La Interprofesional del Vino de Castilla-La Mancha fija su sede en Campo de Criptana
La Interprofesional del Vino de Castilla-La Mancha ha establecido su sede en la Escuela de Catadores de Campo de Criptana (Ciudad Real), con el objetivo de coordinar a productores, cooperativas y organizaciones agrarias.
El traslado refuerza el papel de esta localidad dentro del sector vitivinícola regional, en una comunidad que lidera la producción de vino en España. Castilla-La Mancha cuenta con más de 80.000 viticultores, unas 400.000 hectáreas de viñedo y una producción media de 23 millones de hectolitros, lo que supone alrededor del 60% del total nacional.
En este contexto, la Interprofesional —creada hace aproximadamente un mes y medio por la Junta de Comunidades— nace para mejorar la competitividad del sector del vino y de otros productos asociados, como mostos, vinagres y alcoholes.
Su presidente, Jesús Julián Casanova, ha señalado que las instalaciones permitirán desarrollar la actividad de la entidad y ha subrayado la necesidad de que el sector actúe de forma conjunta para afrontar los retos del mercado y reforzar su presencia internacional.
La elección de Campo de Criptana responde a su peso en la producción vitivinícola y a la presencia de bodegas y cooperativas en la zona. Además, la Escuela de Catadores dispone de sala de catas e instalaciones técnicas que permitirán acoger reuniones, formación y actividades de promoción.



























