Manzana de Girona, sello de calidad reconocida
Acompañados por la Tramuntana, entre el Mediterráneo y el Pirineo, encontramos los extensos cultivos de manzana de Girona, la fruta que ya en el 2003 recibió un importante reconocimiento internacional, el sello IGP (Indicación Geográfica Protegida) Poma de Girona, una de las mejores manzanas del mundo.
El reconocimiento de la IGP Poma de Girona llega después de muchas generaciones familiares dedicadas a este cultivo en las comarcas del Gironés, La Selva o el Empordà, pero no fue hasta los años sesenta que empezaron a poner en práctica las primeras plantaciones comerciales, formándose así, las primeras cooperativas frutícolas entre el 1962 y 1972. Si alguien ha tenido la oportunidad de recorrer este territorio, seguramente se habrá percatado de alguna de ellas: Fruticola Empordà, Giropoma Costa Brava, o Girona Fruits.
Con estas uniones se fue alcanzando un objetivo común: eficiencia y obtención de un producto de la más alta calidad. Así fue como el esfuerzo de estos agricultores se vio recompensado cuando la UE les otorgó el sello de calidad IGP.
Recolectar 100.000 toneladas de manzana por temporada
Habitualmente conocidos como “temporeros”, a Cataluña se desplazan alrededor de 30.000 trabajadores de la fruta dulce cada año, la mayoría se dirigen a la provincia de Lleida, donde la situación puede resultar algo complicada, ya que, muchos de ellos no tienen permisos ni un lugar donde alojarse, pero si la esperanza de conseguir trabajo y un sueldo con el que ayudar a sus familias, aunque solo sea trabajando unas pocas semanas.
En Girona la situación es diferente, aquí la manzana ocupa el alto porcentaje de la cosecha, y a diferencia de Lleida no son necesarios tantos trabajadores, por lo tanto, no se genera el efecto llamada que se produce en tierra de poniente. Unos mil trabajadores son el número necesario en toda la provincia de Girona, de los cuales quinientos ya forman parte de la plantilla que se dedica al campo a lo largo del año, y el resto llegan ya con contrato mediante el servicio de ocupación, o en todo caso, porque han sido contratados en temporadas anteriores y se les reserva plaza.
Aquí va una comparativa que ayude a comprender esta necesidad de mano de obra entre estas dos provincias, y las toneladas de manzana y otros frutos que se cosechan en Lleida y en Girona. Del total, Lleida produce el 66% de la cosecha de manzana, y Girona el 33%, que son unas 100.000 toneladas, y es importante tener en cuenta que aquí no entra la pera, o la frutas de hueso, como puede ser el melocotón o el albaricoque, frutos que en Girona son prácticamente inexistentes, situándose la manzana en un 99% de la cosecha.
Narcís Poch, coordinador territorial de Uniò de Pagesos.
Para poder describir mejor este escenario nos reunimos con Narcís Poch, coordinador territorial de Uniò de Pagesos desde el 2020. Narcís Poch tiene cincuenta y siete años y una vida dedicada a la manzana, y a lo largo de su trayectoria ha visto como el trabajo de temporero ha pasado por diferentes etapas.
Según Poch, un 70% de las explotaciones de Girona ya cuentan con los trabajadores necesarios para hacer frente a la campaña antes de empezar la temporada, se trata de trabajadores fijos y fijos-discontinuos.
“No hay un desplazamiento masivo como en el caso de la provincia de Lleida, la mayoría de los trabajadores están empadronados aquí, por decirlo de alguna forma, son temporeros de km 0, residentes en la zona”
Poch apunta que hace unos años las contrataciones funcionaban diferente y que también funcionaban bien, como en el caso de las contrataciones de origen, un sistema en el cual, hasta aquí, se desplazaban trabajadores de otros países para hacer la campaña, y al terminar volvían a sus países de origen. Esta práctica fue implementada por el ministro de Trabajo que había en ese momento, Manuel Pimentel.
Este tipo de contratación nació como solución a principios de los años noventa, cuando después de la adhesión a la UE se dieron ciertas mejoras en la formación y cualificación de los trabajadores, favoreciendo la incorporación de estos en el área servicios o industria, y como consecuencia, el sector primario quedó en detrimento por las condiciones propias de este trabajo, de carácter más cíclico y temporal, con una menor consideración social y a veces, con sueldos inferiores.
Sumando todo esto, se dio una carencia de trabajadores en los cultivos para la cosecha, surgiendo de esta manera la contratación de extranjeros directamente en su país de origen.
Hoy en día, apunta Narcís Poch, lo que más puede dificultar la contratación es a causa de una mala gestión de la administración respecto a las ayudas familiares o la PIRMI (Programa Interdepartamental de la Renta Mínima de Inserción) que puedan estar recibiendo los interesados en conseguir un contrato de trabajo.
“Estos trabajadores podrían estar contratados durante un mes y medio, por ejemplo, pero debido a la dificultad que representa reactivar este tipo de ayudas familiares después de la contratación, prefieren no aceptar el trabajo porque no les sale a cuenta, ya que al final tal vez acaban perdiendo dinero, y este es un error de la administración”
La sequía de 2023
Aun con la dificultad que se presentaba a lo largo del 2023 por la falta de agua y las restricciones de riego aplicadas, la producción ha sido muy similar a la que se dio en años anteriores sin este tipo de afectación climática. Donde más dificultad se preveía era en el Baix Empordà, donde las restricciones eran más severas, pero existía la opción de corregir los otros cultivos, por ejemplo, el cultivo de girasol en lugar de maíz, para así, en función de las necesidades hídricas priorizar la reserva de agua para posteriormente aprovecharla en el cultivo de la manzana.
Poch remarca que, en Girona, hace años que está implementado el sistema de riego Giroreg, y que se utiliza en la mayoría de los cultivos. El sistema controla un total de 150 puntos con unos 600 sensores en las 1.800 hectáreas de la denominación de origen Poma de Girona, para conocer los niveles de humedad del suelo. Esta información se cruza con la previsión meteorológica a siete días vista, para presentar una propuesta de riego adecuada a las necesidades de agua y a la expectativa de lluvia o calor en los próximos días. Las recomendaciones se pueden consultar al detalle en la plataforma, a través del móvil o de un ordenador.
Giroreg fue galardonado con el premio Cataluña Impacta, un reconocimiento a los mejores proyectos de transformación digital, ya que esta herramienta permite reducir hasta un 30% el consumo de agua y de energía de los motores de riego, proporcionando a la vez, manzanas de más alta calidad.
Cambio climático y fruta más resistente
HOT84A1 es la denominación varietal de la primera manzana mejorada genéticamente, mediante cruces naturales y sin modificación genética, para que se adapte mejor al cambio climático.
Esta variedad fue creada y evaluada dentro del programa Hot Climate Partnership (HCP), un programa conjunto del IRTA (Instituto de Investigación y Tecnologia Agroalimentaria), Plant & Food Research, un centro de investigación público de Nueva Zelanda y FruitFutur, una asociación de las principales empresas productoras de fruta de Cataluña.
Se está trabajando en ella desde el 2002, año en el que surgió a raíz de la demanda del sector productor de fruta de Cataluña, el HCP, el único programa de mejora varietal del mundo. Las primeras pruebas se realizaron en el 2021 en las estaciones experimentales Agrícola Mas Badia de la Tallada d’Empordà, y en Mollerussa, Lleida, donde las temperaturas pueden llegar a superar los 40 °C en ambas estaciones.
La HOT84A1 se encuentra ya en producción, comercialmente recibe el nombre de “Tutti”, y se presentó oficialmente a principios del 2023 en la feria internacional Fruit Logistica celebrada en Berlín.










