Castilla y León autoriza la quema controlada de rastrojos para prevenir plagas de topillos
La Junta de Castilla y León autorizó la quema controlada de rastrojos y restos vegetales durante la campaña agrícola 2026-2027 para prevenir el incremento y la expansión de las poblaciones de topillo campesino (Microtus arvalis). La medida se enmarca en una situación fitosanitaria excepcional, de carácter preventivo, temporal y revisable, que también declaró de utilidad pública las actuaciones de prevención, vigilancia y control de esta especie.
La resolución de la Dirección General de Producción Agrícola y Ganadera establece los permisos, las comunicaciones y las condiciones que debían cumplir las explotaciones para realizar estas quemas controladas.
La Junta detecta focos iniciales de incremento
Los trabajos de seguimiento realizados durante el verano de 2026 constataron que la abundancia de topillos no alcanzó valores elevados, aunque identificaron focos iniciales de incremento. La evolución de las poblaciones llevó a la Administración autonómica a anticipar la respuesta fitosanitaria para reducir el riesgo de expansión y limitar los posibles daños en las explotaciones agrícolas.
La Comisión de Roedores y Otros Vertebrados, reunida el 29 de septiembre de 2026, consideró que existían circunstancias técnicas suficientes para establecer una situación fitosanitaria excepcional y adoptar medidas temporales, proporcionadas y revisables, adaptadas a la evolución de las poblaciones y a las características de las distintas zonas agrarias.
ASAJA reclama ampliar la medida a otros problemas sanitarios
ASAJA Castilla y León valoró positivamente la recuperación de las quemas controladas, una medida que la organización agraria llevaba años reclamando para hacer frente a situaciones fitosanitarias excepcionales. La entidad defendió su utilización para prevenir y controlar plagas y enfermedades resistentes a otros tratamientos.
Aunque la autorización responde específicamente al riesgo asociado al topillo campesino, ASAJA plantea que se valore su aplicación ante otros problemas sanitarios que afectasen a los cultivos.





























