Estudio publicado en la revista científica 'Journal of Environmental Quality'
La nueva generación de híbridos de maíz reduce el impacto ambiental del cultivo y abre nuevos mercados
Un estudio confirma la reducción de la huella de carbono en el cultivo de maíz gracias al sistema Preceon Smart Corn de Bayer.
Un nuevo estudio publicado recientemente en la revista científica Journal of Environmental Quality, pone de manifiesto que Preceon, el nuevo sistema de cultivo de maíz de Bayer, aporta beneficios significativos para una producción de maíz más sostenible.
Tras analizar varios años de datos, un equipo de investigadores de Bayer y de las Universidades de Kansas y de Illinois-Chicago en Estados Unidos demostró que los cultivos de maíz de baja estatura reducen, de media, en un 13% el impacto de la huella de carbono del cultivo gracias a un mayor potencial productivo, sistemas radiculares más desarrollados y una gestión más eficiente de los insumos agrícolas.
El estudio identifica múltiples ventajas ambientales derivadas de un desarrollo radicular notablemente superior en los híbridos de maíz Preceon, con raíces un 39% más grandes que las de los híbridos tradicionales, lo que incrementa su capacidad potencial para capturar carbono en el suelo.
“Los resultados de este estudio son muy alentadores y permiten que los productores de maíz de todo el mundo puedan beneficiarse del potencial de los híbridos Preceon”, afirma Elzandi Oosthuizen, vicepresidenta del equipo global de maíz de Bayer.
“Esta investigación demuestra que el desarrollo de nuevos híbridos no solo mejora la productividad agrícola, sino que también reduce de forma significativa el impacto ambiental del cultivo de maíz. Ante el reto de hacer frente al cambio climático, la adopción de prácticas sostenibles es clave para el futuro de la agricultura. Además, estos avances abren la puerta a nuevas oportunidades económicas, ya que la demanda de cultivos producidos de manera sostenible sigue creciendo y permite a los agricultores acceder a nuevos mercados y a márgenes de beneficio potencialmente más elevados”.
Principales resultados
El estudio, recientemente publicado (Life Cycle Analysis publication), cuantifica de forma concreta sus ventajas ambientales frente a los híbridos de maíz tradicionales, y entre los principales resultados destacan:
- Reducción del impacto de la huella de carbono: Con una media del 13%, y con reducciones que oscilan entre el 3% y el 28% en comparación con híbridos tradicionales de mayor altura.
- Menores emisiones de gases de efecto invernadero: el sistema permite reducir entre 0,09 y 0,78 toneladas de CO2 equivalente por hectárea y año, gracias a una mayor eficiencia productiva, un menor contenido de nitrógeno en los restos vegetales y sistemas radiculares más grandes que secuestran más carbono en el suelo.
- Optimización del uso de insumos: al ser más bajo que el maíz tradicional facilita el acceso a las parcelas durante una ventana más amplia del ciclo del cultivo, permitiendo una gestión más precisa de la protección de cultivos, lo que mejora la eficiencia productiva.
- Sistemas radiculares más robustos: los híbridos de maíz de baja estatura presentan raíces un 39% mayores, con capacidad potencial para almacenar hasta 0,46 toneladas adicionales de CO2 equivalente por hectárea y año en el suelo.
- Gestión más eficiente del nitrógeno: la mayor accesibilidad al cultivo permite aplicar fertilizantes nitrogenados en más momentos del ciclo con maquinaria convencional, mejorando el rendimiento y reduciendo las emisiones de óxido nitroso, lo que se traduce en un ahorro de 0,16 toneladas de CO2 equivalente por hectárea y año.
- Menores pérdidas de cosecha: Preceon ofrece una mayor resistencia frente al encamado y la rotura del tallo por viento, reduciendo daños durante episodios meteorológicos extremos.
A través de la innovación del sistema Preceon, que engloba agronomía, herramientas digitales y nueva genética, la compañía busca "acompañar al sector en su adaptación a un mercado en constante transformación, contribuyendo al mismo tiempo a un sistema agroalimentario más resiliente y a un planeta más saludable".
España ha sido país piloto durante los últimos tres años para testar el sistema Preceon en campo, y tras los ensayos con agricultores de Extremadura y el Valle del Ebro se ha lanzado comercialmente en 2025.


















