A través de su campaña 'Biosolutionize Agriculture'
Rovensa Next aborda los desafíos reales del campo en Fruit Attraction 2026
Rovensa Next presentó en Fruit Attraction la evolución de su campaña global 'Biosoluciona la Agricultura', que marca la siguiente fase de la plataforma lanzada en 2025. Bajo la nueva propuesta, 'Desafíos reales. Biosoluciones probadas', la campaña sitúa los desafíos de campo más urgentes de los agricultores en el centro de su enfoque de biosoluciones.
La primera fase de 'Biosolutionize Agriculture' se centró en aumentar el conocimiento sobre las biosoluciones y su potencial para apoyar una agricultura más sostenible y rentable. La nueva fase adopta un enfoque más consultivo y centrado en el cliente, partiendo del contexto y los desafíos específicos de cada cliente, en lugar de hacerlo desde productos o categorías de biosoluciones individuales.
Este anuncio se produce en un momento en el que la agricultura afronta presiones cada vez más complejas e interconectadas. Los fenómenos meteorológicos extremos son una de las mayores amenazas para la rentabilidad agrícola a escala mundial, según el 45% de los agricultores a nivel global y el 58% en Latinoamérica, de acuerdo con el estudio 2026 Global Farmer Insights, de McKinsey. Una investigación publicada en Nature Climate Change estima, además, que el cambio climático ha reducido la productividad agrícola mundial aproximadamente un 21% desde 1961.
“Los agricultores deben equilibrar simultáneamente numerosos desafíos, desde la escasez de agua, el calor y la sequía hasta la degradación del suelo, la presión de plagas y enfermedades y la eficiencia de los insumos, entre otros”, afirmó Riccardo Vanelli, director de Innovación y Estrategia de Rovensa Next. “Nuestra función es traducir estos desafíos reales en estrategias de biosoluciones integradas y basadas en evidencias, respaldadas por conocimiento agronómico, evidencia de campo y soporte técnico, para mejorar la productividad, la rentabilidad y la resiliencia general en un entorno operativo cada vez más volátil”.
Rovensa Next ha analizado cerca de 30 desafíos que afectan a los agricultores y los ha agrupado en cinco categorías: clima y estrés abiótico; presión de plagas y enfermedades; degradación del suelo e ineficiencia nutricional; presión sobre los rendimientos, la calidad y la rentabilidad; y uso ineficiente de los recursos. Este marco combina conocimiento agronómico, evidencia de campo y biosoluciones complementarias para abordar los desafíos de una forma más específica e integrada.
Conectar los desafíos globales con la realidad del campo
Entre los problemas identificados se encuentran un mayor riesgo de pérdida de cosechas durante fases fenológicas críticas, una mayor variabilidad interanual de los rendimientos y una creciente dependencia del riego y exposición a sus costes. Su impacto varía considerablemente según el sistema de producción y la geografía: desde la inestabilidad de los márgenes de los cítricos en mercados mediterráneos como España e Italia hasta la variabilidad del rendimiento en las rotaciones de maíz del Medio Oeste estadounidense o los ciclos de sequía que afectan a los márgenes de la soja en Brasil.
“La agricultura ya no consiste en prescribir un único producto para un único problema”, afirma Riccardo Vanelli. “Nuestro enfoque consiste en dotar a agricultores, distribuidores y clientes del conocimiento, la experiencia y la capacidad para reconocer cómo interactúan distintos factores a lo largo del ciclo del cultivo, con el fin de crear estrategias completas e integradas de biosoluciones adaptadas a cada cultivo, sistema de producción y entorno regional”.
En este sentido, Rovensa Next ilustra este enfoque consultivo mediante un ejemplo práctico de una estrategia para abordar la escasez de agua, la degradación del suelo y el estrés abiótico. Estos desafíos interconectados afectan cada vez más a los agricultores en un contexto de olas de calor récord y sequías prolongadas en Europa, así como en Norteamérica, Sudamérica y otras regiones agrícolas clave.
“Durante una ola de calor intensa, los primeros signos de estrés no siempre son visibles”, señala Andrés Arévalo, responsable de Iberia de Rovensa Next. “La reducción de la absorción de nutrientes, la menor disponibilidad de agua y la inhibición del crecimiento radicular pueden limitar el rendimiento del cultivo mucho antes de que aparezcan síntomas en el campo”.
Un enfoque integral de atención al cliente
La evolución de Biosolutionize Agriculture representa un ecosistema completo diseñado para elevar la atención al cliente en todo el mundo. Reúne todo el espectro de capacidades de Rovensa Next, sus biosoluciones basadas en la ciencia, su experiencia de campo y su conocimiento agronómico. Al unificar estos pilares, la compañía garantiza que su modelo consultivo vaya más allá de las recomendaciones convencionales de producto y ofrezca estrategias integradas adaptadas a las presiones específicas de cada cultivo y geografía.
Rovensa Next también está reforzando el conocimiento y las capacidades que sustentan su atención al cliente. Su iniciativa global de desarrollo de capacidades incluye una plataforma de conocimiento basada en inteligencia artificial que contiene más de 10.000 artículos internos y conclusiones de más de 4.000 ensayos, organizados por cultivo y área geográfica. La plataforma proporciona a los equipos información científica verificada para respaldar recomendaciones más pertinentes y basadas en evidencias.
Esto se complementa con la Rovensa Next Training Academy, que ayuda a los equipos a comprender el contexto operativo y los desafíos de los clientes para que puedan diseñar y recomendar estrategias de biosoluciones más pertinentes y personalizadas.
Mediante este marco unificado, Rovensa Next permite a los equipos locales conectar de forma fluida los desafíos agrícolas globales con las realidades del campo. Este enfoque respaldado por la ciencia proporciona a distribuidores y agricultores las soluciones eficaces que necesitan para optimizar los insumos agrícolas, mitigar el estrés, reducir la carga de productos sintéticos e impulsar tanto la rentabilidad a largo plazo como la sostenibilidad de las explotaciones.





























