Lululemon recorta previsiones por la debilidad en EE. UU. y la presión arancelaria
Lululemon Athletica recortó el pasado viernes sus objetivos anuales de ventas y beneficios para 2025, lo que provocó un desplome de más del 15% en sus acciones en Wall Street. Pese a superar las expectativas de ganancias en el segundo trimestre, la compañía de ropa deportiva reconoció un menor dinamismo en Estados Unidos y el impacto creciente de los aranceles sobre su negocio.
En el trimestre, los ingresos alcanzaron los 2.530 millones de dólares, por debajo de lo esperado por el mercado, mientras que el beneficio por acción fue de 3,10 dólares, superando las previsiones. Sin embargo, la compañía ofreció una guía a la baja para el tercer trimestre, con ingresos estimados entre 2.470 y 2.500 millones y un BPA de entre 2,18 y 2,23 dólares.
La dirección ajustó también las metas anuales: ahora prevé ingresos de entre 10.850 y 11.000 millones de dólares y un BPA de 12,77 a 12,97 dólares, por debajo de las estimaciones previas.
El consejero delegado, Calvin McDonald, admitió que el negocio en EE. UU. quedó rezagado, especialmente en las colecciones informales como lounge y social, y adelantó que la marca acelerará la introducción de nuevos productos. Para la primavera de 2026, la proporción de estilos frescos debería alcanzar el 35 % de la oferta.
Por su parte, la directora financiera, Meghan Frank, advirtió que la presión arancelaria y el fin de la exención de minimis en EE. UU. supondrán un impacto negativo de unos 220 puntos básicos en el margen bruto de este año. Para contrarrestarlo, la firma recurre a incrementos de precios, renegociaciones con proveedores y ajustes en su cadena de suministro.
El crecimiento internacional sigue siendo uno de los motores de Lululemon. En China, las ventas aumentaron un 25% en el trimestre, mientras la marca abría nuevas tiendas en la región y expandía su presencia en Europa y Turquía. Además, nombró a un socio franquiciado para India, donde planea inaugurar su primera tienda en 2026.
A corto plazo, la compañía centrará sus esfuerzos en reequilibrar el surtido y reforzar la innovación, mientras lidia con un entorno comercial más costoso. Los frutos de estas iniciativas, según su dirección, deberían notarse de forma más clara a partir de 2026.



