El Ocho: Cuando la alimentación saludable se une al licensing
Un cambio de tendencia en el sector
Hace más de veinte años, cuando El Ocho comenzó su andadura en el mundo de las licencias, el panorama era muy distinto. Las colaboraciones con marcas de alimentación se centraban sobre todo en el alcance, la distribución y la capacidad de generar notoriedad. Hoy, sin embargo, los propietarios de marcas han elevado el listón: buscan acuerdos que no solo generen visibilidad, sino que transmitan coherencia con los valores que representan.
La alimentación ha pasado de ser un ‘canal promocional’ a convertirse en un espacio de construcción de marca. Y en ese terreno, la tendencia es clara: productos poco procesados, opciones equilibradas y asociaciones que transmitan confianza a las familias.
Bluey: un ejemplo inspirador
Un caso que refleja perfectamente esta evolución es Bluey, la exitosa serie preescolar que en pocos años se ha convertido en un fenómeno global. Desde El Ocho, como agentes de la marca en Iberia, hemos impulsado acuerdos con compañías líderes en el ámbito de la alimentación saludable.
La clave del éxito radica en que el propio propietario, la BBC, cuenta con un equipo de Food Policy que supervisa cada colaboración en este ámbito. Su objetivo es garantizar que los productos cumplan con sus requisitos mínimos de calidad nutricional: bajos en azúcares, con ingredientes poco procesados y alineados con las recomendaciones de una dieta equilibrada. De este modo, la marca transmite coherencia entre lo que representa en pantalla y lo que ofrece en el día a día de los consumidores.
Estas colaboraciones no solo aportan visibilidad a Bluey, sino que refuerzan un mensaje claro: el juego, la diversión y los valores positivos de la serie también pueden trasladarse a los hábitos de consumo diario.
Una tendencia global en alimentación y licencias
El caso de Bluey no es aislado. Cada vez más propietarios de marcas internacionales están implementando políticas estrictas para garantizar que los productos con su sello transmitan valores saludables. Disney, por ejemplo, establece que el 85% de sus productos de alimentación licenciados a nivel mundial deben cumplir con guías nutricionales específicas para niños, mientras que solo un 15% pueden clasificarse como ‘treats’ o ‘’golosinas’, cuya comercialización además está restringida.
Este tipo de iniciativas demuestran que el sector se encamina hacia un modelo en el que la coherencia y la responsabilidad son tan importantes como la notoriedad de la marca.
Con más de veinte años de experiencia en el sector, en El Ocho hemos sido testigos directos de cómo la industria de las licencias ha ido evolucionando. Nuestra filosofía siempre ha sido clara: anticipar los cambios, escuchar al consumidor y acompañar a los propietarios en la búsqueda de socios estratégicos.
La apuesta por la alimentación saludable no es una moda pasajera, sino un reflejo de una sociedad que exige más responsabilidad y coherencia a las marcas que forman parte de la vida cotidiana de los niños.
Mirando al futuro: oportunidades para todos
La unión entre alimentación y licensing abre un escenario prometedor para los próximos años. Para los propietarios, significa asociar sus marcas a productos alineados con sus valores. Para las empresas de alimentación, supone diferenciarse en un mercado cada vez más competitivo. Y para retailers y consumidores, garantiza una oferta atractiva y responsable.
En este contexto, El Ocho se posiciona como un socio estratégico capaz de tender puentes entre propietarios y fabricantes, siempre con la mirada puesta en el futuro. Porque creemos que cada producto con licencia no solo debe entretener o atraer visualmente, sino también aportar valor real a las familias.






