2026 bate el récord de renovación de convenios colectivos en el sector de la limpieza: 27 ya se han actualizado
A diferencia de otros sectores, en los que el convenio estatal establece un marco claramente definido que ordena los costes laborales, en la limpieza el convenio estatal no fija directriz alguna en materia salarial. Paralelamente, los convenios provinciales, junto con los de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla y el autonómico de Cataluña, presentan una altísima heterogeneidad regulatoria.
Esta diversidad se traduce en diferencias no solo en materia salarial, sino también en aspectos como los permisos, complementos, jornadas y otras condiciones laborales. Una realidad que añade complejidad a la gestión de las empresas y, especialmente, a la hora de calcular los costes de un servicio o concurrir a licitaciones en distintas partes de España.
En este contexto, AFELIN ha creado una nueva herramienta analítica y consultiva que permite comparar los principales elementos de los convenios colectivos del sector y conocer los costes laborales, con el objetivo de facilitar a las empresas información homogénea, actualizada, comparable y con rigor. “Disponer de una visión comparativa de las condiciones laborales en cada una de las provincias facilita tanto el análisis de los costes como la planificación de la actividad y la preparación de ofertas en procesos de contratación”, ha señalado Jesús Martín, presidente de AFELIN, durante la presentación.
La herramienta, desarrollada por el Centro de Estudios Avanzados para Empresas de la Universidad Camilo José Cela, se ha presentado en el marco del I Ciclo de Desayunos Empresariales AFELIN y mantendrá viva su actualización para que sirva como elemento de consulta para las asociaciones y empresas del sector.
2026, el año con mayor renovación de convenios
El estudio comparativo realizado para la elaboración de la herramienta permite identificar, además, algunas tendencias comunes en la evolución de las condiciones laborales del sector. Entre ellas destaca que prácticamente todos los convenios establecen al menos tres pagas extraordinarias. También se observa una evolución de los complementos salariales: los pluses de asistencia, que anteriormente tenían una presencia más habitual, han ido perdiendo peso al integrarse, en buena medida, en el salario base o plus convenio. Esta evolución se ha producido paralelamente al incremento de los salarios base registrados durante los últimos diez años.
La nocturnidad también está contemplada en los convenios analizados y su compensación se ha incrementado en los últimos años, aunque existen diferencias significativas entre territorios.
En el caso de la incapacidad temporal, el análisis pone de manifiesto una elevada variabilidad en las condiciones de cobertura establecidas en los diferentes convenios. Por su parte, el peso de los complementos vinculados a la antigüedad se ha moderado, pese al progresivo envejecimiento de las plantillas del sector.
El análisis sitúa en 17.196 euros el salario medio de los convenios del sector –aunque la realidad, por aplicación del SMI, es algo superior–, aunque las condiciones económicas concretas varían en función del convenio aplicable en cada territorio.
Una herramienta de consulta, no jurídica
Durante la presentación, Pablo Gimeno Díaz de Atauri, experto en Derecho Laboral, profesor de la Universidad Complutense de Madrid y colaborador del CEA-UCJC, puso de relieve la complejidad y las diferencias existentes entre los distintos convenios colectivos.
Gimeno subrayó que la nueva herramienta debe entenderse como “una herramienta de consulta y no como una fuente con autoridad jurídica, cuyo objetivo es facilitar el acceso y la comparación de la información contenida en los convenios y aportar claridad ante la diversidad existente”.
Seguros vinculados a convenios
Por su parte, Íñigo Aranzadi, responsable de Vida y Accidentes de Jhassa Insurance, analizó los seguros colectivos que los distintos convenios establecen a favor de las personas trabajadoras, principalmente para cubrir contingencias como el fallecimiento o la incapacidad permanente.
Su análisis ha puesto de manifiesto la falta de homogeneidad entre los distintos ámbitos territoriales: de los 52 convenios provinciales analizados, nueve no establecen la obligación de contratar este tipo de seguros, mientras que el resto fijan coberturas y capitales diferentes. La brecha es significativa. Los capitales asegurados parten de unos 3.000 euros en los niveles más bajos y superan los 33.000 euros en los más elevados, mientras que la mayoría se sitúa actualmente entre los 8.000 y los 12.000 euros. A juicio de Aranzadi, estos capitales medios pueden resultar insuficientes ante una contingencia grave y recomienda una anualidad íntegra de sueldo para evitar una pérdida de ingresos familiar que derive en vulnerabilidad económica.







