Es fundamental diseñar el almacén desde un enfoque vertical y modular
Entrevista a Bernardo Sopeña Europe Systems Integrator Sales director de Polypal
Un almacén es mucho más que un lugar de aprovisionamiento. La optimización del espacio y su orden determinan la velocidad y exactitud de la preparación de pedidos y su posterior puesta a punto para salir. La automatización se postula como un recurso esencial para hacerlo posible, pero no es oro todo lo que reluce. Bernardo Sopeña Europe Systems Integrator Sales director de Polypal responde a nuestras preguntas para poner el foco en las decisiones que condicionan el éxito del proyecto que se tiene entre manos.
¿Qué factores cruciales olvidan las empresas a la hora de elegir una solución de almacenes automatizados?
En un almacén automático, la estructura condiciona tolerancias, estabilidad dinámica, precisión de posicionamiento y vida útil de los equipos. Una definición estructural insuficiente puede impactar directamente en la disponibilidad del sistema y en sus costes de mantenimiento.
¿Cómo hacer viable la escalabilidad en una superficie limitada?
No obstante, la escalabilidad real exige diseñar el sistema desde el inicio con previsión de ampliaciones: posibilidad de añadir pasillos, incorporar equipos adicionales o incrementar estaciones de preparación sin detener la operativa. La modularidad debe estar contemplada tanto a nivel mecánico como a nivel de software y control.
Las tecnologías permiten adaptarse a las necesidades del mercado a tiempo real. ¿Qué papel tienen las personas que desarrollan su trabajo en un almacén automatizado?
La disponibilidad y el rendimiento del sistema dependen de equipos capaces de interpretar datos operativos y gestionar incidencias con rapidez.




















