Intersport España se la juega antes de septiembre: entre la supervivencia y la liquidación
El grupo Intersport España, histórico referente del retail deportivo con más de 130 tiendas en el país y décadas de trayectoria, atraviesa su momento más crítico. Tras años de ampliaciones de capital, negociaciones sin éxito y una estructura cada vez más frágil, la filial española entró en concurso de acreedores el pasado mes de febrero. Ahora, con una deuda superior a los 14 millones de euros y el margen operativo al límite, la compañía se enfrenta a una fecha clave: si no logra aprobar un convenio con los acreedores antes del 1 de septiembre, la liquidación será inevitable.
La situación responde a una combinación de factores internos y externos que han minado progresivamente la posición de la enseña en el mercado español. El más importante, con diferencia, es que su modelo de negocio se ha quedado completamente obsoleto, ajena a la realidad de un mercado muy cambiante y cada vez más competitivo. A ello se suma la inexistente -e incomprensible- apuesta por la omnicanalidad, con un canal online incapaz de operar con normalidad, y una estructura societaria compleja —con hasta tres sociedades y pasivos cruzados— que ha dificultado cualquier posibilidad de encontrar soluciones..
El plan de rescate sobre la mesa contempla una quita de entre el 30% y el 70% de la deuda, con plazos de pago de hasta 10 años; la fusión de las sociedades para simplificar la gestión; una reestructuración operativa para centrarse en la rentabilidad; y la entrada de un inversor estratégico (que podría ser el grupo francés Intersport o el distribuidor turco Grupo Eren, ya presente en la red internacional de la cooperativa).
Un modelo en entredicho
Más allá de sobrevivir, la gran incógnita es si Intersport España puede recuperar relevancia en un sector que ha cambiado radicalmente. Mientras el cliente exige omnicanalidad, exclusividad y experiencias diferenciadoras, el modelo clásico de multimarca generalista parece haber quedado obsoleto.
En las próximas semanas se decidirá si Intersport España logra reestructurarse y encontrar su sitio en el nuevo retail deportivo o si su historia termina como la de tantos otros actores tradicionales barridos por la transformación del sector.




