Las existencias totales se situaron a 31 de julio en unas 568.700 toneladas, tras reducirse en más de 113.000 toneladas respecto al mes anterior
El cooperativismo andaluz reclama más concentración de la oferta ante la pérdida de rentabilidad del olivar
Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía advierte de que el elevado ritmo de comercialización del aceite de oliva no se está traduciendo en una mejora suficiente de los precios en origen. La federación reclama reforzar la posición negociadora de los productores mediante una mayor concentración de la oferta y pide más control sobre las importaciones procedentes de terceros países.
El sector soporta desde hace años un fuerte incremento de los costes vinculados a la actividad agraria, desde los carburantes y la energía hasta los fertilizantes, la maquinaria, el riego o la mano de obra. Esta presión condiciona los márgenes de los agricultores y obliga, según la federación, a analizar la evolución del mercado no solo desde los volúmenes comercializados, sino también desde la rentabilidad de las explotaciones.
Esta situación contrasta con la evolución de las cotizaciones en origen. Los precios registrados durante agosto dejan, dependiendo de la categoría y del sistema de explotación, a una parte del olivar con márgenes muy reducidos o por debajo de sus costes de producción.
La caída de la rentabilidad coincide, sin embargo, con un mercado que mantiene un elevado ritmo de comercialización. Durante julio, las salidas estimadas alcanzaron las 135.312 toneladas, casi 20.000 toneladas por encima de la media del mismo mes de las últimas cinco campañas.
La organización considera que el volumen comercializado no puede ser el único indicador para valorar la situación del sector y sitúa la rentabilidad de las explotaciones como elemento central: la capacidad del agricultor para cubrir sus costes, obtener una remuneración suficiente y mantener las inversiones necesarias en su explotación.
Más control sobre las importaciones
Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía pide garantizar que el aceite importado cumpla las mismas exigencias normativas, de calidad, trazabilidad y seguridad alimentaria que la producción comunitaria. También reclama más transparencia sobre los volúmenes y destinos de estas operaciones.
Concentrar la oferta para ganar capacidad negociadora
El objetivo, señala, no consiste únicamente en aumentar la producción, sino en mejorar la comercialización y ganar capacidad para acceder directamente a nuevos mercados, invertir en I+D+i, internacionalización y promoción, desarrollar marcas y avanzar en transformación y envasado.
El sector oleícola debe aprovechar, según la federación, las oportunidades empresariales que permitan ganar dimensión, reforzar sus redes de distribución y avanzar en la cadena de valor para acercar al sector productor al consumidor final.
Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía recuerda que el 65% de la superficie de la comunidad está catalogada como rural y defiende que el futuro del olivar pasa por aumentar la capacidad del sector productor para retener una mayor parte del valor generado por su actividad.




























