The North Face y Timberland salvan los muebles en VF
VF Corporation ha cerrado su cuarto trimestre fiscal con señales claras de recuperación operativa, impulsada por el buen rendimiento de The North Face y Timberland. Sin embargo, la debilidad persistente de Vans y unas previsiones más conservadoras de lo esperado terminaron por penalizar al grupo en bolsa: sus acciones cayeron un 15,8% el miércoles 21 de mayo.
Los ingresos trimestrales se situaron en 2.100 millones de dólares, un descenso del 3% a tipo de cambio constante (y del 5% reportado), alineado con el rango de previsiones de la compañía. En la segunda mitad del ejercicio, las ventas se mantuvieron estables respecto al año anterior, tras haber caído un 7% en los primeros seis meses.
Beneficio operativo mejor de lo previsto
VF registró unas pérdidas operativas de 73 millones de dólares en el trimestre, aunque el resultado ajustado —excluyendo extraordinarios— arrojó un beneficio operativo de 22 millones, superando con creces el rango esperado, que iba desde una pérdida de 30 millones a equilibrio.
“La transformación está funcionando. Nuestro plan Reinvent está dando resultados por encima de lo esperado”, explicó Bracken Darrell, presidente y CEO del grupo, durante la presentación de resultados.
La compañía logró reducir su deuda en más del 25%, cerrando el ejercicio con un ratio de apalancamiento de 4,1x, un punto menos que el año anterior. El objetivo a medio plazo sigue siendo alcanzar un ratio de 2,5x.
The North Face y Timberland tiran del carro
Por marcas, The North Face volvió a ser la locomotora del grupo, con un crecimiento del 4% a tipo de cambio constante, impulsado por su canal directo al consumidor (DTC), que creció un 9% y registró avances en todas las regiones. En Asia-Pacífico, las ventas se dispararon un 14%, mientras que en EMEA crecieron un 4% y se mantuvieron estables en América.
Darrell destacó el desempeño del calzado de primavera como una señal del potencial de TNF más allá de la temporada invernal: “Estamos viendo cómo la marca se posiciona cada vez mejor durante todo el año, no solo en outdoor técnico”.
Timberland, por su parte, registró un sólido crecimiento del 13% a tipo de cambio constante, con especial fortaleza en América (+34%). El modelo clásico de bota de 6 pulgadas siguió liderando las ventas, pero también destacaron otros como Stone Street y Mt Maddsen. La mejora de márgenes se atribuyó a una menor presión promocional y al buen comportamiento tanto del canal mayorista como del DTC.
Vans, el gran problema
El talón de Aquiles del trimestre fue Vans, cuyas ventas cayeron un 20% a tipo de cambio constante (22% reportado), hasta los 492,6 millones de dólares. La marca sigue inmersa en un proceso de reestructuración profunda, que ha supuesto la salida de minoristas poco rentables, el cierre de tiendas propias deficitarias y la racionalización del canal en China.
Las caídas fueron generalizadas: -23% en América, -22% en Asia-Pacífico y -15% en Europa. Según VF, estas medidas buscan sentar las bases de una marca más rentable y alineada con el consumidor actual, aunque el impacto a corto plazo sigue siendo severo.
Otras marcas y visión estratégica
La división de otras marcas de VF (que incluye Altra, JanSport, Eastpak, Kipling, Icebreaker y Napapijri) creció un 3% a tipo de cambio constante, hasta los 301,5 millones. Dickies, sin embargo, retrocedió un 13% debido a la debilidad del tráfico en tiendas y en el canal mayorista.
Preguntado sobre posibles movimientos en la cartera de marcas, Darrell afirmó que no se contemplan cambios importantes, aunque la revisión del portafolio es constante: “Si algo no encaja, saldremos de ello. Pero hoy estamos satisfechos con lo que tenemos”.
Aranceles y modelo flexible
En cuanto al impacto de los nuevos aranceles estadounidenses, la compañía explicó que ha reducido su dependencia de productos terminados fabricados en China a menos del 2% en los últimos años, y se considera bien posicionada para adaptar su cadena de suministro. Aun así, si no se adoptaran medidas de mitigación, el coste anualizado de los nuevos aranceles podría rondar los 150 millones de dólares, con mayor impacto en la segunda mitad del ejercicio 2026.
Paul Vogel, CFO de VF, aseguró que la compañía ya ha activado planes para absorber ese impacto mediante eficiencia operativa, relocalización de proveedores y ajustes de precio: “Contamos con marcas fuertes, una estructura ligera en activos y relaciones sólidas con nuestros socios, lo que nos da margen de maniobra”.
Previsiones: un inicio de año complicado
De cara al primer trimestre del ejercicio 2026, VF prevé una caída de ventas del 3% al 5%, en línea con el deterioro esperado en Vans y la debilidad del canal valor. Se anticipa una pérdida operativa entre 110 y 125 millones de dólares, superior a los 85 millones que esperaba el consenso de analistas.
Aun así, la empresa confía en seguir mejorando márgenes gracias a una menor dependencia de promociones y descuentos, y mantener los gastos operativos bajo control.




