Juegos y juguetes para kidults, más allá del factor lúdico
Se trata de productos que conectan con la identidad del consumidor a través de la nostalgia y los universos culturales, pero que al mismo tiempo incorporan estándares elevados de diseño, calidad y fidelidad, pensados tanto para el uso como para la exhibición. El componente coleccionable y la sensación de exclusividad —a menudo mediante ediciones limitadas— refuerzan su atractivo, mientras que la complejidad, el reto y la profundidad de la experiencia responden a un usuario que busca algo más que entretenimiento puntual: busca un hobby, una vía de desconexión o incluso una forma de expresión personal.
“La oferta dirigida al público kidult suele caracterizarse por un mayor cuidado en el diseño, los materiales y la presentación del producto. Se trata de artículos que van más allá del juguete tradicional y que se posicionan también como objetos de colección o experiencias de ocio sofisticadas”, señala Marc Larrosa, marketing specialist de Devir, a lo que Felipe Noriega, VP & regional director EMEA de YuMe Toys, añade que “Los productos kidult suelen estar impulsados por la nostalgia y un fuerte sentido de identidad. Los coleccionistas se sienten atraídos por artículos que conectan con personajes, historias y momentos culturales que les importan”. Asimismo, Isis Fernández, sales manager de Barrado, comenta que “los productos kidult suelen tener tres características principales. La primera es el componente emocional: muchas veces el producto conecta con recuerdos, historias o universos culturales importantes para el consumidor. La segunda es el factor coleccionable: figuras, sets, peluches o piezas de diseño se compran para conservar, exhibir o completar dentro de una colección. Y, finalmente, el diseño y la calidad: este público presta atención a los acabados, la fidelidad a la licencia y la estética del producto, que en muchos casos también funciona como objeto decorativo o de identidad personal. Por eso los juguetes para adultos muchas veces trascienden la función lúdica y se acercan al coleccionismo, al diseño o incluso al lifestyle”, mientras que Carlos Cases, sales & marketing manager de Playmobil, apunta que “los productos dirigidos a este público kidult destacan por tener un diseño cuidado, un gran nivel de detalle y una calidad premium. Además, deben tener un contenido emocional, que genere esa conexión con momentos clave de la infancia. Son productos que pueden ser lanzados como ediciones limitadas y coleccionables y que se integren con el estilo de vida”.
Por su parte, Riccardo Fabiani, product marketing manager games de Ravensburger Iberia, considera que los juguetes y juegos para kidults “deben combinar la nostalgia con la modernidad, tienen que tener una calidad superior, con materiales resistentes y acabados cuidados, deben representar un desafío para el jugador y deben ofrecer experiencias sociales, incentivando los encuentros con amigos o familiares, ya que el juego colectivo está en auge”. Asimismo, Germán Puig, responsable de tienda de Norma Comics, reconoce que “la oferta en este caso es curiosa, ya que puedes sacar una figura tal como se hizo hace décadas y es la que más atrae, pero, por otro lado, hacer una versión mejorada de cómo te hubiera gustado que fuera respecto a la original y también venderla bien. Sin embargo, aquí la línea es muy fina y puedes hacer algo que no guste al consumidor”, mientras que desde El Corte Inglés señalan como características que deberían reunir los juguetes y juegos para kidults “la complejidad y mayor calidad, modelos detallados, sets avanzados, materiales premium. Además, de una fuerte carga simbólica, productos ligados a recuerdos, cultura pop o franquicias y también ediciones limitadas y coleccionables”.
Prioridades para el consumidor kidult
“El consumidor kidult prioriza la calidad, la durabilidad y un diseño muy cuidado”, asegura Javier Giménez, CEO de Blue Rocket, y añade también que “busca productos que ofrezcan desafío intelectual, tecnología, construcción sofisticada o experiencias creativas. Además, les interesa la innovación, la diferenciación y los componentes ‘premium’, porque para ellos el juguete es una forma de ocio adulto”. Para Marc Larrosa, marketing specialist de Devir, “este consumidor prioriza especialmente la calidad del producto, tanto en componentes como en acabados artísticos. Otro elemento fundamental es el factor nostálgico. Muchos kidults se sienten atraídos por productos que evocan su infancia o adolescencia, ya sea mediante temáticas retro, reediciones de clásicos o adaptaciones de universos culturales con los que crecieron”, mientras que, para Carlos Cases, sales & marketing manager de Playmobil, “el kidult prioriza calidad, nostalgia, estética, coleccionismo y experiencia de marca”, y para Joan Chaler, director de marketing de Rubies Spain, priorizan “calidad, estética y conexión emocional”.
Por su parte, Jordi Burgués, director editorial de SD Games, comenta que “buscan juegos con personalidad y que generen una buena experiencia en grupo”, y Felipe Noriega, VP & regional director EMEA de YuMe Toys, apunta que “muchos consumidores dan prioridad a los productos que les permiten presumir: artículos cuya posesión indica que estás a la última o que formas parte de un fandom concreto. Como resultado, la sofisticación y la calidad son esenciales, con productos diseñados para atraer a coleccionistas adultos en lugar de a niños”. También en el retail, desde El Corte Inglés comentan que “el consumidor prioriza la nostalgia y la conexión emocional, así como la calidad, la autenticidad y el diseño atractivo”, y Maria Monserrat, CEO de Gascó Juguetes, añade que “este consumidor prioriza la autenticidad, la exclusividad, la estética y la conexión emocional con el producto, por encima del precio”.
Prioridades del consumidor kidult
- Calidad y nivel de detalle
- Autenticidad y fidelidad al universo
- Conexión emocional y nostalgia
- Diseño y estética
- Exclusividad, novedad y coleccionismo





















