Control de heladas e innovación en manzana y melocotón marcan las XVII Jornadas Frutícolas del IRTA
Los días 19 y 20 de octubre, la Estación Frutícola del IRTA en Mollerussa (Lleida) acogió a más de un millar de asistentes del sector de la fruta dulce y de hueso. En esta 27ª edición de la Jornada Fructícola se conmemoró el 25 aniversario, correspondiente al año 2020, que no se pudo celebrar a causa de la pandemia. La revista Horticultura volvió a patrocinar una vez más el evento.
Investigación de fruta dulce y de hueso
La mañana comenzó en la carpa con una interesante ponencia sobre agricultura regenerativa, impartida por la investigadora Georgina Alins. Los objetivos de este tipo de agricultura, que representan un paso más sobre la ecológova, giran entorno a recuperar la biodiversidad, restaurar las propiedades físicas, biológicas y químicas del suelo e incrementar el secuestro de carbono. Tal y como reconoció la propia Alins, mientras uno de los ejemplos emblemáticos se ecnuentra en los cultivos extensivos donde la labranza excesiva y la ausencia de una cubierta vegetal permanente han provocado una grave degradación de las propiedades del suelo, "en cultivos frutícolas puede costar identificar qué hay que regenerar".
En este sentido expuso las siguiente prácticas como destacadas:
- minimizar la labranza, al igual que en el cultivo extensivo
- el uso de otro cultivos como cubierta vegetal e implantar bandas florales
- establecer vallas vegetales con especies afines al cultoivo
- retención de residuos del cultivo
- minimizar el uso de pesticidas, diseñando explotaciones y aplicando sistamas de manejo supresores de plagas y enfermedades
- mejorar la salud del suelo con una fertilización dirigida a incrimentar sus nutrientes y no del cultivo
La investigadora concluyó que "la agricultura regenerativa es un sistema de producción alternativo que va más allá de un conjunto de prácticas agrícolas para proteger las propiedades del suelo y promover la biodiversidad. Es también un movimiento social y posicionamiento filosófico que pretende reparar el daño que ha ocasionado la práctica de la agricultura convencional. En función del contexto, la entrada en la agricultura regenerativa supondrá un cambio radical en la forma de producir, mientras que en otros implicará una toma de conciencia de las acciones que se deben realizar para proteger el suelo y la biodiversidad".
Ya en el campo de la fruta de hueso, la investigadora Rosario Torres, fue la encargada de explicar cómo está aumentando la presencia de Rhizopus spp., sobre todo en algunas zonas productores de Extremadura y Lleida en los últimos años Este patógeno es uno de los principales que afectan en postcosecha de fruita de hueso, junto a Monilinia spp. Ante este escenario se pidió establecer el Grupo Operativo ‘Gomori' para abordar los principales aspectos de la enfermedad. Algunos resultados concluyen, según indicó Torres, que está especialmente expuesta la fruta caída al suelo y la situada en el árbol más cercana al suelo. Además, aunque no es habitual encontrar frutos afectados por patógenos en la recepción de las partidas, en aquellos casos en los que exista un retraso de la refrigeración de la fruta, podrían aparecer frutos afectados, que a su vez contaminarían las diferentes superficies de la línea de confección. Por lo tanto, según los estudios, se confirma la necesidad de refrigerar la fruta lo más rápido posible e implementar los protocolos de limpieza y desinfección más adecuados para minimizar las posibles fuentes de inóculo en la central.
La manzana fue la otra gran protagonista en las diferentes ponencias durante el día. El primero en intervenir en este campo fue el investigador Jordi Cabrefiga, quien se encargó de analizar la gestión de alternaria en manzano, una enfermedad que se visualiza mediante unas manchas necróticas en fruto y hojas, y cuyos primeros síntomas aparecen a finales de la primavera y se desarrollan durante el verano hasta llegar a la cosecha. Se han estudiado en las últimas campañas la implantación de diversos manejos para controlar la alternaria, como por ejemplo la eliminación de las hojas invernales.
Joaquim Carbó y Jaume Lordan, investigadores del programa de Fruticultura del IRTA, fueron los encargados de enumerar las actuales variedades de manzana que pueden tolerar un año como 2022 marcado por la heladas primaverales del mes de abril y las persistentes oleadas de calor desde finales de mayo hasta mediados de septiembre.
En un último trabajo, Lordan presentó nuevos sistemas de formación de manzano con más densidad y menos árboles. En concreto, los primeros resultados referentes al establecimiento de cuatro sistemas de formación distintos. Cuando se comparan entre ellos, se observa como a nivel productivo tanto el muro eje, como el muro de sesgo y el Corte Spindle son muy similares, mientras que el Planar Cordon tiene más diferencias con el resto.
Eficiencia en la recolección y producción bajo placas fotovoltaicas
En el marco de la Jornada Frutícola del IRTA se presentaron también dos interesantes estudios. El primero fue presentado por el investigador Estanis Torres y evidenció que existen sistemas de recolección de fruta dulce que pueden elevar notablemente la eficiencia, teniendo en cuenta que la cosecha supone entre un 30 y 40% del coste total, al ser la recolección manual es actualmente insustituible para la mayoría de frutas consumidas en fresco.
El estudio, llevado a cabo con manzana en 2021 se ha realizado con melocotón en 2022, y concluye que la introducción del tren en los sistemas de reparto y transporte de palés, elevó en un 11% el rendimiento en la recolección de melocotón. Esta mayor eficiencia puede explicarse por una reducción de los desplazamientos que debe realizar el operario para vaciar en el palot.
Entre los sistemas de recolección y vaciado de la fruta, los mejores rendimientos se obtuvieron con la cesta tipo mochila, aunque requirió un mayor número de desplazamiento para ir a vaciar al palé. Estas diferencias podrían ser debidas a la ergonomía que la cesta proporciona al trabajador, reduciendo la distancia entre la fruta al árbol y el contenedor, lo que permite reducir la realización de movimientos improductivos y acortar el tiempo para depositar la fruta recolectada en el contenedor. A nivel de costes, el uso cestas supuso un ahorro económico en el coste de la recolección, independientemente del método de reparto de palets, mientras que la recolección directa a palé con trenes fue el sistema con el coste de recolección más elevado .
El jefe de la Unidad de Fruticultura del IRTA, Luis Asín, fue el encargado de cerrar la jornada de mañana con un interesante trabajo sobre la posibilidad de producir fruta de calidad bajo placas fotovoltaicas. Asín presentó los diferentes sustemas existentes actualmente en el mercado y los factores a tener en cuenta, como el efecto de la reducción de la radiación sobre el rendimiento productivo del cultivo. El listado de procesos en los que hay cambios o alteraciones con la instalación de placas son numerosas: modificación de la fenología de la floración; el efecto sobre las heladas; balance de los carbohidratos; estrés térmico; reducción de requerimientos hídricos; la calidad del fruto; otros procesos críticos según cada cultivo; y el efecto sobre plagas, enfermedades y fauna auxiliar.
Desde el Departamento de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural de la Generalitat de Catalunya, y en colaboración con IRTA, se realizará un proyecto sobre AgriVoltaísmo, para evaluar la combinación de producción agrícola y energética. En concreto será una instalación AgriPV 3.000 m2 en la Finca IRTA-Mollerussa sobre una parcela de manzana adulta de las variedades Golden Reinders y Gala DeCarli. El inicio de la instalación será en los próximos meses, y estará activa antes de iniciar la campaña 2023.
Protagonismo especial para el control de heladas
La sesión de tarde se dedicó exclusivamente a las heladas primaverales. Se evaluaron los distintos sistemas utilizados para valorar su eficacia, valoración de los daños provocados por las heladas primaverales de este año, identificar qué falló y qué mejor funcionó. "Queremos ofrecer recomendaciones a los agricultores sobre el diseño y mantenimiento ideal para evitar posibles episodios en la próxima campaña", explica Luis Asín, jefe del programa de Fruticultura del IRTA.












