Gramoflor impulsa sustratos más sostenibles con alternativas a la turba
El grupo Gramoflor apuesta por la reducción de turba en sus sustratos, incorporando materias primas renovables y alternativas que garantizan cultivos sanos, con menor impacto ambiental y alta calidad, consolidando su compromiso con la horticultura sostenible.
Las tendencias actuales del mercado horticultor demandan productos que combinen prácticas de cultivo sostenibles con la máxima calidad y seguridad para el desarrollo de plantas sanas y fuertes. En este contexto, Gramoflor refuerza su papel como socio estratégico ofreciendo sustratos que incorporan materias primas alternativas a la turba desde hace más de una década.
Según explican desde el departamento de I+D+i de la empresa, “nuestra apuesta por la reducción de turba en los sustratos es cada vez mayor”. Esta estrategia ha dado resultados tangibles: en 2025, la planta de producción de Gramoflor en Alemania logró reducir en un 39% de media el uso de turba en sus sustratos, mientras que Gramoflor Ibérica, en su instalación de Moixent (Comunidad Valenciana), alcanzó una disminución superior al 60%.
La compañía combina estas materias primas alternativas —como LIGNOFIBRE, LIGNOFIBRE cXtrafine, gramoCOCO o gramoFLAKES— con aditivos y fertilizantes específicos para garantizar resultados equivalentes a los obtenidos con turba 100%, asegurando al mismo tiempo un menor impacto ambiental. Este enfoque contribuye además a reducir de manera significativa la huella de carbono asociada a sus productos.
Desde sus orígenes, Gramoflor ha defendido un crecimiento responsable y sostenible. La elaboración de sustratos con materiales renovables y respetuosos con el entorno forma parte de su misión de ofrecer soluciones confiables, sostenibles y de alta calidad para el sector hortícola.
























