Nike recorta 1.400 empleos en tecnología en plena caída de ventas
Nike ha anunciado el despido de aproximadamente 1.400 empleados a nivel global, en su mayoría vinculados al área tecnológica, como parte de un proceso de reorganización destinado a optimizar sus operaciones. El ajuste afecta a menos del 2% de la plantilla y se distribuirá entre Norteamérica, Europa y Asia según publica Cinco Días.
La decisión, comunicada internamente por el director de operaciones, Venkatesh Alagirisamy, se enmarca en una estrategia más amplia de simplificación estructural y mejora de la eficiencia. La compañía ya había ejecutado recortes previos, incluyendo la eliminación de 775 puestos en enero, en línea con su apuesta por la automatización.
El movimiento llega en un contexto de debilidad sostenida del negocio. En los últimos tres años, la cotización de la compañía ha perdido más de la mitad de su valor, en un entorno de creciente presión competitiva por parte de marcas emergentes y más ágiles como On, Hoka —marca del grupo Deckers— y la china Anta.
Desde la llegada del consejero delegado Elliott Hill en 2024, la compañía ha intentado reorientar su propuesta hacia categorías clave como el running y el fútbol, con un enfoque renovado en innovación y velocidad de lanzamiento. Sin embargo, los resultados han sido irregulares, con escasos productos capaces de generar tracción significativa en el mercado.
Uno de los pocos éxitos recientes ha sido el modelo Vomero 18, que alcanzó los 100 millones de dólares en ventas en apenas tres meses. Aun así, la estrategia de producto no ha logrado compensar el impacto de los descuentos agresivos necesarios para reducir inventarios acumulados, lo que sigue presionando los márgenes.
De cara al corto plazo, la compañía prevé una caída de ingresos de entre el 2% y el 4% en el trimestre en curso. El mayor foco de preocupación sigue siendo China, donde se espera un descenso de ventas cercano al 20%, confirmando la debilidad estructural del grupo en uno de sus mercados estratégicos.
Analistas del sector apuntan a problemas más profundos. Según David Swartz, la reestructuración evidencia que la recuperación está más retrasada de lo previsto, mientras que desde M Science consideran que el ajuste era esperado tras las señales adelantadas por la compañía en marzo ante la SEC.
Más allá del impacto inmediato en el empleo, el recorte refuerza el cambio de ciclo en la industria del material deportivo, donde la agilidad, la especialización y la conexión con el consumidor están redefiniendo el liderazgo global, en detrimento de los modelos más tradicionales.





