el equipo desde una distancia de seguridad con hasta 300 metros de alcance.
“Brokk nació de la necesidad de proteger a los trabajadores y mejorar la productividad en algunos de los entornos industriales más difíciles", afirma Martin Krupicka, "Cincuenta años después, ese objetivo sigue siendo el mismo. Aunque nuestra tecnología ha evolucionado de forma espectacular, nuestro compromiso con la resolución de los retos del mundo real para nuestros clientes es tan firme como siempre”.













































