Crece la competencia con Sudáfrica, Egipto, Turquía y Marruecos
Los países terceros a la UE ganan un 8,6% de cuota en el mercado europeo de cítricos en diez años
La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) pide en la Comisión y el Parlamento Europeo en Bruselas que se revisen todos los tratados comerciales, especialmente los firmados con Sudáfrica, Egipto y Mercosur, tras denunciar una pérdida de la cuota de hasta el 19% en mandarinas.
Un informe de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja), elaborado a partir de datos del Ministerio de Agricultura y entregado la semana pasada a representantes de la Comisión y el Parlamento Europeo en Bruselas, denuncia que los acuerdos comerciales de la UE con países terceros causaron una sustitución en la cuota de mercado del 8,6% de cítricos europeos por foráneos en la última década (2015-2025). Mientras la producción cultivada en la UE descendió del 71,1 al 62,5%, los cítricos procedentes de países terceros -en algunos casos desde más de 12.000 kilómetros de distancia- incrementaron su cuota de mercado en Europa del 28,9 al 37,5%. El caso más sangrante son las mandarinas, donde la cuota de las frutas europeas se desplomó hasta un 18,9% en diez años, bajando del 80,5 al 61,6%.
Ante este proceso de “alarmante sustitución”, AVA-Asaja pide a las instituciones comunitarias que revisen todos los tratados comerciales en vigor -sobre todo Sudáfrica, Egipto, Turquía y Marruecos- y aquellos que van a ponerse en marcha -como Mercosur- de forma que la UE garantice una plena reciprocidad, es decir, las mismas reglas de juego a las producciones europeas y foráneas que vengan a Europa; un estudio de impacto objetivo y creíble sobre el sector agrario; y cláusulas de salvaguardia automáticas y verdaderamente eficaces para actuar en caso de hundimiento de precios en origen. Además, dado el riesgo fitosanitario que entrañan las importaciones citrícolas, AVA-Asaja reclama inspecciones en origen, ampliar el tratamiento en frío y cerrar fronteras a países terceros que no son capaces de garantizar la seguridad de sus envíos.
Importaciones récord
Las importaciones de cítricos alcanzaron en 2025 (con datos disponibles hasta octubre) un volumen de 1.931.711 toneladas, un 4,5% más que en el mismo periodo del año anterior y un 5,4% más respecto a la media de los últimos cinco ejercicios. En términos de valor, por primera vez las importaciones citrícolas a la UE rebasaron la barrera de los 2.000 millones de euros. Sudáfrica encabezó los envíos citrícolas a la UE con un 49,4% del total, por delante de Egipto (19,8%), Turquía (6,5%), Marruecos (6,1%) y Argentina (5,2%).
Las naranjas procedentes de Sudáfrica sumaron 261.355 toneladas entre los meses de septiembre y noviembre de 2025, provocando una caída de la demanda de la variedad Navelina en el campo valenciano y español. Por su parte, las naranjas importadas de Egipto entre enero y junio de ese mismo año ascendieron a 330.558 toneladas, solapándose con las naranjas Navel y Valencia. En cuanto a las mandarinas, las 111.916 toneladas venidas de Sudáfrica de septiembre a noviembre restaron cuota de mercado a las satsumas y clementinas tempranas de la Comunitat Valenciana. AVA-Asaja ya denunció en la anterior visita a Bruselas que, desde la firma del último tratado con Sudáfrica, la producción de las mandarinas tempranas valencianas se había desplomado un 40% en una década, siendo reemplazadas en el mercado europeo por las sudafricanas.
El presidente de AVA-Asaja, Cristóbal Aguado, acusa a Bruselas de “poner en marcha una estrategia comercial diseñada para sustituir los cítricos -y otros productos agrícolas y ganaderos- producidos en Europa por otros provenientes de países terceros, con el objetivo de venderles a cambio otros bienes industriales y de servicios. Para ello, la Comisión impone una burocracia asfixiante y exigencias cada vez más draconianas a la producción europea, con el falso pretexto del ecologismo radical, que suben los costes de producción y, al mismo tiempo, abre las puertas de Europa a importaciones que son más competitivas porque no tienen que cumplir esos mismos estándares de seguridad alimentaria y medioambiente. Esto ni es libre mercado, ni es importar para complementar lo nuestro. Esto significa sustituirnos y sacrificarnos, aunque la UE ponga en riesgo su autosuficiencia alimentaria”.
Mercosur
Durante su visita a Bruselas, AVA-Asaja también puso el foco sobre el tratado con Mercosur, que la Comisión aplicará provisionalmente el 1 de mayo pese a la oposición del sector agrario europeo y la votación del Parlamento de someter el texto al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE).
Aguado advierte de que “Mercosur puede suponer la puntilla a nuestra citricultura, porque el vaso ya está desbordado. Bruselas no quiere ver el demoledor impacto que puede ocasionar la invasión del zumo de Brasil, donde es la primera potencia del mundo, y la supresión de aranceles tanto en zumo como en fresco. O la UE cambia su política comercial o continuará la sustitución de nuestra agricultura y ganadería, en detrimento de los productores y consumidores”.















