Martillos de Atlas Copco en el Canal de Panamá
Actualmente, el Canal de Panamá se está ampliando para doblar su capacidad actual. La moderna maquinaria empleada en el proyecto, liderada por algunas herramientas para la construcción de Atlas Copco, está permitiendo maximizar la eficacia y productividad de este trabajo de dimensiones monumentales. El canal original fue construido por personas de todas las partes del mundo que quisieron formar parte de este proyecto de construcción. Europeos, americanos, asiáticos… Más de 250.000 personas en total convergieron en Panamá para este proyecto que comenzó en 1903 y concluyó en agosto de 1914. Aquel proyecto fue liderado por el Gobierno norteamericano. En la actualidad, el canal es propiedad del pueblo panameño y está gestionado por la Autoridad del Canal de Panamá (ACP). Un consorcio de cuatro empresas, bajo el nombre de Grupo Unidos Por El Canal (GUPC), está llevando a cabo la construcción de lo que se conoce como el Tercer Juego de Esclusas. Las empresas que componen el GUPC son Sacyr de España, Impregilo de Italia, Jan De Nul de Bélgica y Cusa de Panamá. Cada empresa aporta su experiencia específica al consorcio.
Una parte del proyecto requiere perforación y voladuras, pero el martillo hidráulico HB 3000 de Atlas Copco ha demostrado ser imprescindible para mantener la forma tan característica de la pared del canal. “Nunca he visto una roca como ésta. Cambia cada metro”, afirmó Gerd Casteleyn, jefe de equipos de planta del GUPC. Explicó que los martillos han ayudado a su equipo a romper rocas demasiado grandes para las trituradoras de mandíbulas de la obra. “Es necesario contar con las herramientas correctas”.
Pieterjan Versteele, asistente jefe de equipos, apuntó que la precisión es muy importante. Tan sólo se les permite una desviación de la pendiente de 30 cm, desde la parte superior a la inferior, en cada uno de los tres bancos de 9,5 metros. Gracias al martillo HB 3000 de Atlas Copco esto se está consiguiendo. Señaló que el diseño de las paredes de las esclusas incluye deflectores para minimizar el desplazamiento de agua provocado por los grandes navíos. La extracción excesiva de roca provocará un aumento del consumo de hormigón y será necesario igualar todos los salientes.
“No tengo palabras para explicar la complejidad del frente final del canal. Los planes son extremadamente complicados y van cambiando conforme avanza el proyecto”, explicó Versteele.
En última instancia, trabajarán unas 7.000 personas en las esclusas, en los lados del Pacífico y el Caribe. Será necesario rebajar manualmente cualquier imperfección y trabajar en espacios reducidos. Para este trabajo, el GUPC ha adquirido 150 rompedores neumáticos de mano TEX. Se han elegido estos rompedores por su diseño ligero y resistente. “Esperamos utilizar mucho estos equipos durante todo el proyecto, por lo que necesitamos rompedores de calidad”, explicó Versteele.
Obra maestra de la ingeniería hidráulica
En el lado del Pacífico se van a construir dos nuevas esclusas con tres niveles o cámaras. Para ello, será necesario extraer nueve millones de toneladas métricas de roca. En el lado del Caribe no hay roca, por lo que los áridos para el hormigón empleado en este lado se transportarán desde la excavación del lado del Pacífico.
La grandes cargueros se dividen en dos clases: Panamax y post-Panamax. Esto quiere decir que los barcos que atraviesan ahora el Canal de Panamá se encuentran dentro de las dimensiones máximas que admiten las esclusas. Los que no caben por el canal tiene que rodear América del Sur o descargar en un lado del canal y transportar la carga por tren hasta el otro lado. Rodear el continente supone un consumo anual de millones de litros de combustible que se hubiera podido evitar con esclusas más anchas y largas.
En la actualidad existen 670 navíos (37% de la flota de carga del mundo) de la clase post-Panamax. La posibilidad de poder atravesar el canal supondrá un enorme ahorro de energía, del 7 al 17% por cada contenedor de 20 pies. Las dimensiones de las nuevas esclusas son de 427 metros de largo, 55 metros de ancho y 18,3 metros de profundidad. Las nuevas esclusas permitirán el tránsito de barcos de hasta 336 metros de largo por 49 metros de ancho con un calado de hasta 15 metros. Esto equivale a un barco con capacidad para transportar 12.000 contenedores de 20 pies.
El desplazamiento de agua que provoca un barco de estas dimensiones es importante. Para poder admitir estos navíos gigantescos, se han diseñado canales de agua en el interior de los laterales y el fondo de las esclusas. El agua también se trasvasará a embalses de contención adyacentes a cada esclusa. Estos embalses permitirán también la reutilización del 70% del agua durante cada esclusaje.
Cuando haya concluido el Tercer Juego de Esclusas del Canal de Panamá aumentará el tránsito de barcos y la región crecerá, pero también ofrecerá ventajas en todo el mundo debido al aumento del tránsito de barcos, la comodidad y el ahorro de recursos que se emplean en la actualidad para rodear el canal pequeño.






























































