La cosecha en España podría alcanzar las 17.000 toneladas
La producción mundial de pistacho se resiente por la vecería y se desplomará un 36%
La cosecha de pistacho en España comenzará en septiembre y las previsiones apuntan a un nuevo alza por la entrada en producción de nuevas hectáreas; las estimaciones a nivel mundial, sin embargo, pasan por una campaña un 36% más corta, que rondará 700.000 toneladas, el nivel más bajo desde 2019/20.
El cultivo de pistacho sigue de moda, sobre todo en Castilla-La Mancha (69.441 hectáreas de las 89.794 del país registradas en 2025), lo que ha convertido a España en el quinto productor mundial, y con aspiraciones de subir al tercer puesto, por detrás de California (EEUU) e Irán, si supera a Turquía y Siria.
El Consejo Internacional de Frutos Secos y Frutas Deshidratadas (INC, en sus siglas en inglés), en su congreso anual celebrado en Macao (China), estimó que la producción de frutos secos se mantendrá estable en la campaña 2026/27 con una producción de seis millones de toneladas.
La de pistachos, en concreto, debido a la vecería de los árboles, caerá un 36%, hasta las 701.050 toneladas.
El consumo mundial de pistacho, que crece cada ejercicio, es ahora algo superior al millón de toneladas.
Fuentes de INC han explicado a Efeagro que en California (EEUU) se prevé una campaña de solo 350.000 toneladas de pistacho (-52% respecto a 2025) por problemas en el momento de la floración; en Irán, 130.000 t (-42%) por las altas temperaturas en la anterior campaña, y en Turquía, a la espera de los datos sobre los efectos de una fuerte tormenta sufrida en mayo, 156.000 t (+36%).
Eso sí, en EEUU, la industria prevé que la producción media se incremente un 40% en las dos próximas campañas por la entrada en producción de plantaciones, en Irán se espera de cara al futuro alcanzar las 300.000 toneladas con la expansión de su cultivo a zonas menos expuestas a las oscilaciones térmicas extremas y en Turquía confían en llegar a esa misma cifra de 300.000 toneladas en cinco o siete años.
Para España, un mercado que fue descrito en Macao como “un origen relativamente joven en plena expansión”, las estimaciones alcanzan las de 11.500 toneladas, frente a las 9.500 recogidas en 2025.
El nivel más bajo desde la campaña 19/20
La empresa italiana de análisis de mercados agroalimentarios Areté subraya en un informe que esa previsión de 701.050 toneladas es “el nivel más bajo desde la campaña 2019/20“ y un ”escenario que anticiparía un mercado caracterizado por fuertes tensiones sobre la oferta y los precios“ante una”demanda estructuralmente creciente”.
El presidente de Procesados Saba Pistachios (Villamalea, Albacete) y miembro del Consejo Europeo de Pistacho, José Miguel Olmeda, no descarta que se produzca un “ajuste de precio acorde con la ley de la oferta y la demanda“ con una ”evolución alcista”; sus estimaciones para esta campaña en España varían de las de INC y se sitúan en 11.000 t en 2025 y entre 16.000 y 17.000 t en 2026.
Olmeda ha calculado que este año entrarán en producción cerca de 7.000 hectáreas que se plantaron hace cinco o seis años.
El consejero delegado de Ibero Pistacho (Ciudad Real), Juan Gallego, ha considerado que la bajada del 36% de la producción mundial este año “está dentro de lo normal”, por lo que no va a existir “un diente de sierra”, ya que los países productores sacan una parte del volumen al mercado y se guardan otra para compensar la bajada del siguiente año por la vecería.
“Puede haber una pequeña subida de céntimos, pero a todos los que estamos en este sector nos interesa que el producto siga estable y se siga consumiendo”, ha señalado antes de indicar que el consumo, que se disparó durante la pandemia, continúa creciendo a un ritmo de doble dígito.
A su juicio, el consumo de pistacho -que se ha popularizado como snack, en la repostería con su inclusión en chocolates o en la cosmética- “tiene mucho recorrido todavía”, por lo que calcula que España podría llegar a contar con 230.000 o 240.000 hectáreas de pistacheros en el año 2040 y convertirse en un alimento cultural en España, como el aceite, el queso o el vino.

























