III Encuentro de la Ciencia y la Revista Española de Estudios Agrosociales y Pesqueros
Expertos reclaman más investigación e innovación para mejorar la competitividad del sector agrario
Cajamar reunió en Valladolid, junto a la Universidad de Valladolid y la Revista de Estudios Agrosociales y Pesqueros, a una veintena de expertos para analizar los principales retos de la agricultura y la alimentación en España y Europa, en un contexto marcado por la nueva Política Agraria Común (PAC), la digitalización y la necesidad de reforzar la competitividad del sector agroalimentario.
Durante el 'III Encuentro de la Ciencia y la Revista Española de Estudios Agrosociales y Pesqueros', representantes institucionales, científicos y profesionales coincidieron en señalar que la investigación, la innovación y la transferencia de conocimiento son claves para mejorar la eficiencia productiva y avanzar hacia modelos agrarios más sostenibles y rentables.
La jornada fue inaugurada por el consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental de la Junta de Castilla y León, Joaquín Antonio Pino; el director de Negocio de Cajamar en Castilla y León, Jesús Ángel Acebes; el vicedecano del Colegio de Registradores de España, Alfredo Delgado, y la directora de la Revista de Estudios Agrosociales y Pesqueros, Esther Muñiz.
El responsable de Cajamar destacó que el sector agroalimentario español atraviesa "una etapa de transformación profunda" impulsada por la nueva PAC y las tecnologías aplicadas al campo. Asimismo, subrayó el compromiso de Cajamar con la financiación especializada y con la generación y transferencia de conocimiento útil para el sector.
Alfredo Delgado recordó la vinculación histórica de los registradores de la propiedad con el medio rural y aludió a la coyuntura actual sobre la propiedad de la tierra en Europa, donde 15 millones de hectáreas se cultivan en régimen de arrendamiento de las 25 totales.
Muñiz, por su parte, se refirió a que "sin una simplificación administrativa va a ser imposible cumplir con todas las obligaciones normativas que tienen actualmente los agricultores". Sobre este asunto incidió el consejero de Agricultura al afirmar que "es necesario suprimir cargas administrativas que restan tiempo a los profesionales del campo, y no simplemente cambiar el papel por una pantalla".
Joaquín Antonio Pino señaló que entre sus objetivos al frente de la Consejería se encuentra "el impulso a la innovación, pero no de escaparate sino que llegue de forma efectiva al campo y sea accesible para las explotaciones familiares". Asimismo reclamó un PAC "fuerte, común y con fondos suficientes que vaya dirigida a los profesionales del sector".
Innovación y tecnología para una agricultura más eficiente
La primera mesa redonda, titulada 'Agricultura, alimentación e investigación, retos de futuro', estuvo moderada por el director general del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (ITACyL), Rafael Sáez. En ella participaron la subdirectora general de Innovación y Digitalización Agroalimentaria del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, María Teresa Ambrós, y el director del Servicio de Estudios y Publicaciones de la Fundación Grupo Cajamar, Ignacio Atance.
Los participantes abordaron la necesidad de impulsar sistemas de conocimiento e innovación capaces de anticiparse a los cambios del sector, mejorar la toma de decisiones y reforzar la conexión entre investigación, desarrollo tecnológico y actividad productiva.
Posteriormente se celebró la mesa de debate '¿Qué investigación e innovación necesitamos?', moderada por la presidenta de la Asociación Española de Periodistas Agroalimentarios (APAE), Lourdes Zuriaga, con la participación de Luis Manuel Benavides, director del Servicio de Bases Gráficas y Medio Ambiente del Colegio de Registradores de España; Gabriel Trenzado, director general de Cooperativas Agro-alimentarias de España, y María Teresa Ambrós.
Los ponentes incidieron en la necesidad de orientar la investigación hacia soluciones prácticas que contribuyan a una gestión más eficiente de las explotaciones y a una mayor competitividad de las empresas agroalimentarias.
La ciencia como apoyo a la política agraria
La jornada continuó con la intervención de Diego Canga, director general adjunto de la Dirección General de Agricultura y Desarrollo Rural de la Comisión Europea, quien situó los retos del sector en el marco de las prioridades comunitarias relacionadas con la competitividad, la sostenibilidad, la seguridad alimentaria, la digitalización y la resiliencia de los sistemas agrarios europeos.
Además, la sesión 'La ciencia en apoyo de la política agraria. Una visión europea de la investigación agraria' analizó la relación entre el conocimiento científico y el diseño de políticas públicas. En ella participaron Rosa Gallardo, directora de la Cátedra CIIAA de la Universidad de Córdoba; Isabel Bardají, exdirectora del Centro de Estudios e Investigación para la Gestión de Riesgos Agrarios y Medioambientales (Ceigram), y David García, asesor científico principal del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
Durante la jornada también se presentó el libro 'Los sistemas de investigación e innovación agroalimentarias en el mundo', editado por Cajamar y coordinado por el economista Tomás García Azcárate. La obra analiza los modelos de China, EEUU, Israel, Nueva Zelanda, Francia, Italia, Países Bajos y España, y ofrece una visión comparada de los sistemas internacionales de investigación e innovación agroalimentarias.
Reconocimiento al compromiso con el sector
El encuentro concluyó con la entrega de los segundos premios anuales de la Revista de Estudios Agrosociales y Pesqueros. En la modalidad individual, el reconocimiento recayó en María Cruz Díaz, presidenta de la Asociación Nacional de Ingenieros Agrónomos y del Instituto de la Ingeniería de España. En la modalidad de entidad asociativa o social, el galardón fue para Cooperativas Agro-alimentarias de España.
En la clausura, Manuel Lainez destacó la importancia de fortalecer la colaboración público-privada y de trasladar el conocimiento científico al terreno para mejorar la eficiencia y la rentabilidad de las explotaciones agrarias.




























