Bain alerta de que la sobrecapacidad estructural obliga al sector del papel y embalaje a redefinir su estrategia
El sector del papel y embalaje se enfrenta a un escenario de sobrecapacidad estructural que está obligando a las compañías a replantear sus estrategias industriales, comerciales y tecnológicas. Según el Informe sobre Papel y Embalaje 2026 de Bain & Company, solo una pequeña parte de las empresas logra crecer al ritmo esperado, mientras que la inteligencia artificial, la optimización de costes y una gestión más precisa de clientes y activos emergen como factores clave para sostener la competitividad.
El sector del papel y embalaje afronta un escenario cada vez más complejo marcado por el exceso de capacidad productiva, la volatilidad de los costes y una demanda debilitada en distintos mercados. Así lo refleja el último Informe sobre Papel y Embalaje 2026 elaborado por Bain & Company, que advierte de la necesidad de aplicar cambios profundos en la estrategia empresarial, la gestión comercial y la eficiencia operativa para mantener la competitividad.
Según el análisis, el exceso de capacidad es en un problema estructural y no coyuntural. Muchas compañías continúan invirtiendo bajo previsiones de crecimiento que finalmente no se materializan, lo que acaba deteriorando los márgenes y aumentando la presión sobre la rentabilidad. De hecho, el estudio indica que, aunque la mayoría de empresas aspira a incrementar sus beneficios a un ritmo muy superior al del mercado, solo un 7% consigue alcanzar ese objetivo.
En este contexto, las empresas más avanzadas están adoptando una visión mucho más rigurosa sobre sus costes, su capacidad productiva y la rentabilidad real de cada planta, producto y cliente. El informe destaca que conocer con precisión el coste por tonelada frente a la competencia es en un elemento clave para tomar decisiones estratégicas sobre cierres, reconversiones o asignación de capacidad.
“Las compañías operan en un ecosistema estructuralmente sobredimensionado y eso mantiene la presión sobre todo el sector”, explica Manuel de Soto, socio de Bain & Company. “Los directivos están adoptando una visión mucho más rigurosa sobre su posición de costes, las decisiones de cartera y la gestión de capacidad para mantenerse competitivos en un mercado que difícilmente se reequilibrará a corto plazo”.
La inteligencia artificial gana protagonismo en las plantas
El informe identifica la inteligencia artificial como una de las grandes palancas para mejorar la eficiencia industrial. En particular, Bain destaca el avance del mantenimiento predictivo y prescriptivo basado en IA, que permite reducir averías, minimizar paradas no planificadas y optimizar el uso de recursos.
Las estimaciones del estudio apuntan a mejoras relevantes en productividad, con incrementos de hasta 15 puntos porcentuales en tiempo efectivo de trabajo y reducciones de entre el 17% y el 23% en el coste de mantenimiento por tonelada.
Además, la optimización inteligente de inventarios y repuestos puede reducir entre un 20% y un 40% las necesidades de stock, liberando capital y mejorando la eficiencia financiera en un sector especialmente intensivo en activos industriales.
Para Bain, estas tecnologías representan una oportunidad estratégica de alto impacto, especialmente en un momento en el que las empresas buscan maximizar la rentabilidad de las inversiones y contener costes operativos.
Mayor disciplina comercial y foco en la rentabilidad
El estudio también pone el foco en la necesidad de reforzar la gestión comercial. Muchas compañías todavía no disponen de una visión suficientemente precisa sobre qué clientes, canales o referencias generan realmente beneficios.
Según Bain, analizar la rentabilidad al máximo nivel de detalle permite detectar pérdidas asociadas a descuentos, políticas de precios o costes de servicio mal ajustados. La consultora sostiene que las empresas con mejores resultados son aquellas capaces de aplicar estrategias comerciales basadas en datos, priorizando los clientes y productos con mayor valor añadido.
En este ámbito, las herramientas de inteligencia artificial también están ganando protagonismo mediante el uso de análisis geoespacial y extracción avanzada de datos para identificar nuevas oportunidades de negocio y áreas con potencial de crecimiento.
El informe concluye que el futuro del sector pasa por combinar eficiencia industrial, disciplina comercial y transformación tecnológica para adaptarse a un entorno que seguirá marcado por la presión competitiva, la sostenibilidad y la necesidad de optimizar recursos.









