Factores que marcan el desarrollo del sector náutico
Además de factores como la normalización de las ventas tras la pandemia, la prudencia económica o la transformación estructural, hay que tener en cuenta otros factores como la inflación y la presión sobre costes, que han hecho más racionales las decisiones de compra y han reforzado la importancia del valor a largo plazo. La transición energética, la electrificación de embarcaciones e infraestructuras y la creciente exigencia medioambiental también están redefiniendo las prioridades, mientras que la digitalización y la integración de la inteligencia artificial pueden impulsar nuevas formas de gestión y operación. La profesionalización del refit y la mayor coordinación entre los distintos actores del ecosistema portuario completan un escenario en el que el sector avanza hacia un modelo más tecnológico, eficiente y orientado a la experiencia del usuario.
Así, por ejemplo, Juan Carlos González, director de Baitra, señala que “el desarrollo del sector náutico en el último año ha estado condicionado por un contexto económico más prudente y un cliente cada vez más informado y exigente, así como por una creciente presión en costes y plazos, especialmente en logística y suministro, y por un entorno laboral cada vez más complejo”, y también Javier Candela, director comercial y marketing de Marina Estrella, apunta que “durante el último año, el sector ha estado marcado por la evolución de los tipos de interés, la moderación del consumo en determinados mercados europeos y la estabilización progresiva de las cadenas de suministro. Estos factores han favorecido un entorno más previsible desde el punto de vista industrial, pero también han generado un comprador más prudente, que prioriza la comparativa y la seguridad en la inversión”. En esta misma línea se expresa Rodolfo Guasch, CEO de Hermanos Guasch: “Uno de los factores más determinantes ha sido la bajada de los tipos de interés, que ha contribuido de forma directa a reactivar el mercado. No debemos olvidar que durante 2023 y 2024 se produjeron subidas muy acusadas de los tipos, que afectaron negativamente a la financiación y frenaron muchas decisiones de compra en nuestro sector. Este cambio de tendencia ha permitido recuperar parte de la actividad y mejorar las perspectivas a corto y medio plazo”. A ello se suma, como indica Víctor Moure, CEO de Kumbra Yachts, “la cantidad de stock que existe actualmente en el mercado, lo que ralentiza las ventas de barcos nuevos, además de una gran variedad de oferta dentro del mercado”.
La sostenibilidad y la transición energética se consolidan como motores en el desarrollo del sector, y en este sentido David de Haro, vicepresidente primero de ANBE, destaca dos factores clave: “Transición energética en la náutica de recreo, con el debate sobre electrificación, hibridación y soluciones renovables en embarcaciones y puertos; y reconocimiento creciente de la economía azul, tanto a nivel europeo como estatal, como motor industrial y de innovación”. Y añade, además, que “a estos factores se añade el impulso de los fondos europeos y las estrategias regionales de descarbonización que están actuando como catalizadores para acelerar inversiones en la red portuaria y en nuevas tecnologías marinas”. En esta línea, Josep Antoni Llopart, director del Salón Náutico Internacional de Barcelona, apunta que durante el último año “el desarrollo del sector ha estado marcado por la sostenibilidad, que ha impulsado la incorporación de tecnologías limpias y sistemas de propulsión eléctrica e híbrida”. Mientras que Íñigo Palomo, ingeniero de desarrollo de Titanium Technology, resalta tres factores clave: “Mayor foco en sostenibilidad y eficiencia, digitalización del sector y evolución de costes y plazos de suministro, que afecta a la planificación de proyectos.” Por su parte, Carlos Mahillo, director de desarrollo de negocio de Garau Ingenieros SLU, considera que “el desarrollo reciente del sector ha estado condicionado, principalmente, por la inflación acumulada en los años posteriores a la crisis del COVID-19, así como por las crecientes necesidades de electrificación. A estos factores se suma una mayor concienciación ambiental y el inicio de la adopción de soluciones basadas en digitalización e inteligencia artificial, orientadas tanto a la optimización de procesos como al control y reducción del impacto ambiental, especialmente en el ámbito portuario”.
La digitalización, de hecho, es otro de los factores en los que ponen el foco los profesionales del sector. “Han sido clave la adaptación a nuevas normativas medioambientales, la digitalización de procesos y servicios, y un consumidor más exigente en términos de calidad, confort y personalización. También ha influido la necesidad de optimizar la cadena de suministro ante la volatilidad de costes”, destaca Sergi Mullor, director comercial de Marine Business, mientras que para Josep Antoni Llopart, director del Salón Náutico Internacional de Barcelona, otro de los factores que han marcado el sector ha sido “la digitalización, que ha mejorado la gestión de puertos y servicios mediante plataformas inteligentes”. En el ámbito operativo, Davide Burrini, sales director EMEA de Propspeed, observa que “el sector se ha visto menos influido por los ciclos de demanda y más por los cambios de comportamiento y operativos. Los compradores y operadores se han vuelto más disciplinados a la hora de evaluar las inversiones, dando mayor importancia a los costes del ciclo de vida, la fiabilidad y la eficiencia operativa”.
El perfil del cliente y los modelos de uso también han evolucionado de forma significativa en el último año, y en esta línea, Sònia Manzano, subdirectora general de Greens Power Products (distribuidor de Honda Marine en España), explica que “el mercado ha seguido normalizándose tras los picos de demanda postpandemia, con decisiones de compra más racionales y orientadas al valor. Además, la experiencia del cliente se ha convertido en un factor diferencial”, mientras que Santiago Esteva, responsable nacional de Consumer and Trade de Mirka, constata que “el alquiler de embarcaciones sigue ganando terreno frente a la compra, lo que representa una puerta de entrada para nuevos públicos interesados en la náutica”, y Fernando Giquel, director gerente del Área de Negocio de Touron, considera que “la falta de nuevos usuarios y el impacto de los costes (compra, mantenimiento y uso), junto con la dificultad estructural para crecer por falta de infraestructuras y barreras administrativas”, son los principales factores que han marcado el desarrollo del sector. Por su parte, Ángel Cárdenas, director de operaciones de 4Deck, destaca que como factor clave “el liderazgo de la náutica de iniciación y de día (day boating). Estamos en un momento sin precedentes en el que cualquier persona que descubra su pasión por el mar tiene a su disposición un abanico de posibilidades técnico y estético como nunca antes se había visto, facilitando una entrada al sector mucho más dinámica y personalizada”. Y José Luis Piñeiro, director general de Nauteka, apunta que “el cambio de diseño y concepto del barco es evidente, pensando más en barcos ‘Day Cruiser’ y menos en barcos con muchos camarotes y habilitación interior”.
También la profesionalización del ecosistema náutico y portuario se refuerza como factor diferencial. En este sentido, Patrick Reynés, CEO de IPM Group y Marina Port Valencia, señala que “en el último año ha sido clave la profesionalización de la gestión de las marinas y una mayor atención al servicio. La coordinación con varaderos, empresas de servicios náuticos y el entorno urbano es fundamental para dar una respuesta eficiente”, mientras que José María Campuzano, CEO de STP Shipyard Palma, apunta que “en el último año hemos notado un claro incremento de los proyectos de refit integral, con un nivel de exigencia mucho mayor por parte de los armadores. También ha sido clave la colaboración entre los distintos actores del sector”, y Davide Burrini, sales director EMEA de Propspeed, destaca que “hemos asistido a un cambio más amplio hacia una mayor profesionalización en todo el sector”.







