El mulching contribuye a mantener un césped más saludable y resistente al calor
El próximo 7 de julio se celebra el Día Internacional de la Conservación del Suelo, una jornada destinada a sensibilizar sobre la degradación de este recurso y a promover prácticas que favorezcan su conservación. En este contexto, Stiga pone el foco en el papel que desempeña el mantenimiento del césped para preservar la salud del suelo y mejorar el comportamiento de los espacios verdes frente a las altas temperaturas.
La compañía señala que un césped en buen estado contribuye a proteger el terreno al reducir la erosión, favorecer la cobertura vegetal y ayudar a conservar la humedad, aspectos especialmente relevantes durante el verano, cuando el calor y la menor disponibilidad de agua incrementan el estrés de los jardines.
El papel del mulching
Entre las técnicas de mantenimiento, Stiga destaca el mulching, un sistema que consiste en dejar sobre la superficie del terreno los pequeños recortes generados durante la siega para que se descompongan de forma natural e incorporen materia orgánica al suelo.
Frente al corte tradicional con recogida de restos, este procedimiento permite el retorno continuo de nutrientes al césped, favoreciendo un crecimiento más equilibrado y uniforme con el paso del tiempo.
Según explica la empresa, la aplicación continuada del mulching genera distintos beneficios, entre ellos el aporte constante de materia orgánica, una mayor uniformidad en el mantenimiento del césped, la conservación de la cobertura vegetal y una mejor retención de la humedad del suelo gracias a la capa formada por los microrecortes, que ayuda a reducir la evaporación y a mitigar el estrés hídrico.
Tecnología para un mantenimiento continuo
Para facilitar este tipo de mantenimiento, Stiga ha desarrollado una nueva generación de robots cortacésped autónomos equipados con tecnología Stiga Vista, basada en una cámara con inteligencia artificial y un sistema de navegación GNSS-RTK de alta precisión.
Según la compañía, estos equipos son capaces de interpretar el entorno en tiempo real, diferenciar las superficies con césped de otras zonas, detectar obstáculos y optimizar el recorrido de corte, incluso en jardines rodeados de árboles o edificios.
El objetivo es mantener el césped mediante un corte frecuente y sin necesidad de recoger los restos vegetales, favoreciendo así la aplicación continua del mulching y contribuyendo a conservar unas condiciones más estables en el jardín.
Con motivo del Día Internacional de la Conservación del Suelo, Stiga recuerda la importancia de aplicar prácticas de mantenimiento que contribuyan a preservar la cobertura vegetal y la salud del suelo como parte de una gestión más sostenible de los espacios verdes.





















