Las contadoras de hojas se consolidan como herramienta clave en trazabilidad y control gráfico
El modelo TwinHead está diseñado para trabajos de seguridad, con doble cabezal y manipulación delicada del material.
La transformación digital en el sector gráfico ha redefinido las exigencias de calidad, personalización y trazabilidad. En este nuevo contexto, caracterizado por tiradas cortas, trabajos personalizados y regulaciones estrictas, las contadoras de hojas han adquirido un papel esencial. Estos equipos permiten verificar con precisión el número de hojas en circulación en cada etapa del proceso, evitando errores que pueden traducirse en costes económicos o incumplimientos normativos.
La demanda de control es especialmente elevada en sectores como el editorial, farmacéutico, cosmético o el packaging de alto valor añadido. Aquí, una hoja de más o de menos puede comprometer la validez de documentos legales, provocar devoluciones o afectar a la experiencia del cliente final. Las contadoras modernas, equipadas con sistemas de detección de doble hoja y tecnologías de conteo por vacío, no solo aseguran la integridad del trabajo, sino que también optimizan los tiempos de revisión al reducir la intervención manual.
La versión ST2 aporta estabilidad y operatividad continua en entornos de alta producción.
Entre las soluciones más avanzadas del mercado se encuentra la gama Protec ADR32 de la firma italiana B. Matic, distribuida en España por EMG Equipos de Maquinaria Gráfica. Estas contadoras están diseñadas para integrarse en flujos de producción exigentes, con estructuras metálicas robustas, interfaces digitales avanzadas y conectividad con sistemas de gestión empresarial (MIS/ERP). La tecnología exclusiva ADR32 garantiza un conteo preciso incluso con materiales difíciles, mientras que su compatibilidad con líneas de impresión, encuadernación y embalaje mejora la eficiencia operativa.
Uno de los modelos más destacados es la Protec ADR32 TwinHead, que incorpora doble cabezal y tecnología Twin Vacuum Blades, permitiendo un manejo extremadamente delicado del material. Esta versión está especialmente indicada para la impresión de seguridad, donde se manipulan documentos sensibles como billetes, formularios o identificaciones oficiales.
En el ámbito industrial, la Protec ADR32 ST2 responde a necesidades de producción de gran volumen. Con alineadores de gran tamaño, base con pies antivibración y una mesa de trabajo a 880 mm, permite una manipulación ergonómica y estable de resmas de gran formato, sin renunciar a la precisión.
El modelo CM ofrece las mismas prestaciones en un formato compacto para espacios reducidos y trabajos moderados.
Para entornos profesionales con limitaciones de espacio o producciones moderadas, la Protec ADR32 CM ofrece una solución compacta pero completa. Su diseño de sobremesa conserva las principales características tecnológicas de la gama, siendo especialmente útil en oficinas técnicas, centros de impresión digital o talleres editoriales.
Estas contadoras no solo aportan fiabilidad técnica, sino que permiten una adaptación precisa a los requisitos de múltiples sectores. En la impresión comercial, garantizan la coherencia en catálogos y folletos antes del grapado o encuadernado. En el ámbito farmacéutico y cosmético, aseguran el conteo exacto de prospectos y etiquetas. En el campo de la impresión digital personalizada, facilitan la trazabilidad de lotes heterogéneos. Y en el sector editorial, permiten un control exhaustivo de pliegos, asegurando la calidad final de los productos publicados.
La elección del modelo adecuado depende de factores como el tipo y gramaje del soporte, el tamaño de hoja, la sensibilidad del trabajo, el volumen de producción y el nivel de automatización requerido. La ventaja de una gama modular como la de B. Matic es su capacidad para ajustarse a necesidades específicas, desde pequeñas tiradas en papel liviano hasta grandes pliegos de cartón o materiales sintéticos.
Comparativa de las contadoras TwinHead, ST2 y CM.
En definitiva, la inversión en contadoras de hojas no responde solo a una mejora técnica. Representa una decisión estratégica en un mercado que exige precisión, agilidad y fiabilidad. En un entorno con márgenes cada vez más estrechos, garantizar que cada trabajo esté bien contado puede marcar la diferencia entre una producción eficiente y una cadena de errores costosos.









