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"La falta de oferta proporcional a la abundante cosecha que hemos tenido, ha provocado que las zonas de España más alejadas del interior hayan tenido que importar cereal"

Iván Álvarez, director de Asegrain: "¿Hemos tenido realmente una buena cosecha de cereal?"

Iván Álvarez, director de Asegrain

06/09/2020

Nos encontramos en el mes de septiembre -ya hemos consumido el 16% de la campaña agrícola- y la sensación en el mercado de oferta de cereales (cebada, trigo, avena, centeno o triticale) es parecida a los años de malas cosechas. Es decir, muy poca oferta por parte de los productores.

La cosecha de cereal 2020 en España realmente ha sido, en algunas zonas, la más abundante de la historia con unos rendimientos nunca vistos y con unas producciones muy elevadas. Es cierto que la capacidad de almacenaje ha aumentado de forma considerable en los últimos años, ya que se han construido muchos almacenes por parte de los agricultores, cooperativas y almacenistas, lo que ha supuesto que no hayamos tenido excesivas “campas” llenas de cereal como años atrás, en las campañas de buenas producciones. Además, la utilización de los “silos bolsa” ha posibilitado poner a buen recaudo las últimas partidas que no tienen cabida en los almacenes. Esto nos ha permitido no tener que vender las partidas de una forma precipitada y evitar así que los precios se hayan hundido más en el verano.

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“Nos encontramos con poca capacidad de consumo nacional de cereal hasta final de año”.

Pero bien, ahora tenemos todos los almacenes “llenos hasta la puerta”. La falta de oferta proporcional a la abundante cosecha que hemos tenido, ha provocado que las zonas más alejadas de las regiones de producción -que además son las más cercanas a los puertos- hayan realizado las compras de cereal en su mayoría de importación (trigo y maíz), por lo menos hasta el mes de diciembre (hace unos meses el responsable de compras de una importante empresa fabricante de piensos dijo que “un fabricante solo puede comprar una vez”, es decir, una vez que han comprado una mercancía en el puerto ya no pueden volver a comprar cereal nacional, aunque fuera más barato). Si a esto le unimos el descenso del consumo provocado por la COVID-19 y la falta de turistas, nos encontramos con poca capacidad de consumo nacional de cereal hasta final de año.

Cuando se dice que un cereal es caro o es barato, quizás deberíamos ponerlo en su contexto. Es decir, hemos visto que una tonelada de cebada en el mes de febrero de 2019 se ha vendido a 168 €/t (casi 28 pesetas de las antiguas), y para algunos productores eso resultaba barato, y sin embargo apenas 4 meses después se han vendido partidas a 138 €/t (casi 23 pesetas de las antiguas), es decir, hemos tenido una bajada de 30 €/t, antes de que ninguna cosechadora entrase en un campo.

Podemos compararlo con lo que ha ocurrido con las acciones del Banco Santander por ejemplo. A final del año 2019 rozaban casi los 4 euros, y a muchos “expertos” les parecía un nivel barato para comprar, ya que le veían recorrido hacia arriba y, sin embargo, a día de hoy no llegan a 2 euros y muy pocos inversores se plantean comprar… el banco es el mismo, pero el contexto -con la COVID-19 por medio- no es el mismo.

Mercado internacional

Respecto al mercado internacional, nos encontramos en el final de la cosecha de cereales de invierno del Hemisferio Norte, si bien la cosecha de trigo ha sido menor sobre todo en UE, especialmente en Francia, Alemania y Polonia. A nivel mundial la cosecha ha vuelto a ser muy abundante, debido a las buenas previsiones del Hemisferio Sur (sobre todo Australia) y la cantidad récord de existencias a final de campaña que vamos a tener, lo que mantiene a los mercados internaciones en un nivel de precio más o menos similar a la campaña pasada.

En el caso de la cebada, se espera una cosecha más abundante que la campaña anterior. En el caso del maíz, de momento en el Hemisferio Norte -especialmente en Estados Unidos- los rendimientos van a ser muy altos, una circunstancia que va a provocar una abundante cosecha mundial. Los precios de maíz han subido entre 3 y 5 euros por tonelada en los principales puertos con respecto a los precios más bajos vividos en agosto, pero aun así siguen siendo precios históricamente bajos. En unos días tendremos el informe USDA de oferta y demanda mundial que nos confirmará o no, dichas previsiones de cosecha.

Nuestra recomendación es que los agricultores vendan su cosecha en 3 ó 4 veces, para poder coger varios precios y dotar al mercado de la liquidez suficiente. Esto evitará bajadas importantes en la parte final de la campaña como nos ha ocurrido el año anterior. Creo que es bueno recordar de nuevo la frase de Warren Buffett de que “la mayoría nunca puede superar a la media”.