Secopsa Grupo desmantela 290 toneladas de amianto en 2009
Secopsa, cuyos orígenes hace más de 50 años se encuentran en el sector de los derribos, está a la cabeza en trabajos de retirada de amianto en la Comunidad Valenciana. La división de demoliciones del grupo efectúa anualmente entre 40 y 50 actuaciones en proyectos de desmontaje de materiales que contienen fibra de amianto. El pasado año desmanteló un total de 290 toneladas, 160 de ellas correspondientes a la demolición de las naves de Macosa en Valencia.
La retirada de este material que presenta graves riesgos para la salud, ya que contiene sustancias confirmadas como carcinógenos en humanos, hace que el grupo en cada uno de estos proyectos ponga en marcha un complejo dispositivo con el objetivo de preservar la salud de los trabajadores expuestos a esta materia. Secopsa dispone de un equipo especializado integrado por 16 profesionales que reciben formación continuada en manipulación de amianto, además de formación específica en prevención de riesgos laborales ya sea trabajos en altura, realización y aseguramiento de nudos, manejo de maquinaria, entre otros.
Esta unidad sigue las directrices de un Plan Genérico de Desmontaje que incluye las medidas preventivas que este equipo debe llevar a cabo para evitar posibles afecciones a su salud debido a la exposición a las fibras de amianto, que entre otras enfermedades pueden originar mesatolima (tumor maligno en la pleura), cáncer de pulmón y fibrosis pulmonar. Este protocolo exige que el acceso del personal de desmontaje a los lugares de trabajo a través de una cabina descontaminante, quedando la zona de trabajo debidamente señalizada y prohibida al paso.
Además, en caso de incidencias o averías se establece la descontaminación de la maquinaría antes de salir de la zona de trabajo, bien por aspiración o bien por lavado. Al mismo tiempo, los elementos de fibrocemento rotos quedan cubiertos por un coopolímero de polivinilo. Una vez finalizado estos trabajos, el personal queda descontaminado en la cabina y el material desmontado es paletizado y embalado en plásticos de galga gruesa doblemente señalizado con el anagrama internacional del amianto.
Para completar las medidas de seguridad, los operarios de Secopsa trabajan con equipos específicos de protección individual para este tipo de trabajos como por ejemplo, monos y mascarillas desechables, guantes, gafas de protección ocular, calzado y casco de seguridad. Además la cantidad de fibras a la que estos trabajadores están expuestos se controla mediante mediciones continuas de amianto.




































































