La ciudad se reinventa y apuesta por un urbanismo verde e inteligente
Periodista especializado en información empresarial · Interempresas Media
26/06/2026
Las ciudades españolas han vivido en los últimos meses uno de los períodos de mayor actividad urbanística en materia de espacios verdes de las últimas décadas. Impulsadas por el imperativo climático —las olas de calor, la gestión del agua y la pérdida de biodiversidad— las administraciones municipales han desplegado proyectos de gran calado que van desde la cubrición de autovías para convertirlas en parques lineales hasta la renaturalización de patios escolares, pasando por la creación de nuevos jardines en solares abandonados o la aprobación de leyes autonómicas sin precedente para proteger el arbolado urbano.
El denominador común es una concepción integral de la naturaleza en la ciudad: no solo árboles o praderas, sino infraestructura verde conectada, permeable, biodiversa y accesible para todos los vecinos, con independencia del distrito donde vivan. Lo que antes se entendía como ornamento o esparcimiento se ha convertido en un pilar de la política de salud pública, de adaptación al cambio climático y de cohesión social. Los datos, la inversión y las obras en ejecución confirman que esta transformación es real y que está dejando una huella visible en el paisaje urbano de las principales ciudades del país.
Madrid, inversiones por valor de casi 570 millones de euros
Ninguna ciudad española ha concentrado en este período tantos proyectos de envergadura como Madrid. El ayuntamiento de la capital ha articulado su estrategia en torno a tres grandes intervenciones que suman cerca de 570 millones de euros de inversión y que están modificando de forma sustancial la fisonomía de la ciudad.
El más ambicioso es el Paseo Verde del Suroeste, que supone el soterramiento de la A-5 a lo largo de 3,2 kilómetros desde el túnel de la avenida de Portugal hasta el entorno de la avenida del Padre Piquer, en el distrito de Latina. Las obras, que comenzaron el 15 de enero de 2025 con el arranque de los trabajos principales, generarán en superficie —auguran desde el consistorio madrileño— un paisaje urbano verde, una reducción del 90% del tráfico y las emisiones contaminantes, y un carril bici de 3,5 kilómetros que recorrerá el bulevar entre la calle Illescas y la avenida de Portugal. El proyecto, cuya fase subterránea tiene un plazo de 25 meses de ejecución, también contempla la creación de 28 nuevas conexiones peatonales frente a las diez actuales, tejiendo siete nodos que conectarán con Casa de Campo, la Cuña Verde de Latina, el entorno de Puerta del Ángel y Madrid Río.
Además, el futuro Paseo Verde incorporará sistemas de energía geotérmica en el túnel y fotovoltaica en la superficie para que su balance energético durante la fase de explotación sea cero neto. El 26 de febrero de 2026, la Junta de Gobierno municipal autorizó el contrato para licitar el proyecto de urbanización en superficie del Paseo Verde del Suroeste, con la previsión de que los trabajos en superficie comiencen en septiembre de ese año, con un plazo de ejecución de 18 meses que llevaría la finalización completa a principios de 2028.
El jardín de Torre Arias, en Madrid.
El segundo gran proyecto es el Parque Ventas, una actuación de 70,4 millones de euros que generará un nuevo espacio de 16.370 metros cuadrados sobre la M-30 conectando peatonal y paisajísticamente los distritos de Salamanca y Ciudad Lineal. La plataforma, de 197 metros de longitud, unirá el parque de la Quinta de Fuente del Berro con la zona verde del flanco de Ciudad Lineal, cosiendo una brecha urbana histórica entre ambos distritos. El espacio creado se conectará con los márgenes a través de ocho pasarelas y contará con zonas peatonales, ajardinadas y estanciales en las que se plantarán 591 nuevos árboles y más de 48.800 arbustos. Las obras arrancaron en primavera de 2025 y concluirán en 2027. Este proyecto también incluye la remodelación del entorno en el lado de Ciudad Lineal, con la creación de un nuevo paseo peatonal que integrará espacios infantiles, deportivos y para personas mayores.
El tercer gran proyecto es el Parque Castellana, pensado como remate del principal eje de la ciudad y puerta al futuro desarrollo de Madrid Nuevo Norte. Con 98 millones de euros de inversión y una superficie de 70.000 metros cuadrados, incorporará 787 árboles y contará con un camino longitudinal, un carril bici bidireccional, un circuito biosaludable, zonas de juego y un quiosco-cafetería. El nuevo entorno integrará las cinco torres, el Hospital La Paz, la antigua colonia de la EMT y el futuro centro de negocios de Madrid Nuevo Norte.
Más allá de proyectos que no siempre se materializan en los plazos previstos, el presupuesto municipal de la ciudad de Madrid para 2026 reserva más de 200 millones de euros para parques y zonas verdes, con actuaciones en la Casa de Campo, el parque del Retiro, la Quinta de Torre Arias, Fuente del Berro o Quinta de los Molinos. En paralelo, el consistorio ha licitado mejoras en parques históricos como Pinar del Rey y Valdebernardo, mientras continúa con la estrategia de generación de infraestructura verde conectada que une los grandes parques de la ciudad con el Bosque Metropolitano.
Lo que antes se entendía como ornamento o esparcimiento se ha convertido en un pilar de la política de salud pública, de adaptación al cambio climático y de cohesión social
Barcelona aprovecha solares infrautilizados
Barcelona ha impulsado en estos meses una transformación silenciosa pero sistemática de su tejido urbano mediante la recuperación de espacios en desuso. En marzo de 2026, el alcalde Jaume Collboni presentó un ambicioso plan para crear 25 nuevas zonas verdes en espacios abandonados de toda la ciudad hasta 2027, que sumarán 10 hectáreas con una inversión de 46 millones de euros. Estos 25 proyectos son el primer lote de los 40 que prevé el Programa de Espacios de Proximidad e Interiores del Plan Clima, cuyo objetivo es generar veinte nuevas hectáreas de espacios verdes de proximidad a lo largo del mandato, repartidas por los diez distritos de la ciudad. El propio alcalde describió el espíritu de la iniciativa como una forma nueva de actuar: recuperar lugares olvidados que llevaban a veces más de diez años sin uso y que, pese a tener calificación urbanística de verde, nunca habían llegado a desarrollarse.
Pero el proyecto más visible y singular de este período en Barcelona es el Parque de Les Glòries. El sábado 26 de abril de 2025, el proyecto alcanzó un hito importante con la inauguración del nuevo parque, que supone un pulmón verde para la ciudad con nueve hectáreas para uso vecinal, 30.000 metros cuadrados de zonas verdes y más de mil árboles. El parque da respuesta a una reivindicación histórica del vecindario y mejora la permeabilidad entre los cuatro barrios que lo rodean, facilitando las relaciones de 215.000 ciudadanos que viven en su entorno. Incluye la llamada Clariana, un espacio concebido para albergar una gran biodiversidad tanto vegetal como animal, con un modelo de mantenimiento diferenciado del resto de parques de la ciudad.
En materia de sombra y confort térmico, el Plan Clima de Barcelona contempla 357 actuaciones con más de 150 millones de euros de inversión, entre las que destacan 216 espacios de sombra que incluyen áreas de juego infantil y patios de escuela, sesenta paredes medianeras verdes y diez cubiertas verdes en edificios de escoles bressol municipales con huertos urbanos, recogida de aguas pluviales, instalaciones de energía renovable y zonas de estancia para el vecindario.
Sevilla lleva a cabo la campaña de plantaciones más ambiciosa en décadas
La capital andaluza ha protagonizado uno de los grandes hitos de este período en materia de arbolado urbano. El Ayuntamiento de Sevilla puso en marcha la campaña de plantaciones más ambiciosa desde que existen registros fehacientes, con la incorporación de más de 6.500 árboles y palmeras y 14.821 arbustos distribuidos por toda la ciudad. La campaña 2025-2026 inició las plantaciones de palmeras en septiembre y octubre de 2025, y el grueso de la plantación de arbolado comenzó el 17 de noviembre de 2025 y concluyó en marzo de 2026. Con las previsiones de esta campaña, ajustables según criterios técnicos, Sevilla superará los 16.500 árboles plantados en tres años.
La campaña se organiza en cuatro grandes líneas de actuación: plantaciones en parques, plazas, jardines y alcorques viarios; plantaciones en zonas bajo conservación de medios propios; compensaciones por obras en ejecución —destacando los compromisos derivados de las obras de la Línea 3 del Metro—; y plantaciones en nuevos desarrollos urbanísticos. En la campaña 2025-2026, la Sección de Conservación con Medios Propios plantó un total de 1.180 árboles y 3.550 arbustos en espacios como el Parque de María Luisa, los Jardines de Murillo, los Jardines de las Delicias y el Parque Amate, que protagonizó un proceso de regeneración con 295 nuevos árboles y 1.400 arbustos.
El Distrito Macarena sumó más de 180 nuevos árboles dentro de la campaña 2025-2026, por lo que ya acumula más de 380 nuevos árboles y palmeras en las tres últimas campañas. También el Distrito Este-Alcosa-Torreblanca ha recibido un ambicioso plan de actuación, con la previsión de incorporar 767 nuevos árboles en distintos puntos de su territorio. La delegada de Arbolado, Parques y Jardines, Evelia Rincón, ha subrayado en cada presentación el compromiso de garantizar la supervivencia de los nuevos ejemplares con un sistema de riegos de consolidación durante dos años y la reposición gratuita de los que no prosperen, salvo vandalismo.
Un clásico entre los parques de la capital andaluza: el parque de María Luisa, en el que se han plantado recientemente arbustos de varias especies. Foto: Gzzz.
Zaragoza: patios escolares que reciben premios europeos
Zaragoza ha consolidado uno de los modelos municipales más innovadores y reconocidos a escala europea en materia de naturaleza urbana. Su programa ‘Adapta Tu Patio’, nacido en 2024 como proyecto piloto con dos centros educativos, se amplió en 2025 a cinco colegios —uno de ellos de educación especial— con una inversión total de 250.000 euros, incorporando vegetación y sombra en los recreos para reducir el efecto de las altas temperaturas y crear nuevos espacios de socialización.
En abril de 2026, el ayuntamiento de la capital zaragozana lanzó una nueva convocatoria para naturalizar los recreos de otros cinco colegios más, con una estructura de tres modalidades pensada para garantizar la equidad: dos plazas para colegios considerados vulnerables desde el punto de vista climático y social, dos para centros que ya cuenten con propuestas propias y una plaza adicional con criterios de inclusión. La valoración de los proyectos corre a cargo de una comisión técnica multidisciplinar que integra al CERMI, la Oficina de Medio Ambiente del Ayuntamiento, la Universidad de Zaragoza y representantes del ámbito educativo.
Este mes de junio, el Gobierno municipal dio un paso más al aprobar el primer contrato integral para el mantenimiento de los espacios verdes y los elementos vegetales de los patios escolares de toda la ciudad. Con un presupuesto de 250.000 euros anuales, dividido en dos lotes, el contrato actuará sobre una infraestructura verde compuesta por 3.856 árboles y más de 64.600 metros cuadrados de zonas verdes distribuidos en más de 80 centros educativos públicos. El contrato está reservado a centros especiales de empleo de iniciativa social y empresas de inserción, combinando así la mejora ambiental de los colegios con la creación de oportunidades laborales para personas en situación de vulnerabilidad.
El reconocimiento internacional no tardó en llegar: por segunda vez en dos años, la Comisión Europea incluyó a Zaragoza en los premios ‘New European Bauhaus’, en esta ocasión gracias al proyecto ‘Adapta Tu Patio’, que alcanzó la condición de finalista en la categoría Champions para iniciativas con resultados ya demostrados, encuadrada en la categoría de mejora de la circularidad, la sostenibilidad y la innovación.
Pero la ciudad aragonesa no ha limitado su esfuerzo a los colegios. Según estudios elaborados conjuntamente por la Universidad de Zaragoza y la Oficina de Infraestructura Verde del Ayuntamiento, el 66% de la población de Zaragoza tiene un parque a menos de 300 metros de distancia de su domicilio, con una distancia media de 148 metros hasta el parque, jardín o espacio natural más cercano. La ciudad cuenta con más de 11 millones de metros cuadrados de zonas verdes urbanas y 171.138 árboles, y su infraestructura verde está concebida como una red continua que conecta barrios, espacios naturales y zonas de estancia. El próximo contrato de mantenimiento sumará casi 80 nuevas hectáreas y más de 10.400 árboles adicionales a los ya existentes.
En muchas ciudades españolas se está produciendo una redefinición del papel de la naturaleza en el entorno urbano, que pasa de elemento decorativo a infraestructura esencial
Valencia renaturaliza su centro histórico
La ciudad del Turia ha planteado en este período algunas de sus intervenciones urbanas más ambiciosas, combinando la recuperación del espacio peatonal en el centro histórico con la creación de nuevos espacios verdes vinculados al Jardín del Turia.
El proyecto estrella es la reurbanización del eje formado por la plaza de Sant Agustí, la calle Sant Vicent Màrtir y la avenida de l'Oest, con un presupuesto total de 14,9 millones de euros. La actuación, que se ejecutará en tres fases —la primera arrancará en septiembre de este año— comprende más de 30.000 metros cuadrados y tiene como objetivo ganar espacio para el peatón y lograr un itinerario a pie de calidad que una el Mercat Central con la plaza d'Espanya. Está prevista la plantación de 285 nuevos árboles de cinco especies diferentes, que junto a los 77 existentes conformarán un total de 382 árboles en el entorno de la plaza Sant Agustí.
En paralelo, el Pleno del Ayuntamiento de Valencia aprobó en octubre de 2025 una modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana relacionada con el Instituto Valenciano de Oncología que se tradujo en un importante beneficio para los ciudadanos: Valencia ganó más de 700 metros cuadrados de nuevas zonas verdes, y el ayuntamiento construirá un nuevo parque en Marxalenes de casi 2.500 metros cuadrados. Además, la Fundación IVO financiará y construirá un nuevo parque infantil temático de Gulliver con un presupuesto de 1,5 millones de euros, ubicado en los tramos 4 y 5 del antiguo cauce del río Turia, dando servicio a los barrios de Tendetes y El Botànic.
El plan de renaturalización de las avenidas Pérez Galdós y Giorgeta, que arrancó el 30 de junio del pasado año y cuenta con un presupuesto de casi 24 millones de euros financiados con fondos europeos Next Generation, prevé su finalización este próximo mes de agosto. Esta actuación abarca más de dos kilómetros y casi 100.000 metros cuadrados de superficie. Y en el horizonte a medio plazo destaca el Parque de Desembocadura, que contará con 105.000 metros cuadrados de zonas verdes, un canal de agua, un mirador sobre la desembocadura, parques infantiles, un quiosco, una pradera, un anfiteatro, zona de esparcimiento canino, pasarelas de conexión, islas fluviales y carril bici.
Zamora repiensa sus vacíos urbanos
La historia del urbanismo verde no se escribe solo en las grandes capitales. Zamora representa un modelo de transformación de escala humana en el que el ayuntamiento ha apostado por la recuperación de parcelas municipales en desuso para convertirlas en espacios de convivencia vecinal, destinando una nueva partida presupuestaria de 500.000 euros aprobada en sesión plenaria de febrero de 2026. La estrategia —que convierte el vacío urbano en jardines con arbolado e infraestructura estancial— se ha materializado en los últimos años en la creación de nuevos jardines como los de Amor de Dios, Poeta Waldo Santos o Los Almendros, y en la habilitación de grandes zonas estanciales en enclaves como La Lobata, la Ermita de Peña de Francia o el mirador a Valorio en la calle Pericuto. La filosofía del consistorio zamorano es clara: frente a otras lógicas urbanas uniformadoras, apostar por lo cercano, lo habitable y lo humano.
El análisis de conjunto de todas estas iniciativas revela un modelo compartido que atraviesa ciudades de muy distinto tamaño y color político. Los municipios españoles han coincidido en orientar sus políticas de verde urbano hacia cuatro objetivos fundamentales.
El primero es la conectividad ecológica: los nuevos parques y corredores verdes no se diseñan ya como islas aisladas, sino como nudos de una red que conecta barrios, espacios naturales periurbanos y zonas de estancia. El segundo es la biodiversidad como criterio técnico: las campañas de plantación ya no se contentan con aumentar el número de ejemplares, sino que priorizan la diversificación de especies, la adaptación al clima local y la creación de microhábitats para la fauna. El tercero es la equidad territorial: las nuevas zonas verdes no se concentran en los barrios más ricos o más visibles, sino que se articulan explícitamente para reducir las brechas entre distritos. Y el cuarto, quizá el más novedoso, es la integración con otras políticas: las intervenciones verdes se diseñan ahora en combinación con la movilidad sostenible, la generación de energía renovable, la salud pública y la inclusión social.
La naturaleza como infraestructura
Lo que está sucediendo en las ciudades españolas trasciende la mera plantación de árboles o la apertura de nuevos parques. Es, en sentido estricto, una redefinición del papel de la naturaleza en el entorno urbano: de elemento decorativo a infraestructura esencial, comparable en su importancia a las redes de transporte, de saneamiento o de energía.
La pregunta que dejan abiertas todas estas iniciativas no es si las ciudades españolas van en la dirección correcta —los datos muestran que sí—, sino si el ritmo de transformación es suficiente para compensar décadas de impermeabilización del suelo, desaparición de arbolado y planificación urbana orientada al automóvil. El desafío es mayúsculo. Las respuestas, afortunadamente, ya han comenzado.




















