Europa pone el foco en Girona y en Temps de Flors para reivindicar el geranio como la flor de la primavera
Con la llegada de la primavera, patios, balcones y espacios emblemáticos de Girona recuperan uno de sus elementos más característicos: el geranio. Presente desde hace décadas en la imagen más reconocible de la ciudad, esta planta vuelve a adquirir protagonismo en una de sus citas más emblemáticas, el Girona Temps de Flors.
Durante la celebración de este evento, la ciudad se transforma en un gran recorrido floral en el que calles, escaleras, patios y monumentos acogen composiciones efímeras. En este contexto, el geranio destaca por su capacidad de integrarse de forma natural en todo tipo de montajes, aportando frescura, color y continuidad a la tradición.
Desde Pelargonium for Europe (PfE), iniciativa integrada en la campaña europea ‘Stars Unite a Europe in Bloom’, subrayan que esta presencia responde a la gran versatilidad de la planta. Su amplia variedad de tipos, colores y formas permite crear composiciones completas sin necesidad de recurrir a otras especies.
Diversidad como clave ornamental
Precisamente, la diversidad es una de sus principales fortalezas. Las flores pueden ser simples o dobles, de distintos tamaños y con formas que evocan desde rosas hasta tulipanes o mariposas. El follaje también presenta múltiples variantes, tanto en textura como en tonalidades y formas, lo que amplía sus posibilidades decorativas.
Esta riqueza permite diseñar composiciones equilibradas combinando geranios de distinto porte: los más altos aportan verticalidad, los colgantes suavizan bordes de jardineras y macetas, los ornamentales estructuran el conjunto y los perfumados añaden un componente aromático.
Combinaciones y especies compatibles
En caso de optar por combinaciones mixtas, los expertos de PfE señalan especies compatibles como la lavanda, las petunias, la bacopa, la euforbia elegante, la verbena o la salvia amarilla, además de aromáticas como el tomillo o la salvia. Para contrastes de follaje, recomiendan plantas como las batatas o las heucher.
No obstante, cuando las necesidades de cada planta difieren, aconsejan cultivarlas por separado, aunque agrupadas visualmente en jardineras o espacios comunes. De este modo, se facilita su cuidado sin renunciar a un conjunto armónico. En este sentido, destacan la importancia de que, si comparten maceta, todas las especies tengan requerimientos similares de luz, riego y nutrientes.
Colores, altura y composición visual
En cuanto a la estética, desde PfE proponen dos líneas principales: combinaciones tono sobre tono para lograr ambientes más armónicos, o contrastes cromáticos —especialmente en rosa, blanco o azul— para aportar frescura. A ello se pueden sumar follajes en verde plateado para enriquecer la composición.
La disposición en altura también resulta clave. Los expertos recomiendan organizar las plantas por capas: las más altas como elemento central o de fondo, las de tamaño medio como transición y las más pequeñas o colgantes en primer plano para rematar el conjunto.
Claves para su correcto desarrollo
Por último, el correcto desarrollo del geranio depende de varios factores. Es fundamental respetar el espacio entre plantas —unos 20 centímetros— y utilizar macetas con suficiente profundidad para favorecer el crecimiento de las raíces. Asimismo, recomiendan emplear un sustrato de calidad, con buena retención de agua, pero adecuado drenaje, apoyado por una base de arcilla o grava que evite el encharcamiento.
El mantenimiento también influye en su floración. Una fertilización regular y la retirada de flores marchitas contribuyen a prolongar su ciclo, permitiendo disfrutar de su colorido hasta bien entrado el otoño.
Con todo ello, el geranio se reafirma como uno de los grandes protagonistas de la primavera europea, con Girona y Temps de Flors como escaparates de referencia.















