La familia Pinault estudia desprenderse de Puma
El futuro de Puma SE vuelve a estar en el aire. La familia Pinault, accionista de referencia de la firma deportiva alemana, analiza distintas alternativas estratégicas para la compañía, incluida una posible venta, después de que sus títulos en Fráncfort hayan perdido alrededor de la mitad de su valor en el último año, según fuentes próximas al proceso.
Los Pinault cuentan con el apoyo de asesores financieros y han mantenido contactos preliminares con potenciales compradores, entre ellos el gigante chino Anta Sports y Li Ning, además de haber tanteado a firmas estadounidenses del sector y a fondos soberanos de Oriente Medio, de acuerdo con las mismas fuentes, que pidieron anonimato al tratarse de conversaciones privadas.
A través de Artemis, su vehículo inversor, el clan francés controla un 29 % del capital de Puma y, según trascendió, exigiría una prima significativa en caso de cerrar un acuerdo.
El castigo bursátil de la marca —cuyo valor de mercado ronda ahora los 2.600 millones de euros— responde al descenso de la demanda de artículos deportivos y a la incertidumbre en torno a los aranceles en EE. UU. El mes pasado, la empresa lanzó una advertencia sobre beneficios. No obstante, las deliberaciones todavía están en una fase inicial y no hay garantías de que se materialice una operación. Puma y Artemis declinaron hacer comentarios, mientras que Anta y Li Ning no respondieron a las consultas.
En paralelo, la compañía trata de relanzar su negocio con Arthur Hoeld al frente como consejero delegado. Recientemente se incorporó también Andreas Hubert, exdirectivo de Adidas con dos décadas de experiencia, quien asumirá el cargo de director de operaciones.
Fundada en 1948, Puma cerró el último ejercicio con un beneficio neto de 281,6 millones de euros y unas ventas de 8.800 millones, dando empleo a unas 22.000 personas en todo el mundo. Entre sus patrocinios figuran el Manchester City, la selección portuguesa de fútbol y el combinado danés de balonmano.
En el caso de Anta, el grupo controla enseñas como Fila, Descente, Kolon Sport y Jack Wolfskin, y en 2019 participó en la compra de Amer Sports, propietaria de Wilson y Louisville Slugger, en una operación valorada en 4.600 millones de euros. Li Ning, por su parte, fundada en 1990 por el célebre gimnasta chino, comercializa calzado y textil deportivo, además de gestionar marcas como Double Happiness, Aigle o Kason.




