Fenacore defiende el papel estratégico de las aguas subterráneas para atender la demanda hídrica
El XVI Congreso Nacional de Comunidades de Regantes celebrado en Ciudad Real congregó a más de 800 participantes para analizar el futuro del regadío español. Fenacore instó a superar "la visión cortoplacista y la confrontación partidista para despolitizar la gestión del agua y garantizar la supervivencia del sector agrario".
Las aguas subterráneas constituyen un recurso esencial para el regadío español y desempeñan un papel estratégico en la atención de las demandas hídricas. Esta fue una de las principales conclusiones del XVI Congreso Nacional de Comunidades de Regantes celebrado en Ciudad Real y organizado por la Federación Nacional de Comunidades de Regantes (Fenacore) y la Comunidad de Usuarios de Aguas Subterráneas Masa Mancha Occidental II.
Durante el encuentro, Fenacore resaltó la necesidad de mejorar el conocimiento sobre las aguas subterráneas para lograr diagnósticos más precisos y aplicar soluciones adecuadas que garanticen la sostenibilidad de la agricultura de regadío dependiente de estos recursos.
En este sentido, se aboga por promover la defensa de todos los aprovechamientos vinculados al regadío, asegurando su vigencia futura mediante las modificaciones normativas necesarias, con la finalidad de adaptar los plazos establecidos para alcanzar los objetivos ambientales.
Asimismo, ante las dificultades señaladas durante el Congreso para alcanzar el buen estado de las masas de agua subterráneas en el horizonte de 2027, se considera imprescindible impulsar las actuaciones necesarias que permitan aplicar la excepcionalidad prevista en la Directiva Marco del Agua.
Crisis energética
Otro de los puntos destacados fue el debate sobre los efectos de la crisis energética en el regadío. Los regantes pidieron ampliar las medidas para mitigar esta situación que, de no atajarse, podría derivar en una reducción de la actividad agraria, con impacto directo tanto en el abastecimiento como en el precio de los alimentos.
Fenacore aseguró que muchos regantes están realizando un esfuerzo extraordinario para mantener su actividad en un contexto adverso, marcado por la incertidumbre y las variaciones del coste energético y de los fertilizantes, lo que compromete seriamente su capacidad de planificación y su sostenibilidad económica. Por ello, considera prioritario articular líneas de apoyo específicas, que incluyan ayudas directas, créditos blandos y una mayor flexibilidad en los plazos de amortización.
Viabilidad económica de las explotaciones
La Federación ya valoró positivamente la aprobación de la doble potencia eléctrica, que según sus cálculos podría suponer una reducción superior al 20% del coste energético, con ahorros anuales que, de media, podrían alcanzar los 40.000 euros.
No obstante, Fenacore lamentó que el regadío español atraviese un momento tan delicado, resultado de la confluencia de la inestabilidad internacional, los efectos acumulados de años de sequía y la creciente irregularidad climática. "Una combinación de factores que está tensionando la viabilidad económica de las explotaciones agrarias", señalaron.
En este contexto, los regantes remarcaron que el problema no es coyuntural, sino estructural, "lo que exige respuestas ambiciosas, sostenidas en el tiempo y alejadas de enfoques políticos cortoplacistas".
Junto a las medidas de apoyo inmediato, Fenacore considera imprescindible avanzar en la transformación del regadío hacia modelos más eficientes. En este sentido, la modernización de los sistemas de riego y la mejora de las infraestructuras hidráulicas continúan siendo una prioridad estratégica. Asimismo, el impulso del autoconsumo energético mediante energías renovables en las comunidades de regantes se perfila como una herramienta clave para reducir la dependencia de los mercados energéticos y reforzar la competitividad del sector.
Pero el contexto internacional no debe desplazar la atención de otro de los grandes desafíos estructurales, como es la gestión del agua en un escenario de cambio climático.
Mantenimiento de presas
España presenta una realidad hídrica compleja, en la que el reto no se limita a la disponibilidad del recurso, sino a su adecuada gestión, almacenamiento y distribución. Por ello, Fenacore defiende la necesidad de reforzar la capacidad de embalse como garantía de seguridad hídrica ante episodios extremos, impulsar un modelo de gestión basado en criterios científicos y visión de largo plazo, y adaptar las políticas europeas a las singularidades del territorio español.
De igual modo, la Federación sostiene que la capacidad de respuesta frente a sequías y fenómenos climáticos extremos está directamente condicionada por el estado de las infraestructuras hidráulicas. Fenacore ya pidió al Gobierno invertir 100 millones de euros anuales para mejorar las condiciones de seguridad de las presas, tras las denuncias de distintas Comunidades de Regantes sobre el desperdicio de agua por las fuertes lluvias de este invierno, que "volvieron a mostrar deficiencias relevantes en materia de mantenimiento y seguridad". En paralelo, solicita aumentar las inversiones en mejorar los canales de regadío.
Por todo ello, el regadío debe ser abordado desde una perspectiva más estratégica, como un pilar esencial de la seguridad alimentaria, la cohesión territorial y la economía nacional. En opinión de Fenacore, "esto exige superar la visión cortoplacista y la confrontación partidista para despolitizar la gestión del agua y apostar por una política de Estado que garantice la supervivencia del sector agrario".
La IA permite ahorros de hasta un 10%
De forma paralela, la incorporación de la Inteligencia Artificial (IA) en la gestión de los aprovechamientos colectivos, tanto desde el punto de vista técnico como jurídico, fue otro de los ejes principales de debate, en la medida en que resulta fundamental para la transformación del regadío al facilitar ahorros de hasta un 10% en el agua sin comprometer la producción.
Otra de las conclusiones destacadas fue la labor fundamental que desempeñan las Comunidades de Usuarios -entre ellas las CUMAS y CUAS- en la gestión del agua, por lo que se defiende su reconocimiento y fortalecimiento.
Prioridades estratégicas
Durante el Congreso se puso de relieve el papel esencial de los agricultores de regadío como garantes de la producción alimentaria, la vertebración del territorio y la preservación del medio ambiente. No obstante, el sector atraviesa un contexto especialmente complejo, marcado por la incertidumbre económica, la escalada del coste energético y los efectos más adversos del cambio climático.
Ante esta situación, Fenacore insistió en la necesidad de impulsar la transformación del regadío hacia modelos más eficientes, en los que la modernización de los sistemas de riego y la mejora de las infraestructuras hidráulicas constituyan prioridades estratégicas.
En este sentido, la Federación recuerda que la ejecución de las obras contempladas en los planes hidrológicos constituye una obligación de las Administraciones. "Los regantes cumplen con sus responsabilidades y es necesario que la Administración haga lo propio", afirmaron.
Por su parte, los Organismos de Cuenca "deben recuperar su papel conciliador y pacificador, promoviendo soluciones adaptadas a cada demarcación con la participación activa de las Comunidades de Regantes para garantizar el futuro del sector".
Finalmente, se destacó la importancia de intensificar la presencia y los esfuerzos en el ámbito europeo, con el fin de que las decisiones adoptadas tengan en cuenta la realidad y las particularidades del regadío español, referente a nivel mundial, reforzando la participación activa en las distintas fases del proceso normativo.
En la clausura se dio a conocer la sede de la próxima edición del Congreso Nacional que se celebrará en la ciudad de Córdoba en 2030.




























